Amorim y sus métodos de trabajo

Nuevo estilo de juego, nuevas bases, nuevo perfil: el Milan ha tomado la firme decisión de reiniciar su proyecto de la mano de un entrenador extranjero que convierta el fútbol ofensivo en su principal sello de identidad y que, por qué no, llegue con hambre de revancha tras una experiencia frustrante en otro gigante del fútbol europeo.

Esta es una motivación añadida para poner todo su conocimiento al servicio del Milan: Rúben Amorim busca un relanzamiento en toda regla. Eligió al club rossonero y el Milan lo eligió a él entre una larga lista de candidatos. Para dar forma a su característico esquema 3-4-2-1 —un dibujo táctico completamente renovado en comparación con el pasado reciente—, la propiedad no ha tardado en poner a su disposición a Gonçalo Ramos en la punta de ataque y a Mario Gila para apuntalar la retaguardia frente a las ofensivas rivales.

El ex-delantero del PSG ocupaba el primer lugar en la lista de preferencias personales del técnico portugués, quien ha estado involucrado directamente en casi todas las reuniones de planificación deportiva. Gerry Cardinale quiere conocer de primera mano su opinión para brindarle las mejores condiciones de trabajo posibles y traducir la teoría del fútbol ofensivo en hechos y, por encima de todo, en grandes resultados.

Los objetivos también se renuevan: regresar a la Champions League es, por supuesto, la prioridad absoluta de la entidad, pero Amorim ya ha confesado públicamente su gran ambición personal: quiere ser el entrenador que guíe al Milan hacia la conquista de la ansiada segunda estrella.

Continúa la búsqueda de una casa que se adapte por completo a sus necesidades: las visitas inmobiliarias del técnico portugués se están concentrando en las zonas más céntricas de la ciudad, una forma ideal de vivir Milán al máximo y sentir de cerca el pulso de la afición.

Para Amorim, la mejor vía para conectar con su nueva realidad es dominar y saber expresarse en el idioma local. Actualmente, el entrenador luso tiene a su disposición una plantilla compuesta en gran parte por futbolistas extranjeros y él mismo se comunica en un perfecto inglés. Este es también el idioma vehicular que utiliza para despachar con el propietario estadounidense, Gerry Cardinale, y con la directiva internacional del club.

Sin embargo, esto no le resulta suficiente: Rúben ya está recibiendo clases particulares de italiano y se ha propuesto el firme objetivo de aprenderlo en un tiempo récord. De hecho, el mismo día de su presentación oficial ya se dirigió a su nueva afición pronunciando sus primeras palabras en la lengua transalpina.

Mientras tanto, entre los compromisos de sus primeros días como técnico rossonero y los próximos viajes de trabajo intercontinentales, el entrenador se ha instalado provisionalmente en Milanello. Hacer del centro deportivo su base de operaciones le facilita notablemente la logística y el día a día. Es allí donde, cada mañana antes de las 8:30 horas, toda la plantilla tiene la obligación de presentarse para compartir el desayuno grupal, un hábito clave para hacer piña antes de saltar al terreno de juego para la sesión de entrenamiento diaria.

«Para cualquier cosa que podáis necesitar, estoy aquí. Siempre a vuestra disposición». Con estas palabras se presentó Amorim al grupo reunido en Milanello. Un mensaje de total apertura hacia la plantilla: como exfutbolista, conoce a la perfección las dinámicas internas de un vestuario. Lo que no era tan evidente es que él mismo fuera a recibir esa misma receptividad de vuelta; de hecho, esto es lo que más ha impresionado y enorgullecido al técnico portugués.

Amorim ha encontrado en el equipo un interlocutor perfecto: los jugadores asimilan con rapidez sus ideas, se muestran curiosos y participan activamente en las nuevas propuestas tácticas. Las primeras impresiones son sumamente positivas y la respuesta sobre el césped es la que el entrenador esperaba con mayor expectación. El entusiasmo que ha percibido en el grupo ha sido más que reconfortante.

Por lo demás, ha quedado muy impactado por la presencia eficiente del club y por la impecable organización que rodea al primer equipo. Más allá de la cercanía de la propiedad —que ha querido complacerle con los primeros movimientos de mercado—, es en el día a día y en los pequeños detalles donde el técnico encuentra el respaldo y la protección necesarios en esta nueva etapa de la historia rossonera.

Presión asfixiante en todo el campo, recuperación inmediata tras pérdida y vocación para dominar el juego: Rúben Amorim ha dejado muy claros cuáles son los pilares innegociables de su filosofía futbolística. Sin embargo, apenas lleva cinco días de pretemporada para plasmarlos sobre el césped y no tiene intención de forzar la máquina antes de tiempo.

Aquellos que asocian la preparación veraniega con el agotamiento extremo y la sobrecarga muscular no encontrarán ese escenario en Milanello. Los principios tácticos se mantienen intactos, pero el entrenador portugués tiene su propia forma de desarrollarlos: una única sesión diaria, programada por las mañanas, que no siempre resulta larga ni físicamente extenuante. El técnico prefiere alternar entrenamientos más cortos con sesiones de mayor intensidad donde, en cualquier caso, se prioriza el trabajo conceptual de lo que quiere ver en el futuro.

