Hay un avión previsto para tomar tierra en Linate Prime a primera hora de la tarde y una negociación ya muy bien encaminada que debería emprender el vuelo de forma definitiva. La semana del Milan arranca mañana lunes sobre dos pistas paralelas: la primera concierne a Rúben Amorim, quien por primera vez aterrizará en Milán en condición de entrenador rossonero; la segunda, por su parte, conduce de forma directa a Mario Gila, defensor de la Lazio que ha sido identificado como el objetivo prioritario para apuntalar la retaguardia del Diavolo.
Amorim estampó su firma en el contrato que le vincula al Milan a mediados de junio, mientras disfrutaba de sus vacaciones en Ibiza. Desde ese preciso instante, comenzó a trabajar de manera activa en la modalidad de smart working (teletrabajo) sobre la fisonomía de la plantilla del futuro: desde la confección de su cuerpo técnico —con cinco colaboradores de su máxima fidelidad que le seguirán a Italia tras haberle acompañado en diversas aventuras en el pasado— hasta los coloquios telefónicos individuales con los futbolistas que ya integran la rosa, pasando lógicamente por el mercado de fichajes gracias al hilo directo que le mantiene en constante comunicación con Gerry Cardinale.
El preparador portugués indicó que Gonçalo Ramos representaba su prototipo de delantero centro ideal para el Diavolo, y el número uno de RedBird le complació de inmediato desembolsando una cifra récord en la historia del Milan, situada en torno a los 74 millones de euros. Posteriormente, Amorim ha participado activamente en la búsqueda del defensor y se ha movido en primera persona precisamente para convencer a Gila: ambos —el técnico y el central español— ya han mantenido conversaciones sobre lo que podría ser su futuro común en Milán. El ex guía del Sporting y del Manchester United visitará por primera vez Casa Milan mañana lunes tras su desembarco, y conocerá las instalaciones de Milanello el martes para tomar sintonía con su nuevo entorno laboral. Su presentación oficial ante los medios de comunicación tendrá lugar durante la semana, en cualquier caso antes de la fecha del inicio formal del stage de pretemporada fijado para el 13 de julio.
Como se ha señalado, Amorim se está mostrando sumamente activo y partícipe en todas las decisiones del mercado de fichajes. Una de ellas es Mario Gila, un perfil que en realidad ya resultaba del agrado de Massimiliano Allegri y de la antigua dirección deportiva, pero que nunca como ahora ha estado tan cerca de vestir los colores rossoneros, burlando de este modo a la nueva escuadra de Max, el Nápoles.
Mañana lunes, el Milan confía plenamente en cerrar la operación alcanzando un acuerdo definitivo con la Lazio por el central madrileño. La distancia económica es mínima: el Diavolo ha puesto sobre la mesa una oferta de 22 millones de euros de base fija, mientras que el club biancoceleste exige 25 millones fijos para terminar alcanzando la cota de los 30 millones de euros mediante la inclusión de los bonus. Los hombres de mercado de Cardinale se muestran muy fiduciarios de encontrar la cuadra definitiva, respaldados firmemente por el acuerdo ya alcanzado con el futbolista sobre sus emolumentos —un salario de 5 millones de euros netos anuales— y con su procurador en lo relativo a las comisiones (cercanas a los 5 millones de euros). El encargado de tejer la red en estas últimas horas es el propio Alejandro Camaño, agente de Gila, quien está tratando en primera persona de aproximar las posturas de ambas entidades para llegar a la fumata blanca.
Bajo el paraguas de la misma agencia de representación de Gila se encuentra también Víctor Valdepeñas, defensor central de la generación de 2006 propiedad del Real Madrid que el pasado mes de diciembre debutó como titular a las órdenes de Carlo Ancelotti con el primer equipo blanco. Se trata de un futbolista de enorme ductilidad —capaz de desempeñarse con idéntica solvencia tanto de defensor central puro como de braccetto exterior o lateral izquierdo—. Su nombre ya figuraba en la agenda histórica de Igli Tare, pero a pesar de la marcha del director deportivo albanés, el Milan podría profundizar en las conversaciones más adelante para intentar traerlo a la Serie A.
En cualquier caso, ese escenario se abordará más tarde; la prioridad absoluta en el día de hoy es blindar por completo la operación de Mario Gila, evitando con ello hipotéticos retornos o intromisiones de última hora por parte del Nápoles o del Atalanta. El zaguero español de la Lazio no será, ni mucho menos, el último impacto estival de un Milan que arrancó con fuerza gracias al traspaso de Gonçalo Ramos. Amorim y Cardinale ya se encuentran planificando los siguientes objetivos.
GONZALO INÁCIO SIGUE EN LA LISTA
El nuevo Milan de Gerry Cardinale, quien tras años delegando las funciones directivas ha tomado la determinación de implicarse en primera persona en la gestión del club rossonero, ya ha invertido 75 millones de euros para hacerse con los servicios de Gonçalo Ramos y se dispone a desembolsar otros 25 millones en las próximas horas para cerrar también la llegada de Mario Gila, defensor de la generación del 2000 propiedad de la Lazio. Por lo tanto, nos encontramos apenas en los albores del mercado de fichajes, pero el Diavolo prácticamente ha gastado ya 100 millones de euros en dos futbolistas, demostrando de paso que no solo han cambiado la directiva y la guía técnica del banquillo, sino también las directrices estratégicas en el mercado.
