Con la vista puesta en el verano —y termine como termine esta temporada— las arcas rossoneras tendrán motivos para sonreír. Se perfila en el horizonte un “tesoretto” de 60 millones de euros para el Diavolo. Este dinero proviene de las ventas que se van concretando de aquellos jugadores que el Milan envió cedidos y que ya no encajaban en los planes de Massimiliano Allegri.
Un tercio de este botín ya está prácticamente “en camino” hacia las oficinas de via Aldo Rossi. La próxima semana, el Bournemouth ejercerá el derecho de compra a su favor para transformar la ficha del lateral Alex Jiménez (clase 2005) de temporal a definitiva. Una operación de 20 millones de euros, que se suman a los 2 ya ingresados por el préstamo en agosto. Sin embargo, no todo el ingreso se quedará en Milán: el Real Madrid se llevará el 50% de la venta. Aun así, el Milan obtendrá una sólida plusvalía por un jugador al que Allegri descartó también por ciertos comportamientos fuera de lugar.
La venta de Jiménez representa solamente el aperitivo. Al primer punto que consiga el Bologna (desde hoy hasta el final del campeonato de la Serie A), madurarán otros 7 millones derivados de la venta de Tommaso Pobega al club rossoblù, que en verano había aceptado incluir la obligación de compra tras el primer resultado útil conseguido después del 2 de febrero. Paradójicamente, la victoria de la tropa de Allegri el martes por la noche en el Dall’Ara solo ha pospuesto la cuestión por unos pocos días. Nada mal.
Siguiendo este ritmo, el Diavolo recibirá también 10 millones del Genoa. El mérito es de Lorenzo Colombo, cuya obligación de compra estaba ligada incluso a tres condiciones, dos de las cuales ya se han cumplido. El delantero de Vimercate (Colombo), de hecho, debía marcar al menos 5 goles en el campeonato (meta alcanzada con mucha antelación hace ya algunas semanas), además de sumar al menos 22 presencias (ahora mismo está en 23). Para capitalizar la compra definitiva, hace falta que el Genoa alcance la permanencia matemática en la Serie A. Un objetivo que ahora mismo está totalmente a su alcance tras el «efecto De Rossi», que ha revitalizado por completo a la formación genovesa. En resumen, ya casi estamos ahí.
La partida sigue abierta también en el frente de Samuel Chukwueze, sobre el cual se registra un cauto optimismo. Paso a paso. El extremo ofensivo nigeriano está ganando cada vez más admiradores al otro lado del Canal de la Mancha, y en el Fulham parecen satisfechos con el impacto que ha tenido el ex del Villarreal en las filas londinenses. Motivo por el cual, en las oficinas de via Aldo Rossi, esperan recibir noticias pronto. Si los ingleses decidieran proceder con la compra definitiva al final de la temporada, como se filtra desde el entorno del jugador (clase 1999), el Milan ingresaría la cifra de 30 millones redondos. Nada mal para alguien que en el equipo rossonero ya era poco más que un descarte.
Dinero útil y valioso para rellenar y financiar la campaña de fichajes de verano, que verá al Diavolo en primera línea para fichar a un delantero de alto nivel y a un defensa central experimentado. Fichajes necesarios para elevar aún más el nivel de la plantilla con vistas al ya próximo regreso a la Champions League.