Fumata negra: nada de Krosche y Hardung

Clamoroso lo que se está relatando desde Alemania en estos precisos minutos, confirmado también de inmediato por fuentes italianas: Markus Krösche ha dicho “no” a la propuesta del Milan, condicionado de forma definitiva por la asfixiante presión de su club, el Eintracht de Fráncfort. Ahora, la entidad rossonera —que según las filtraciones internas del propio club ya había involucrado directamente a Krösche en decisiones capitales como la elección del nuevo entrenador— se ve obligada a ponerse a buscar, por tercera vez en su historia tras el sonado rechazo de Ralf Rangnick, un nuevo director para el área técnica.

Todo ha sucedido en cuestión de pocos minutos, justo antes de las 14:00 horas (CET). Los compañeros de Sky Sport DE, a través del prestigioso periodista Florian Plettenberg, adelantaban que Markus Krösche había rechazado la megapropuesta rossonera. Poco después, en cadena, los diarios Bild y Kicker se sumaban a la exclusiva desde Alemania. La oferta del Milan era sumamente importante, no solo desde el punto de vista contractual, económico y de duración, sino porque habría convertido a Krösche en el responsable absoluto de toda la parcela técnica del Milan, bajo el cargo de Head of Football, muy al gusto del propietario Gerry Cardinale. Según las últimas indiscreciones, no sucederá absolutamente nada de esto.

Los reputados periodistas Fabrizio Romano y Marco Guidi (de la Gazzetta dello Sport) han intervenido de urgencia al respecto para corregir el tiro y subrayar cuál ha sido el problema de fondo: el muro infranqueable levantado por el Eintracht de Fráncfort, que exigía una indemnización prohibitiva y no tenía la más mínima intención de privarse de su hombre franquicia con la planificación de la nueva temporada ya en marcha. De facto, el club de Hesse ha forzado a Krösche a declinar la propuesta, haciendo saltar la operación por los aires.

En el seno del Eintracht existe un profundo malestar y fastidio por los tiempos y las formas de actuar del club rossonero; un modus operandi corporativo que ha terminado por dinamitar el acuerdo. Desde Fráncfort son tajantes: la operación está muerta y enterrada. No liberarán a Krösche por ninguna cifra en el mundo. El dirigente está bloqueado y no recalará en el Milan.

Tras el histórico desplante de Ralf Rangnick en su día —otro tira y afloja que pareció eterno—, Gerry Cardinale encaja otro “no” de dimensiones mayúsculas. Un revés sumamente embarazoso a pesar de que haya mediado una intervención directa del club de origen del dirigente, que se ha negado en redondo incluso a negociar una indemnización de salida.

Desde el seno del propio club rossonero había trascendido que Krösche ya había dado su visto bueno definitivo a la contratación de Rúben Amorim como técnico. Ahora, el Milan se encuentra a menos de dos semanas del inicio oficial del mercado de fichajes (previsto para el próximo 29 de junio) completamente descabezado: sin equipo directivo y sin área deportiva corporativa. Únicamente cuenta con un entrenador que, a día de hoy, está más solo que nunca en Milanello.

Ahora no queda otra que iniciar un nuevo casting contrarreloj, identificar un perfil alternativo y rezar para que esta vez acepte el reto y no esté atado de pies y manos por otras sociedades. Y hay que hacerlo ya, porque el tiempo se ha agotado y el Milan arrastra un retraso de años luz respecto a sus rivales.

Matteo Moretto, experto en el mercado de fichajes, se ha expresado de la siguiente manera en su cuenta de X, respondiendo a un usuario para comentar la crisis institucional en torno a Markus Krösche, el dirigente disputado entre el Eintracht de Fráncfort y el Milan: “La situación real es que el Milan daba por completamente garantizada la llegada de Markus Krösche. Por esa razón me expuse públicamente en su día. Se diga lo que se diga, y por más que se quiera desmentir ahora desde diversos sectores, Markus Krösche tenía un acuerdo verbal cerrado y sellado con Gerry Cardinale, y el propio Rúben Amorim fue elegido como entrenador bajo el aval y la aprobación directa del dirigente alemán”.

