Milanello, cerrado por el descanso semanal, abrió sus puertas a los lesionados: dentro Giménez, ocupando en su largo tratamiento de la rodilla operada, y Saelemaekers, en el intento de recuperarlo lo antes posible tras el problema en los aductores sufrido el pasado domingo.
Al trabajo en el día de relax del grupo también se presentó Rafa Leão, que no entra en la categoría de los indisponibles, sino en la de los “stakhanovistas” (trabajadores incansables). Un rol, el de profesional escrupuloso dedicado al cuidado del cuerpo, en el que se ha sumergido a la perfección; al igual que en el campo se ha hecho cargo de las tareas del delantero centro: Rafa ha sido a menudo decisivo en el partido y atento fuera, pero nunca con tanta dedicación.
Si para los lesionados certificados (Saelemaekers será evaluado durante la semana de cara al duelo como ex en el Olímpico contra la Roma) la presencia ayer en Milanello era necesaria, para Leão fue una elección: quería estar allí. Para él, terapias y un trabajo individual con el staff orientado a recuperar su mejor forma. Rafa aguantó 87 minutos incluso en el último partido contra el Lecce, pero su condición, tras la lesión del 8 de diciembre en el campo del Torino, aún no es óptima. Tiene un dolor en los aductores constantemente monitorizado para que no derive en pubalgia: antes incluso de su gestión personal, Leão pone el empeño y el sacrificio por el equipo.
Todo queda demostrado por los hechos: tras haberse perdido dos partidos, Rafa dio el visto bueno para volver. Y desde ahí, marcó en Cagliari el gol decisivo para el éxito rossonero, repitió contra el Genoa para remontar la desventaja inicial. Entró contra la Fiorentina: media hora en el campo y el Milan encontró el empate. Sirvió a Rabiot el balón decisivo para el segundo gol en Como y contra el Lecce puso a Pulisic frente a portería con un espléndido toque de primera: asistencia que no aparece en las estadísticas porque Chris desperdició la gran ocasión. La única distracción sigue siendo la moda: estos días participó como invitado en los desfiles de la Milano Fashion Week, en compañía de su colega de ataque Kean.
Es un Leão diferente: no solo en el estilo de juego. Ya no hay cabalgadas por la izquierda para destacar en el rol de extremo zurdo; hoy Rafa es un delantero centro que ataca la profundidad, menos espectacular pero más eficaz. Allegri lo ha reconocido también públicamente: «Hace movimientos de delantero maravillosos sin estar todavía del todo bien». Diferente también porque ya no está concentrado en su propio rol o en hacer lo que, hasta ahora, pensaba que se le daba mejor (desbordar en banda y poner el balón al centro para quien ocupara el área): Rafa ha aceptado un encargo diferente, hoy es él quien debe ocupar el centro del área de penalti.
Lo hace a su manera: con todavía más generosidad, intentando ser en primer lugar útil para el equipo. El sacrificio, sin embargo, le recompensa: 7 goles en 15 partidos de liga jugados hasta ahora, de los cuales 12 como titular. Tiene una media goleadora considerable: un gol cada 143 minutos. En la temporada 2022-23, la más prolífica a nivel personal, marcó 15 veces en 2430 minutos de Serie A, una media de un gol cada 162’.
Lo hace mejor este año, aunque el físico aún no le apoye plenamente. En el partido está claro: Rafa corre y se lanza, pero en otras ocasiones todavía se ve obligado a limitar los esprints. Leão marca tendencia también así: Allegri no renuncia a él. Y Rafa ha tomado impulso para Roma incluso antes que los demás.