Quien es Alphadjo Cisse

“Mi apellido es Alfagio”. Un poco DJ y un poco agente secreto, Alphadjo Cisse (se pronuncia sin acento) está listo para grandes aventuras. El Milan está preparado para ficharlo por 8 millones de euros más 2 en bonus, una cifra que vale el precio de su pie de “pH 5.5” —para faltas con sensibilidad— y de su arrancada explosiva.

De este modo, Italia parece poder retener a una pieza valiosa de la baby nextgen azzurra, evitando otro traspaso al extranjero donde a los chicos sí los hacen jugar en los grandes partidos y en las copas europeas. En este caso, Holanda. Cisse no es muy alto (181 centímetros), pero es macizo y fuerte. Han llegado a compararlo con Yamal: malditas comparaciones.

“Me gusta jugar un fútbol muy ofensivo, me gusta el uno contra uno”, ha contado él. En esta temporada, en la Serie B, ya ha marcado 6 goles. Y si os parecen pocos, bueno: Cisse tiene solo 19 años. “Soy una persona sencilla, estoy con los amigos, juego a la Play. En este periodo me estoy preparando para sacarme el carnet de conducir. Series de TV, relax. Las cosas normales de un chico de mi edad”.

Comenzó en los campos de San Liberale, un barrio levantado tras la guerra. Treviso había sido bombardeada, la gente se hacinaba en las casas y se necesitaba un lugar para volver a empezar. En los años sesenta, en San Liberale vivían los empleados de los ferrocarriles, del Enel, del INPS; aquellos que sacaban adelante la provincia. Hoy, ese barrio ha conservado su vocación popular. Es allí donde los padres de Cisse, llegados desde Guinea, le dieron un futuro a su hijo. Y él lo aprovechó sin vacilaciones.

Nacido en los límites de la periferia, Cisse es hoy una estrella. En un hermoso reportaje de Il Gazzettino, el relato de Cisse se asemeja a una fábula: “Del campo deportivo del Indomita 21 en Monigo al Hellas Verona, pasando por el Giorgione donde maduró. Es el recorrido futbolístico de Alphadjo Cisse, joven talento nacido en Treviso, de San Liberale, el 22 de octubre de 2006, de orígenes guineanos, astro naciente del Hellas Verona”.

Un recorrido que en 2023 llevó a Alphadjo a sentarse en el banquillo contra la Fiorentina, su primera llamada al gran fútbol. Parecía el inicio de algo, pero era solo una convocatoria. Sí, habría muchísimas más: Cisse cuenta también con su debut en la Serie A contra el Inter (mayo de 2024, 7 minutos) y otras dos apariciones en la máxima categoría (contra la Lazio y el Milan en el campeonato 24/25, otros 7 minutos). En definitiva, ya estaba listo para emprender su viaje en la Serie B.

Pero la historia de Cisse es aún más larga. Hace más de diez años cobraba nueva vida la Polisportiva Indomita 21, un club con sede en Monigo, suburbio de Treviso, y activo también en el campo de San Liberale: un contexto que permitió a Alphadjo dar sus primeros pasos y nacer como futbolista. Entusiasmo, voluntad, fuerza: todo está en su historia. Y es a esas cosas a las que se ha aferrado Cisse, desde sus primeras patadas en la categoría pulcini (benjamines) hasta los esordienti (alevines).

El periodista Miriade relató además que, acompañándolo en su camino, estuvieron Davide Buranello, Mattia Graziati y Jacopo Vidotto, sus primeros instructores y entrenadores de un crecimiento que nunca pasó desapercibido. Los maestros te forjan. Cisse es técnica, aplicación y determinación. También lo había notado el Giorgione, club de Castelfranco. Fue Fabio Dalla Costa, entonces responsable del sector juvenil de los castellani, quien creyó en él.

En agosto de 2020 llegó el gran salto: el Verona. Una pirueta de 21 titularidades con el equipo Primavera y el desembarco en la Serie A. Un ascenso que tampoco pasó desapercibido a nivel internacional, con la Federación de Guinea siguiéndolo con gran atención, mientras que en Italia, Cisse ya vestía por aquel entonces la camiseta de la Sub-16.

Gianfranco Chinellato, responsable técnico del sector juvenil del Indomita, relató que Alphadjo “desde el principio apareció como un buen chico y un futbolista muy serio”. Concentrado, fuerte, lleno de calidad. Pero no lo santifiquemos, Cisse es también cinismo y furia: en el campo son cosas que hacen falta. “Animado por una gran pasión”. Porque, obviamente, “era un ejemplo para los demás”.

Incluso el alcalde de Treviso en 2023, Mario Conte, dedicó palabras de elogio para él. Porque, según dijo, “la de Cisse es una gran historia, la de un chico que partió de un barrio de la periferia de Treviso y ascendió a la Serie A”. Como sucede a menudo, la historia de Alphadjo se ha convertido en una metáfora, un arquetipo, incluso una parábola del buen futbolista.

Talento nuestro que estás en los campos y en los cielos de la Serie A: “Con voluntad, compromiso y respeto se puede lograr mucho; este es un ejemplo de que a través de los valores del deporte —y del fútbol en este caso— se puede llegar a la Serie A. Por ello, felicito al chico, a su familia y al club Indomita”. El paso al Catanzaro, club glorioso de pasado importante, debía servir como antesala para lanzar a un “azzurrino” al firmamento de los grandes. Ahora le corresponderá al Milan decidir cómo gestionar su carrera.