El balón nunca falta en los ejercicios y Amorim, haciendo valer su pasado como centrocampista, se sitúa a menudo en el centro de la acción: participa de manera activa en las tareas e incluso se suma al rondo inicial. No es un entrenador que se limite a dar instrucciones desde la distancia; se mueve al ritmo de la plantilla y asume un rol mucho más protagonista que el de los propios integrantes de su staff.

La primera prueba de fuego llegará muy pronto. Dentro de ocho días, el Milan afrontará su primer compromiso oficial de pretemporada: el debut internacional contra el Celtic en Glasgow (programado para las 16:00 hora italiana / 15:00 hora local). Aunque el tono físico de la plantilla estará lógicamente lejos de su punto óptimo y faltarán muchas de las piezas clave del nuevo proyecto, los aficionados rossoneri ya podrán empezar a vislumbrar las primeras pinceladas del Milan que se viene.

EL MILAN SUEÑA CON PHIL FODEN

Una vez cerrados los dos fichajes de máxima prioridad de cara a esta sesión estival de mercado —el delantero centro y el defensa central—, el Milan trabaja ahora a destajo para identificar el perfil idóneo que refuerce la mediapunta. Como es sabido, el nuevo técnico Rúben Amorim suele alinear a dos futbolistas por detrás del único punta (demarcación que ocupará Gonçalo Ramos): en la izquierda ve con muy buenos ojos a Christian Pulisic con Christopher Nkunku como recambio, mientras que en el flanco derecho hoy por hoy solo cuenta con Samuel Chukwueze. Por este motivo, entre los diversos nombres sondeados estos días, en las últimas horas ha emergido con fuerza un auténtico sueño: Phil Foden.

Conviene aclarar y dejar claro desde el principio que, en estos momentos, no existen negociaciones formales ni entre el Milan y Foden, ni entre el Milan y el Manchester City. Sin embargo, esta mañana Tuttosport se hace eco de una indiscreción de última hora según la cual el club rossonero estaría sumamente interesado en el internacional inglés.

  • El perfil ideal: Foden encaja a la perfección en el esquema de Amorim, quien busca un futbolista zurdo para partir desde la banda derecha, un rol similar al que asignaba a Amad Diallo durante su etapa en el Manchester United.
  • Una situación contractual propicia: Se podría intentar aprovechar una coyuntura contractual muy favorable, ya que el contrato de Foden expira en 2027 y su renovación con el City no parece cercana.

Según Tuttosport, el Milan podría intentar su fichaje presentando una oferta de entre 50 y 60 millones de euros. Es una cifra que cuadra en los despachos de San Siro, puesto que coincide con la cantidad neta que el club aspira a ingresar por el traspaso de Rafa Leão. El nexo es evidente: la venta del extremo portugués por esa suma abriría de par en par las puertas para la llegada de Foden.

Además, a nivel salarial se podría realizar un “intercambio” casi equivalente: Foden percibe actualmente 7,5 millones netos en Mánchester y podría pasar a cobrar algo menos de 7 millones en Milán, la misma ficha que ostenta Leão hoy en día. Por ahora todo pertenece al terreno de las hipótesis, pero la gran sugerencia está sobre la mesa.

Para esa misma demarcación también ha sido ofrecido en las últimas horas Nicolò Zaniolo, quien se encuentra en plena situación de rebeldía con el Udinese. Su representante, Claudio Vigorelli, ha sido el encargado de tocar a la puerta del Milan. Sin embargo, la entidad milanista no tiene intención de profundizar en esta vía de momento.

En primer lugar, porque el atacante italiano no figura como la primera opción de la dirección deportiva; en segundo lugar, porque el club prefiere no interferir en un conflicto tan delicado y sin resolver entre el jugador y la directiva friulana. Únicamente si la relación termina de romperse de forma irreversible y el jugador es apartado definitivamente de la plantilla, el Milan podría plantearse una ofensiva por un futbolista que, a pesar de todo, sigue siendo del agrado de la directiva.

PASOTTO SOBRE LA SITUACIÓN DE RAFA LEAO

La nueva aventura del Milan se ha puesto oficialmente en marcha. El entrenamiento del pasado lunes inauguró la preparación de cara a la temporada 2026/27, la primera bajo la dirección técnica de Rúben Amorim. El preparador portugués, el elegido por la propiedad y presentado de la mano de Gerry Cardinale, asume el cargo con la clara misión de devolver al club de San Siro a los niveles que por historia le corresponden.

Mientras las primeras sesiones de entrenamiento se centran en asimilar sus conceptos tácticos sobre el césped, la directiva continúa trabajando a destajo en los despachos. Los responsables deportivos buscan perfilar las incorporaciones necesarias para dotar al nuevo proyecto de una plantilla altamente competitiva tanto en Italia como en Europa.

En paralelo al arranque de la pretemporada, el periodista Marco Pasotto ha analizado en las páginas de La Gazzetta dello Sport el futuro inmediato del atacante portugués Rafael Leão, cuya salida del club parece cada vez más probable: “Atreverse a poner por escrito que se marchará al cien por cien sigue siendo un riesgo; en el fútbol nunca se sabe. Pero hasta un buen noventa por ciento, eso sí, podemos llegar. Por otra parte, la directiva rossonera se lo ha dejado muy claro a su entorno (incluyendo a Jorge Mendes, a pesar de que el superagente no gestione formalmente su representación): el jugador está en la lista de salidas y es necesario traer ofertas concretas a la mesa”.