Oferta oficial por Glasner

Hay señales de vida incluso en el desierto rossonero: ayer se hicieron oficiales otros dos amistosos veraniegos. Parece, además, tomar forma en el horizonte la figura del nuevo entrenador, identificado en Oliver Glasner, para quien estaría listo algo más concreto que un proyecto técnico que por ahora se había quedado en la teoría. En la práctica, el Milan ya tiene preparado un contrato bienal con opción a un tercero. El sueldo oscilará entre los 3 y los 4 millones de euros. Por extensión, es el mismo tipo de vínculo firmado el pasado mes de mayo por Allegri (un contrato que, en realidad, todavía tiene que ser rescindido), aunque más bajo en lo que respecta a la ficha.

Sin embargo, la estima mutua aún no se ha traducido en una firma con nombramiento oficial: Cardinale, propietario del club y jefe del proceso de toma de decisiones, quiere seguir un itinerario específico. Primero, la elección de un referente para el área técnica; después, el entrenador. Glasner es un técnico moderno que contaría con el agrado de muchos directores técnicos, con más razón con el de Rangnick, candidato al puesto y su primer patrocinador.

Para el entrenador, los diversos contactos rossoneri han sido provechosos y productivos: tanto es así que hasta ahora ha declinado las demás propuestas, la última de ellas la del Feyenoord, que llegaron a su agente tras la temporada concluida en la Premier League. En el banquillo del Crystal Palace, con el que terminó decimoquinto en el campeonato, se llevó no obstante a casa un triplete de éxitos alternativo: la Community Shield, la Copa de Inglaterra (FA Cup) y la Conference League. Glasner está intrigado por la oportunidad, listo también para ponerse a prueba en San Siro. El temor a un nuevo fracaso y la mole de trabajo que lo mantendrá ocupado durante mucho tiempo no parecen asustarle. Sería su cuarto campeonato europeo diferente tras haber entrenado en Austria, Alemania (con una Europa League ganada como técnico del Eintracht de Fráncfort) y, precisamente, Inglaterra.

También para el club (Cardinale y Calvelli, el hombre en la sombra siempre a su lado), las valoraciones sobre las reuniones con Glasner son positivas: queda pendiente el tema de la escala de prioridades a seguir, dando primero un nombre al futuro vértice del área técnica. Mientras no se tome una decisión oficial, no se deben descartar definitivamente las demás hipótesis, las cuales, sin embargo, resultarían sorprendentes. Tomarse el tiempo necesario es justo, y Cardinale ha reiterado que quiere moverse con sus propios esquemas y tener todas las certezas del caso para evitar perder otro año: mientras tanto, sin embargo, el mercado de fichajes también corre y a los agentes y demás profesionales del sector les cuesta encontrar un interlocutor con quien iniciar los primeros contactos. Ibrahimović, incluso sin un rol definido en el organigrama rossonero, sería un referente de la propiedad: Zlatan, sin embargo, ha volado a los Estados Unidos para seguir el Mundial americano como analista de Fox Sports, y le quedan todavía varias semanas por delante.

El propio Rangnick estará ocupado en la cita internacional en calidad de seleccionador de Austria: la Federación también le ha propuesto quedarse, mientras que con el Milan no constan contactos de última hora. Sigue siendo, no obstante, el primero de la lista como arquitecto del nuevo proyecto. Rangnick traerá después a sus hombres, como ocurre cuando se concede libertad de acción a un nuevo gestor. Sin embargo, no es una condición necesaria para obtener su “sí” a la propuesta del Milan: es más una cuestión de estrategia y de decisiones a tomar en comunión de intereses. No pasará mucho más tiempo sin que haya anuncios, aunque para encajar todas las piezas hará falta al menos una semana.

DOS NUEVOS AMISTOSOS PROGRAMADOS

Con una nota oficial, el Milan ha tomado finalmente decisiones sobre el futuro. Nada que afecte al próximo organigrama del club, pero al menos hay un programa estival definido. Quienquiera que sea el entrenador tendrá un calendario repleto de compromisos: deberá construir un nuevo equipo entre un amistoso internacional y otro. Desde ayer, de hecho, son oficiales otros dos test europeos: la primera cita, antes de la partida hacia el Pre-Season Tour entre Australia e Indonesia, estará programada para el sábado 25 de julio en el Celtic Park de Glasgow contra el Celtic.

Al regreso de la gira, el sábado 15 agosto, los rossoneri saltarán al césped del Tarczyński Arena de Breslavia para enfrentarse al Manchester United. Será la primera vez para el Milan en la ciudad polaca, a pocos días del inicio de la nueva temporada de la Serie A. La fecha del regreso a los entrenamientos (il raduno) había sido fijada previamente para el 12 de julio en Milanello, pero eso era si Massimiliano Allegri hubiera permanecido al frente de la dirección: la fecha de la reanudación queda ahora por definir en base a las exigencias del nuevo técnico. La elección de los partidos estivales tiene que ver también con necesidades comerciales, a empezar por la gira.

LA DESPEDIDA A LOS HINCHAS DE IGLI TARE

La aventura de Igli Tare en el Milan ha durado menos de un año y, a pesar de un final desastroso entre la clasificación para la Champions League fallida y su despido a finales de mayo, el dirigente albanés ha demostrado un gran apego a los colores rossoneri hasta el final. Invitado a la cena de fin de temporada del Milan Club Old Clan, Tare quiso agradecer al pueblo rossonero el afecto recibido. Estas han sido sus palabras:

«He aceptado esta invitación con gran placer y honor porque, cuando llegué el año pasado, el primer encuentro lo tuve con vosotros y recibí de inmediato lo que siempre he amado: el amor por esta camiseta y por estos colores. Me siento un poco culpable porque, en la última jornada, no fuimos capaces de llevar al Milan a la Champions. Sin embargo, una cosa permanece: el Milan es más grande que todos nosotros. Y aunque haya sido solo por un año, para mí ha sido un gran honor trabajar para este club y estaréis en mi corazón allá donde esté».

VARIOS CLUBES DETRÁS DE LIBERALI

Tras su tormentosa salida del pasado verano, cuando dejó el Milan a coste cero para marcharse al Catanzaro de la Serie B, Mattia Liberali podría dar ya el salto a la Serie A. El club rossonero se reservó un 50% de una futura venta del futbolista de la generación de 2007, mientras que su agente, Alessandro Lucci, incluyó en su contrato con el Catanzaro una cláusula de rescisión de 6 millones de euros. Si esta llegara a ser abonada, el Milan ingresaría apenas 3 millones de euros.

Según detalla Gianluca Di Marzio en Calciomercato – L’Originale, sobre el mediapunta existe un fuerte interés por parte del Como, Sassuolo, Bologna y Cagliari. Técnicamente, el Milan podría aprovechar la existencia de dicha cláusula para recomprarlo por un total neto de 3 millones de euros (restando su 50%), pero es sumamente difícil que Liberali vuelva a vestir de rossonero considerando cómo terminó su relación con el Diavolo el verano pasado.