Nkunku resiste las sirenas turcas

El cortejo del Fenerbahce, por el momento, no entusiasma a Christopher Nkunku. El club turco ha presentado una oferta verbal para hacerse con el jugador y el Milan, en caso de que llegue una propuesta por escrito de compra definitiva o con obligación de compra que permita no generar una minusvalía respecto a los 37 millones más bonus y comisiones pagados el pasado verano al Chelsea, daría luz verde a la operación.

La incógnita, sin embargo, está en la voluntad del propio Nkunku, que no se ha encendido ante la posibilidad de volar a Estambul. Allí le esperaría Tedesco, su exentrenador en el Leipzig, el técnico que le permitió rendir al máximo nivel en su carrera, pero desde el punto de vista profesional Christopher está satisfecho de vivir una experiencia en la Serie A, en un club histórico como el Milan.

Sus primeros meses en Italia no han sido fáciles, debido a una preparación veraniega deficiente (se entrenó al margen en el Chelsea porque estaba fuera del proyecto), algunos kilos de más en el momento de llegar a Milanello, una lesión en un pie sufrida con la selección y la necesidad de adaptarse a un campeonato diferente al alemán y al inglés, donde había jugado en las últimas temporadas.

Ahora, gracias también a la doblete contra el Verona, siente que el momento más complicado ya ha quedado atrás y no está en absoluto convencido de empezar de nuevo desde cero en enero, a pocos meses del Mundial, que debe ganarse jugando y demostrando que está bien, tal y como ocurrió en el último partido de 2025.

En el Fenerbahce, que tiene como objetivo alternativo para el ataque a Sørloth del Atlético de Madrid, sería titular indiscutible, algo que el Milan no puede garantizarle. Sobre esto hay pocas dudas, pero al trasladarse a Turquía ya no jugaría en una de las cinco ligas más importantes de Europa. Para él, que ganó el último Mundial de Clubes con el Chelsea, no es precisamente un detalle menor. Al contrario, sería un gran paso atrás en su carrera a los 28 años.

Además, está el aspecto económico: el Milan le garantiza cinco millones netos por temporada y el Fenerbahce no podría ofrecer mucho más. El factor económico, que quizás sería determinante si el interesado fuera un club árabe, en este caso no será decisivo. Por eso, ahora Nkunku está reflexionando sobre su futuro, aunque mantiene como prioridad en su mente el partido como visitante del viernes contra el Cagliari.

Nkunku sempre ha sentido la confianza de Allegri, chi ante los medios ha tenido palabras de elogio para él, ma anche de sus compañeros, que el domingo le permitieron lanzar il penalti que él mismo aveva provocado al inicio della segunda parte. El hecho de que Modric, el líder del grupo, y Pulisic, el lanzador designado en ausencia de Leao, le entregaran el balón e lo invitaran a ir al punto de penalti, le hizo comprender cuánto le aprecian sus compañeros.

Ya lo habían animado en los días previos, cuando lo habían visto un poco desmoralizado en el entrenamiento, y este gesto no pasó desapercibido para el francés, que está muy unido en particular a sus compatriotas Maignan y Rabiot. Con este último, además de en la selección, jugó también en el PSG y la amistad es fuerte. Y luego está el encanto de Milán, una ciudad donde se siente muy a gusto tras sus experiencias en París y Londres. Por tanto, la balanza para Nkunku se inclina hacia la permanencia en el club rossonero. Y si en Cagliari logra batir de nuevo al portero rival, como sucedió contra el Verona, su convicción se reforzará aún más.

Si, por el contrario, Nkunku dice “sí” al Fenerbahce, el Milan apostará por la llegada de un segundo delantero, ya que con Füllkrug tiene el ariete de peso y envergadura que le falta. Preferiblemente, se tratará de alguien que conozca la Serie A. Por el momento, sin embargo, el Diavolo solo piensa en ganar en Cagliari y confía en que Nkunku también tenga solo ese pensamiento en la cabeza.