El sueño Kim para la defensa

La prioridad sigue siendo siempre la búsqueda del defensa para completar la línea, pero el mercado del Milan está ligado también a las posibles salidas. En este sentido, el nombre clave sigue siendo el de Christopher Nkunku, por quien el Fenerbahçe lleva días presionando bajo las órdenes de Domenico Tedesco, entrenador del club turco que ya dirigió al francés en el Leipzig, quizás en el mejor momento de su carrera.

Desde Estambul, sin embargo, todavía no se ha alcanzado la cifra que permitiría al Milan evitar una minusvalía en sus balances. ¿De cuánto estamos hablando? Al menos 33 millones de euros, dado que pagaron al Chelsea por el francés una base fija de 37 millones hace solo unos meses.

Además, el propio Nkunku no parece muy convencido de dejar Milán. “Chris”, que en el último partido que disputó (contra el Verona el 28 de diciembre) firmó su primer doblete con la camiseta rossonera, rompiendo una sequía que duraba desde su gol en Coppa Italia al Lecce a finales de septiembre, quiere jugarse sus cartas en el Milan.

Si el delantero francés hiciera las maletas, obviamente en la vía Aldo Rossi comenzaría la caza del sustituto, dado que Santiago Giménez estará fuera entre tres y cuatro meses, según reveló Massimiliano Allegri antes del viaje a Cagliari. Es difícil, sin embargo, que se busque un delantero centro puro tras la llegada de Füllkrug. El perfil buscado sería más similar al del propio Nkunku: un segundo delantero capaz de actuar también como referente ofensivo.

Por el momento, no obstante, el francés sigue en su puesto. Al igual que Ruben Loftus-Cheek, que gusta a la Lazio, pero a quien Allegri considera muy importante para el equipo. El inglés, a pesar del interés de Sarri, no está en el mercado. Y, en cualquier caso, su ficha de 4 millones netos por temporada complicaría bastante una posible negociación para llevarlo a Roma.

Sin salidas, en la Casa Milan por el momento se piensa, por tanto, en un defensa a coste cero o casi. El objetivo es lograr encontrar un central de nivel internacional que pueda dejar su club actual en calidad de cedido, preferiblemente con un pasado en la Serie A. El perfil encaja a la perfección con el del coreano Kim, quien fue campeón en Italia con el Nápoles y luego emigró inmediatamente a Alemania, al Bayern de Múnich. Sería la incorporación ideal, pero por ahora los alemanes no se muestran muy abiertos al traspaso. Y, sobre todo, Kim gana una cifra desorbitada: 9 millones de euros netos al año. Incluso en una cesión, se necesitaría ayuda del Bayern para cubrir su sueldo.

En resumen, a día de hoy todo es muy complicado, aunque el coreano vería con buenos ojos un regreso a nuestro campeonato. Por eso siguen vivas pistas alternativas y un poco más “sencillas”, como la que conduce a Axel Disasi del Chelsea (más que la de Süle del Dortmund). El francés está apartado del equipo en Londres y ya el invierno pasado se marchó cedido al Aston Villa.

Las relaciones entre el Milan y los Blues son excelentes y, en caso de que los directivos rossoneri quisieran pisar el acelerador, la operación sería más que posible. Pero, como reiteró Igli Tare antes del duelo contra el Cagliari, el Diavolo no tiene tanta prisa. Allegri supo arreglárselas en Cerdeña sin Gabbia ni Pavlovic, dos de los tres titulares. Habrá un fichaje, pero la situación actual no se percibe como una emergencia absoluta.