Allegri espera el cambio de Pulisic-Leao

Desde abril de 2025, el público de San Siro siempre había festejado al menos un gol rossonero: el Milan de Allegri, contra el Parma, se quedó sin marcar por segunda vez en esta Serie A tras el 0-0 en el estadio de la Juventus. En casa, no se quedaba sin anotar en liga desde abril de 2025: era el Milan de Conceição. Toda otra historia, otra época rossonera.

El equipo del año pasado sufría y no alcanzó ni siquiera la Europa menos exclusiva; el de hoy corre para reingresar en el círculo selecto de la Champions. Sin embargo, hay necesidad de volver a ganar y el presupuesto básico para hacerlo es marcar un gol más que los demás: uno solo es suficiente para los éxitos de “corto muso” (por la mínima).

En cualquier caso, Max necesita nuevas soluciones ofensivas; sus dos mejores goleadores están estancados en la cifra de 8: aparte del gol del empate de Rafa ante el Como, la tabla de goleadores apenas se mueve.

Leão marcó al Cagliari su último gol de la victoria, y fue a principios de enero: después, dos goles que valieron dos puntos contra Genoa y Como. Peor le va a Pulisic, sin goles en todo lo que va de 2026: Chris acumuló todo su botín entre agosto y finales de diciembre. Hace falta más: a la caza de los dobles dígitos, para ambos se abre una fase decisiva de la temporada. Allegri necesita más que nunca su talento, su imprevisibilidad y, al mismo tiempo, la cuestión más trivial para un atacante: los goles.

En pareja – El entrenador estudia soluciones para el partido ante la Cremonese, decisivo para tomar impulso hacia el derbi del fin de semana siguiente. Leão y Pulisic siguen siendo los titulares designados aunque los números no los respalden: juntos, debido a las diversas lesiones, han jugado apenas 377 minutos. Cuatro veces desde el inicio y el resto solo en fracciones de partido. Resultado: un gol cada uno, Leão contra el Genoa (para remontar la desventaja) y uno de Pulisic en el derbi de ida.

La última actuación ante el Parma evidenció las mejoras de Rafa, voluntarioso pero aún ineficaz. Ciertamente desafortunado en la ocasión que estrelló en el palo. Pulisic, en cambio, está visiblemente lejos de su mejor forma: no obstante, el mejor Milan se vio con él en el campo, como eslabón de la cadena de alta calidad que partía de Modric y se desarrollaba con Rabiot. Por tanto, es posible que Max insista a la espera de una chispa que lo reanime a él y a todo el grupo.

Las otras soluciones – Las alternativas (por ahora) son las dos de siempre: Nkunku, que dio el acelerón entre finales de diciembre y principios de febrero con cinco goles, para luego detenerse de nuevo. O bien Füllkrug: desde que está en el Milan no se ha perdido un partido, ni siquiera cuando tenía un pie lastimado. Solo que, de sus diez presencias en liga, solo una fue como titular.

Uno es también su gol, entrando desde el banquillo en San Siro contra el Lecce. En marzo, Allegri recuperará a Giménez, nueve presencias antes de la lesión y ni un solo gol en Serie A. La visita de control a la que se someterá la próxima semana podrá conceder el visto bueno para su regreso: tendría un par de meses para intentar, al menos, estrenarse.