Sorloth es el nuevo objetivo

La prioridad (aunque no la única necesidad) para reforzar al Milan el próximo año es un delantero centro de primer nivel. La segunda mitad de la presente temporada, con un ataque que no logra producir goles, ha dejado al descubierto el problema. Un “9” de Champions es el objetivo que no se puede fallar, dado que los últimos fichajes (Giménez y Nkunku) no han dado hasta ahora los resultados esperados.

Con su entrada entre los cuatro primeros de la Serie A y la consecuente clasificación para la máxima competición europea, el “Diavolo” tendrá garantizados al menos unos 60 millones de euros de la UEFA, más los ingresos por los partidos de la primera fase. Dinero que dará oxígeno al balance y permitirá invertir. Y entre los nombres para el nuevo atacante, está cobrando fuerza el de Alexander Sørloth, el noruego del Atlético de Madrid que será protagonista en las semifinales de Champions.

Comprado por 32 millones en 2024 al Villarreal, los números dicen que está disputando una temporada positiva (17 goles en 48 partidos), pero para Simeone no es un titular inamovibile. De hecho, la mitad de las veces ha salido desde el banquillo. En el nuevo Milan, en cambio, sería una pieza fija, una perspectiva que seduce al noruego.

Dado que cumplirá 31 años en diciembre, la operación no sería imposible de concretar: el Atlético pide 40 millones, pero sin un final de temporada explosivo, se conformarán con menos, quizá unos 20-25 millones más bonus. Simeone busca un delantero más fuerte en los duelos aéreos y que proteja mejor el balón; por eso, el próximo verano podría ser el de la separación entre el “vikingo” y los colchoneros. El Milan está atento.

La plantilla de la próxima temporada será más amplia, porque habrá que jugar más partidos entre semana, y sobre todo deberá tener más calidad. Si en la 2025-26 el objetivo era volver al Top 4, para 2028 la consigna es el asalto al Scudetto de la “segunda estrella”. Para ello se necesitan elementos que eleven el nivel y tengan experiencia internacional.

Como Sørloth, un jugador que se sacrifica por el equipo, que puede actuar como punta único o extremo en un 4-3-3 y que ha jugado en ocho países diferentes. Mide 195 centímetros, pero es mejor con el balón en los pies y atacando espacios que en el juego aéreo, características perfectas para Allegri. Además, entre copas europeas y selección, supera los 120 partidos internacionales. Los lazos entre el Milan y el Atlético son buenos tras negociar por Theo Hernández el verano pasado, y el jugador se siente atraído por la posibilidad de ser el referente de un club que aspire al título en Italia.

Sørloth ha escalado posiciones, pero no es el único:

  • Serhou Guirassy: Sería el preferido, pero su cláusula de 80 millones en el Dortmund y la alta competencia complican la operación.
  • Nicolas Jackson: El Milan ya pidió información el año pasado. No entra en los planes del Chelsea y deberán buscarle una salida.
  • Robert Lewandowski: Ha sido ofrecido por su agente, pero sus pretensiones económicas están fuera de los parámetros del club, además de tener ofertas de la MLS y del propio Barça para renovar.
  • Dusan Vlahovic: El serbio es el gran nombre que Allegri conoce bien. Comparte agente con Kostic (el joven fichado del Partizan). Aunque hay distancia económica, el “gap” es menor que con Lewandowski, y Vlahovic tiene 12 años menos que el polaco, lo que lo convierte en una inversión de futuro.
  • Nicolò Tresoldi: La joven promesa del Brujas e internacional alemán sub-21 (y reconocido seguidor milanista) es otra opción, aunque se vería más como una apuesta de proyección que como el titular inmediato.