Doble objetivo: Guerreiro – Karetsas

El Milan trabaja simultáneamente en dos perfiles muy distintos para terminar di diseñar la plantilla de Rúben Amorim de cara a la próxima temporada. Por un lado emerge Konstantinos Karetsas, un jovencísimo talento ofensivo nacido en 2007 que milita en el Genk, identificado por la dirección deportiva como ese posible mediapunta zurdo ideal para alternarse con Pulisic por detrás del delantero. Por el otro, gana cada vez más enteros la candidatura de Raphaël Guerreiro, una opción experimentada y polivalente para reemplazar a Pervis Estupiñán en caso de que el ecuatoriano certifique su traspaso al Aston Villa.

Amorim ha solicitado a la directiva del Milan un futbolista para la mediapunta que sea capaz de partir desde la banda, desbordar en el uno contra uno y trazar la diagonal hacia el centro para oxigenar o finalizar la jugada. Tras los tímidos sondeos realizados por Francisco Trincão y Amar Alajbegović, la elección final parece haber recaído en Konstantinos Karetsas: una de las grandes promesas del fútbol belga, zurdo, muy técnico y creativo, que la pasada campaña firmó 3 goles y la espectacular cifra de 19 asistencias con el Genk.

Sacarlo del club belga, sin embargo, no será una tarea sencilla, sobre todo porque los De Smurfen tasan al futbolista en un mínimo de 35 millones de euros. El Borussia Dortmund también sigue muy de cerca los pasos de Karetsas e incluso habría presentado ya una oferta formal de 25 millones de euros, la cual fue rechazada de inmediato por la entidad de Limburgo.

En paralelo a la búsqueda del mediapunta, el club rossonero valuta la incorporación de Raphaël Guerreiro como el heredero natural de Estupiñán. El internacional portugués, que se encuentra sin equipo tras finalizar su última etapa en el Bayern de Múnich, representaría una oportunidad de mercado inmejorable a parámetro cero.

Aunque su posición natural es la de lateral izquierdo, Guerreiro cuenta con la ventaja de poder actuar también a banda cambiada, como extremo ofensivo e incluso en el centro del campo como interior. Se trata de una versatilità que encaja como un guante en el librillo táctico de Amorim, quien exige a sus carrileros una participación activa en la construcción del juego y la capacidad de ocupar diferentes zonas del terreno de juego.

FOFANA SIN SITIO CON AMORIM

Youssouf Fofana posee fuerza física, capacidad para recuperar balones y una gran progresión con el balón en los pies. Son características muy valiosas que llevaron al Milan a invertir casi 30 millones de euros en él durante el verano de 2024, pero que ahora no parecen suficientes para convertirlo en un elemento central dentro del proyecto táctico de Rúben Amorim.

El técnico portugués construye generalmente sus equipos en torno a un esquema 3-4-2-1, en el cual los dos mediocentros deben garantizar orden, precisión técnica y control absoluto de las transiciones. Fofana, por el contrario, tiende a interpretar este rol de una manera bastante instintiva: abandona a menudo su posición para presionar al rival, busca conducciones verticales que a veces resultan arriesgadas y suele aventurarse con pases peligrosos. Son cualidades muy útiles para un fútbol más directo, pero potencialmente perjudiciales en una medular compuesta por solo dos hombres, donde debe reinar la razón y no el instinto.

En el sistema que propone Amorim, el doble pivote situado por delante de la zaga tiene la misión específica de proteger a los tres centrales mientras ambos carrileros avanzan en ataque. Por este motivo, se necesitan centrocampistas capaces de leer el peligro antes de que ocurra, recibir el balón bajo una gran presión rival y mantener unas distancias extremadamente precisas sobre el césped.

  • Falta de lectura posicional: Fofana ofrece dinamismo, potencia en carrera e intensidad en los duelos individuales, pero no una dirección posicional.
  • Pérdida de limpieza: Suele perder pulcritud en el pase cuando es presionado y, al buscar constantemente el anticipo o la incorporación al ataque, corre el riesgo de dejar descubierta la zona central del campo, exponiendo a los defensores a situaciones comprometidas de uno contra uno.

Amorim siempre ha obtenido el máximo rendimiento de perfiles como Morten Hjulmand (actualmente en el Atlético de Madrid), hábil a la hora de dictar los tiempos e interceptar balones mediante la colocación, o Hidemasa Morita, mucho más ordenado en la circulación y en los movimientos sin balón. Incluso Manuel Ugarte, a pesar de ser tan agresivo como Fofana, era utilizado en el Sporting de Portugal dentro de una estructura sumamente compacta, con tareas muy claras tanto en la fase de reconquista como en la de cobertura.

Ante este panorama, el internacional francés solo podría asentarse en el nuevo proyecto rossonero, e integrarse de verdad en la partitura de Rúben Amorim, si logra modificar profundamente su naturaleza sobre el terreno de juego para volverse un futbolista verdaderamente funcional.