“El problema radica en que, debido a las formas y a los tiempos en los que se ha desarrollado toda la historia, el Eintracht de Fráncfort no quiere saber absolutamente nada del asunto, ni siquiera bajo una compensación económica. Desde el preciso instante en que la noticia salió a la luz pública, la operación empezó a ‘apagarse’ paulatinamente. En el club alemán no tienen la más mínima intención de sentarse a negociar en estos momentos. Consideran firmemente que el Milan les ha faltado al respeto tanto por el timing como por las formas, y a estas alturas de la planificación de la nueva temporada, se niegan en redondo a privarse de su hombre clave”.

¿VUELVE A SONAR DEVIN OZEK?

Tras haber perdido el acuerdo, uno detrás de otro, primero con Ralf Rangnick y posteriormente con Markus Krösche, el Milan se ve obligado a regresar al mercado de dirigentes para encontrar a alguien a quien poner bajo contrato de forma inmediata. La elección podría recaer, según informan Sky Sport y SportMediaset, en una figura que ya había sido sondeada por el club en las últimas semanas: el joven Devin Özek, profesional alemán de origen turco. Formado con éxito en la prestigiosa escuela del Bayer Leverkusen —donde contribuyó activamente a la histórica conquista de la Bundesliga—, recientemente decidió establecerse por cuenta propia en el Fenerbahçe, donde ha cosechado unos resultados no demasiado brillantes.

  • El perfil metodológico (El ADN de la factoría Leverkusen): Devin Özek representa un cambio radical de escala jerárquica si lo comparamos con Markus Krösche, pero mantiene intacta la matriz ideológica que exige el dueño Gerry Cardinale. Özek no es un directivo de la vieja escuela italiana; es un gestor moderno criado a la sombra del milagro del Bayer Leverkusen de Fernando Carro y Simon Rolfes. Conoce a la perfección el uso de los algoritmos de captación y el scouting automatizado de la base de datos de Bobby Gardiner. Posee ese “ojo clínico” para el talento joven de bajo coste y rendimiento inmediato, el axioma principal del Moneyball de RedBird.
  • Del peso pesado a la figura moldeable: Mientras que Krösche exigía el cargo omnipotente de Head of Football con plenos poderes y mando único sobre el club, Özek es un perfil muchísimo más joven y con menos bagaje político en el fútbol de élite. Su experiencia en solitario en el Fenerbahçe de Estambul ha sido gris y accidentada, lo que rebaja considerablemente su caché y su fuerza de negociación. Para Cardinale, esto es un arma de doble filo: por un lado, el Milan incorpora a un director técnico hambriento y fácil de integrar en el ecosistema actual; por otro, Özek carece de la autoridad institucional y el “músculo político” que hacían falta para blindar a Rúben Amorim frente a las feroces críticas de la prensa italiana.
  • El encaje con el vestuario y las urgencias de Amorim: Si se oficializa la llegada de Özek, el primer gran test será ver cómo reacciona el vestuario rossonero y los intermediarios del mercado. Un director deportivo recién salido de una etapa complicada en Turquía no genera el mismo impacto inmediato en las oficinas de Jorge Mendes que un transatlántico como Krösche. Sin embargo, su conocimiento del mercado centroeuropeo podría reactivar de inmediato la vía para incorporar a la joya de 2005 Can Uzun, dado que Özek domina a la perfección las redes de captación del fútbol germano-turco. Asimismo, al ser un perfil más técnico que político, Özek no interferirá en el búnker táctico de los cinco pretorianos de Amorim (Carlos Fernandes, Barreira, etc.), asumiendo un rol más ejecutivo y supeditado a las necesidades de Milanello.