Un Jashari cada vez más decisivo

De un pase así —cuarenta metros de arcoíris que aterrizó en los pies de Leão— dibujado bajo los ojos de Tom Brady, el mítico quarterback del fútbol americano, hay que estar orgulloso. Sobre todo porque ese balón, pateado con la naturalidad más desarmante del mundo por Jashari en la segunda mitad, permitió a Rafa [Leão] enderezar el partido. Bienvenidos al mundo de Ardon, el “aprendiz” que estudia para ser el sucesor de Modrić.

En la previa ya lo había comentado con los ojos brillantes: “Es la primera vez que puedo jugar con Luka desde el inicio, espero que sea un gran partido juntos. Es un jugador fantástico”. Se cuidaron las espaldas mutuamente: cuando Modrić se soltaba al ataque, el suizo se colocaba en el centro para proteger a la defensa. Y viceversa.

Jashari subrayó la satisfacción de empezar (se sobrentiende: por fin) un partido con Luka, porque en las ideas de Allegri él es el “vice-Modrić”. Cuando el croata ha necesitado recuperar el aliento, Jashari ha ocupado su lugar. Sin embargo, Ardon posee entre sus virtudes la elasticidad táctica: puede jugar tanto por delante de la defensa como de interior.

Y así es como lo ubicó Max esta vez. Una posición nada trivial, en el sector centro-izquierdo. Traducido: le tocó a él situarse allí donde normalmente gobierna Rabiot, es decir, la ausencia más pesada, sin duda alguna, con la que puede lidiar el Milan este año. Ardon no es Adrien, pero es un chico con una personalidad muy marcada.

Ya lo había demostrado el pasado verano, cuando el Brujas puso en escena el habitual y agotador estira y afloja sobre el precio de venta. Una situación que molestó a Jashari hasta tal punto que decidió tomar la línea dura, poniéndose prácticamente él mismo fuera de la plantilla: “o me venden al Milan, o me quedo fuera”. Un pulso en el que terminó ganando él, quien finalmente alcanzó su particular “Eldorado” en Milanello.

Sin embargo, después se interpuso la mala suerte: derribado por “fuego amigo”, es decir, dos meses fuera con una fractura de peroné tras un choque en el entrenamiento con Giménez. Era el inicio de la temporada, y para él fue como subir el Zoncolan (uno de los puertos más duros del ciclismo) de inmediato. Cuando regresó, Allegri empezó a mimarlo públicamente. Del estilo: “el chico tiene mucha clase, ya verán en cuanto empiece a sumar minutos en las piernas”.

Por otra parte, nadie ha dudado nunca de la calidad de la “tela” de Jashari. Lo demuestra también la inversión, que no fue precisamente un precio de outlet: 34 millones más 3 de bonos, es decir, el segundo gasto más importante del pasado verano después del de Nkunku.

Jashari posee una cualidad no tan común para un centrocampista: une unos pies delicados con una agresividad competitiva (cattiveria agonistica). Es capaz de dibujar lanzamientos como el que le puso a Leão y, al mismo tiempo, arrancar balones al rival. Solo debe seguir creciendo, observando al maestro Modrić. “Somos afortunados de tenerlo con nosotros y los chicos deben aprovechar este tiempo a su lado”, había dicho Allegri a propósito de Luka tras el partido en Pisa. Jashari lo sabe, y lo está haciendo. Un pase “a lo Modrić” bajo la mirada de Tom Brady: hay postales mucho más feas.

SIN FRACTURA PARA PAVLOVIC

Suspiro de alivio por Pavlović. El defensa serbio se sometió esta mañana a pruebas médicas tras el violento golpe sufrido al final del primer tiempo por parte de Van der Brempt y su sustitución obligatoria en el descanso. Los exámenes han excluido fracturas, pero han evidenciado un hematoma en la zona de los tejidos blandos cerca del peroné de la pierna izquierda.

Queda ahora por entender cuál será la evolución de la lesión. Existe cierta preocupación en Milanello porque el informe médico (“Vasto hematoma de los tejidos blandos e imbibición edematoso-hemorrágica del hueso peroneal sin interrupción de la cortical”) es de los que no dejan tranquilo con vistas al Milan-Parma del domingo.

Pavlović está, como mínimo, en serio riesgo para el próximo partido. Veremos si regresará en Cremona el 1 de marzo o si intentará estar presente ya contra los gialloblù. Si Pavlović no se recupera, con vistas al domingo en defensa jugarán, al igual que en la segunda parte de ayer por la noche, Tomori, Gabbia y De Winter.

El inglés, por su parte, volverá a estar regularmente a disposición ya este domingo. Ayer por la noche estuvo en el banquillo, pero no saltó al campo ni como titular ni con el partido en curso a causa de un ligero virus. Contra el Parma estará listo y convocado, al igual que Rabiot, que ya ha cumplido su jornada de sanción.