Según informa en su edición de esta mañana el diario Corriere dello Sport, en lugar de esperar a las rebajas del tramo final del mercado como sucedía en el pasado para acometer las incorporaciones más costosas, ahora el Milan está cerrando las grandes inversiones de forma inmediata. Cardinale ha arrancado a la máxima velocidad y ya ha atado al nuevo delantero centro, que representaba la gran prioridad del verano milanista; sin embargo, no tiene la menor intención de frenar, puesto que en los próximos días apunta a definir con la Lazio el desembarco de Gila en Milanello por una suma de 25 millones de euros más otros 5 millones en concepto de bonus. En caso de que llegue a buen puerto esta última operación, los rossoneros escalarían hasta la cuota de los 100 millones de euros invertidos: nadie en Italia, a excepción del Como, está gastando tanto dinero.
Ramos es ya oficial y Gila está al caer, pero el Milan no se detendrá aquí y se encuentra predispuesto a incorporar más refuerzos. Para la línea defensiva, por ejemplo, sigue gustando enormemente Gonçalo Inácio, central del Sporting de Lisboa al que Rúben Amorim conoce a la perfección. El precio de salida es elevado (por encima de los 40 millones de euros), pero el flamante técnico milanista, que mañana desembarcará finalmente en Milán, continúa telefoneando con insistencia al futbolista para asegurarse su total aprobación de cara al traspaso.
FABRIZIO ROMANO DESMIENTE TRES NOMBRES
En un nuevo vídeo publicado en su canal de YouTube, el periodista especializado en el mercado de fichajes Fabrizio Romano ha querido hacer limpieza en la agenda de rumores rossonera para separar los objetivos reales de las simples especulaciones periodísticas:
“Vamos a despejar un poco el terreno de equívocos en lo que respecta al Milan. Tras el anuncio oficial de Rúben Amorim, empezaron a circular con fuerza los nombres de diversos futbolistas que ya han trabajado a las órdenes del técnico portugués. Es un gran clásico del mercado: llega un entrenador nuevo y al día siguiente florecen decenas de nombres de jugadores que ya han estado con él en el pasado.
“En concreto, los nombres que se han asociado con insistencia al Milan han sido los de Manuel Ugarte, Morten Hjulmand y Francisco Trincão. Pues bien, la realidad es que ninguno de estos perfiles ha estado nunca caliente ni ha sido una opción concreta para el Diavolo. El motivo detrás de esto es muy simple: desde la mismísima primera reunión de planificación, Amorim aclaró de inmediato a la directiva que las prioridades absolutas eran el delantero centro y el defensa central. Todo lo demás viene después”.
“Gonçalo Ramos ya ha llegado, el asalto por Mario Gila está listo para sentencia y Gonçalo Inácio permanece en los pensamientos de la secretaría técnica del Milan; pero os puedo asegurar que lo de Trincão y Hjulmand nunca ha existido. Del mismo modo, Ugarte jamás ha sido un objetivo del Milan, entre otras cosas porque Amorim apenas lo utilizaba durante su etapa en el Manchester United y, además, actualmente arrastra una lesión”.
“Hjulmand, por su parte, se encuentra muy cerca de cerrar su fichaje por el Atlético de Madrid; el Milan nunca ha entablado negociaciones por él. Por lo tanto, su nombre debe ser tachado de la lista rossonera, igual que el de un Trincão que no recalará en San Siro. A día de hoy no hay nada de nada; el Milan está concentrado en otros asuntos y me consta que Trincão ya negocia con otro club. El club rossonero está focalizado ahora única y exclusivamente en Mario Gila y en la negociación que pretende cerrar en los próximos días con la Lazio”.

LA TIENDA YA MUESTRA EL 9 DE RAMOS
La tienda oficial del Milan (Milan Store) se enriquece a partir de hoy con una nueva pieza de coleccionista, una prenda que representa al futbolista más costoso en toda la historia de la entidad. En el establecimiento oficial del Diavolo ya ha desembarcado la elástica rossonera de Gonçalo Ramos. El cronograma y el timing han resultado sencillamente perfectos: tras el anuncio oficial de su fichaje el pasado martes, el nuevo delantero centro rossonero viene de firmar un gol bellísimo y decisivo con la selección de Portugal en el enfrentamiento directo ante la Croacia de Luka Modrić, una diana que valió el 2-1 definitivo en el marcador y certificó la clasificación matemática de los lusos para los octavos de final del Mundial.
En el texto del comunicado oficial emitido por el club a mediados de semana no se especificaba textualmente qué dorsal luciría Gonçalo Ramos en su nueva etapa en San Siro. No obstante, la imagen promocional ya escondía un indicio idóneo: se apreciaba la silueta del atacante envuelta en la penumbra con el número 9 nítidamente iluminado en mitad del pecho. Restaban ya de por sí muy pocas dudas al respecto, pero esta fotografía capturada directamente en las perchas de la tienda del Milan disipa cualquier clase de conjetura: Gonçalo Ramos heredará y vestirá la histórica camiseta número 9 del Milan.