FONSECA HABLA CLARO SOBRE SU EXPERIENCIA EN EL MILAN

Entrevistado por los compañeros de SportWeek, el exentrenador del Milan Paulo Fonseca ha hablado sin tapujos sobre su turbulenta experiencia en el banquillo rossonero, definiéndola como un auténtico remordimiento y dejando declaraciones muy contundentes sobre su salida y la gestión del club:

“Estoy decepcionado, sí, porque hace dos años me llamaron por un motivo concreto: cambiar el estilo de juego del equipo. ‘Queremos que el Milan sea dominante, que tenga la posesión del balón y juegue en el campo contrario’, me dijo el club. ‘Perfecto’, respondí, ‘es mi misma idea de fútbol’. Pero la verdad es que para cambiar las cosas se necesita tiempo, y proponer este tipo de fútbol en Italia no es nada fácil. Para lograrlo, hay que cambiar primero la mentalidad de los jugadores. Sé que puedo sonar arrogante, pero yo estaba bien encaminado en esa dirección y, después de mi salida, nunca más he vuelto a ver al Milan expresar la calidad de juego que mostró bajo mi dirección en el banquillo”.

Cabe recordar que ese tiempo no le fue concedido: en diciembre de 2024, el técnico portugués fue destituido fulminantemente tras un empate cosechado en San Siro frente a la Roma. “Ningún futbolista es más grande que el club” A pesar del despido, Fonseca asegura mantener la cabeza muy alta por las decisiones que tomó dentro del vestuario milanista durante aquellos meses de tensión:

“Me marché con mucha tranquilidad porque hice absolutamente todo lo posible por cambiar al Milan. Por defenderlo. Salí con la conciencia tranquila porque siempre puse al Milan por delante de cualquiera, y les aseguro que no fue fácil. Siempre defendí a la institución antes que a los futbolistas. Los jugadores no son más importantes que el Milan. En Italia, en cambio, a menudo los jugadores ‘pesan’ más que el propio club. Si alguien, por muy bueno que fuera, no se lo merecía, conmigo no jugaba, porque ningún futbolista es más grande que el Milan. Fui muy criticado por esto, pero yo tuve el valor de defender al club. Espero que todo el mundo haya comprendido ya que no te puedes permitir tener elementos que no lo den todo por la camiseta. El PSG ganó dos Champions consecutivas después de echar a los jugadores que no corrían. En París entendieron que ningún futbolista es más importante que el equipo. No sé si en Milán también lo habrán entendido”.

Al ser preguntado directamente sobre si él se sintió respaldado por los altos mandos de la entidad de la misma forma que él asegura haber protegido el escudo, Fonseca no escondió su malestar y lanzó una clara comparativa con el actual proyecto: “¿Si el Milan me defendió a mí? Me parece que ahora las cosas son un poco diferentes, porque he visto que Amorim llegó a Milanello y allí estaba Gerry Cardinale esperándolo para recibirlo. Cuando llegué yo, no había absolutamente nadie”.

IDEA HOJBJERG PARA EL MILAN

No solo el inicio de la pretemporada en Milanello y las primeras evaluaciones sobre la plantilla actualmente a disposición de Rúben Amorim centran la actualidad rossonera, sino también un mercado de fichajes que va tomando cada vez más forma en los despachos de Via Aldo Rossi.

Esta sesión estival comenzó con los mejores augurios para el club, tras confirmarse las incorporaciones y los más de 100 millones de euros invertidos en los traspasos de Gonçalo Ramos (procedente del Paris Saint-Germain) y de Mario Gila (llegado de la Lazio). Sin embargo, el trabajo de la dirección deportiva no termina aquí, ya que ahora llega el turno de reflexionar sobre la operación salida. No solo se esperan movimientos en la parcela ofensiva; el centro del campo también podría experimentar cambios significativos, con nombres como Ruben Loftus-Cheek, Ismaël Bennacer, Warren Bondo y Youssouf Fofana bajo la estricta lupa de la directiva milanista.

En función de las bajas que terminen de concretarse en la medular, el Milan ya monitoriza otros perfiles para apuntalar la contención. Según han informado los compañeros de Sky Sport y el especialista Gianluca Di Marzio, la última alternativa que ha cobrado fuerza en las oficinas del Milan es la de Pierre-Emile Højbjerg.

Los rossoneri están evaluando minuciosamente el perfil del mediocentro danés nacido en 1995 con el objetivo de dotar de mayor empaque a la zona neurálgica del terreno de juego. Se trata de una pieza que aportaría experiencia internacional y que se considera muy afín al estilo y la filosofía futbolística del técnico portugués Rúben Amorim.

El centrocampista danés no entra en los planes de su actual club, el Olympique de Marsella, una coyuntura de mercado que vuelve sumamente favorables las condiciones económicas para negociar un traspaso. A día de hoy, la operación se mantiene estrictamente en el terreno de las ideas: aún no se ha producido ningún contacto formal entre las partes involucradas ni existe una negociación abierta con la entidad francesa por el futbolista. Durante la pasada campaña en Francia, Højbjerg completó un año notable, disputando un total de 43 partidos oficiales entre todas las competiciones, en los que aportó 5 goles y 5 asistencias.