Entrevista a Matteo Gabbia

La decepción por el trágico final del curso pasado todavía no se ha evaporado del todo, pero Matteo Gabbia se esfuerza en mirar hacia adelante con la firme ambición de ganar. A diferencia de hace un año, cuando el objetivo fijado era asegurar la cuarta plaza, Gerry Cardinale y Rúben Amorim han subido la vara en sus comparecencias. Un salto de exigencia que agrada al central criado en la cantera rossonera, dispuesto a pelear por todo tanto en Italia como en la Europa League.

Gabbia, si piensa en el 24 de mayo y la noche del Milan-Cagliari, ¿qué siente?

“Es un recuerdo amargo que nos ha hecho pasar un verano lleno de decepción. Enfrentamos el año pasado con un espíritu positivo, buscando dar el máximo, pero en la última jornada no logramos el resultado que queríamos. Ahora debemos ser inteligentes y entender que el pasado no se puede cambiar. El fútbol nos brinda la oportunidad de arrancar un nuevo campeonato, con renovadas ambiciones y objetivos. Por eso miramos al futuro con ganas y con el deseo de dejar atrás lo que fue”.

¿Qué balance hace de estas dos primeras semanas de trabajo?

“Sin duda ha habido un cambio de rumbo respecto a las últimas temporadas. Debemos ponernos a total disposición del nuevo entrenador, ya que viene con sus propias ideas y es justo que los futbolistas hagamos todo lo posible para ayudarlo y asimilar su libreto en el menor tiempo posible. La pretemporada nos vendrá muy bien para conocernos”.

¿Es muy distinto para un defensa jugar la propuesta ofensiva y agresiva de Amorim?

“Hay cambios evidentes y ciertas exigencias son diferentes a las que estábamos acostumbrados en los últimos años, no solo en el más reciente. Pero, al final, de lo que se trata es de ganar partidos porque estamos en un club con la máxima ambición. Debemos estar listos desde el primer día para arrancar con fuerza”.

Una de las pautas clave de Amorim es la presión tras pérdida inmediata. ¿Cómo se adaptan a ello?

“Es algo que requiere automatización en los entrenamientos durante la semana para luego plasmarlo en los partidos. Esa inercia de ir a apretar tan arriba no la teníamos asimilada, y sería un error reducirlo a pensar: ‘Los defensas tienen que tirar la línea veinte metros más adelante’. Es un trabajo colectivo, de equipo, tanto con balón como sin él”.

El curso pasado se fijaba entrar en el ‘top 4’. Ahora el objetivo declarado es ganar la segunda estrella. ¿Le agrada que se eleve el nivel de exigencia?

“Creo conocer bien el entorno en el que me muevo y la institución a la que represento. Cualquiera que viste esta camiseta tiene la obligación de dar el máximo, es decir, salir a ganar cada partido. No siempre se podrán sumar los tres puntos, pero nuestro objetivo debe ser aspirar a lo máximo y dar alegrías a la afición”.

Cardinale está muy presente y en el inicio de la pretemporada se sentó a su lado. ¿Cuánto importa tener a la propiedad tan cerca?

“Es algo verdaderamente importante. Cardinale es una persona enormemente ambiciosa que exige el máximo de nosotros porque, a diferencia de los últimos años, quiere cambiar de marcha y dar un salto de nivel”.

La Europa League, al jugarse los jueves, ¿es un obstáculo para el campeonato o…?

“La Europa League no es en absoluto un obstáculo, sino un objetivo prioritario. Contar con una competición más por la que pelear es algo positivo. En el Milan no se puede elegir qué torneo jugar; hay que llegar a mayo en disposición de ganarlo todo. Y la única vía es empezar a ganar desde el debut liguero del 23 de agosto en Turín”.

Como compañero de zaga, ¿qué tal ve a Mario Gila?

“Un gran chico y una gratísima sorpresa. Se ha presentado en Milanello de forma excelente: transmite alegría y positividad al grupo. Además, es un grandísimo futbolista al que nos hemos enfrentado muchas veces en la Serie A y de cuyo nivel todos somos conscientes. Estamos encantados de tenerlo con nosotros”.

Hoy llega Leão a Perth. Como compañero y aficionado del Milan, ¿confía en que se quede?

“Aprecio muchísimo a Rafa porque hemos compartido un camino muy largo juntos, con momentos de alegría y de sinsabor. Creo que le ha dado muchísimo a este equipo y todo el vestuario lo quiere. Después, es comprensible que cada uno tome sus decisiones: quienes se quedan en el Milan deben hacerlo priorizando siempre al club y al grupo. Estoy convencido de que Rafa, mientras esté aquí, lo dará todo por esta camiseta”.

Y en pocos días se reincorpora Luka Modrić…

“Luka es un futbolista y una persona especial. Estamos muy felices de que continúe con nosotros. Estoy seguro de que nos ayudará a completar una gran temporada. Es un profesional increíble y posee un aura mágica difícil de explicar. A mí me ha transmitido enseñanzas que van más allá del fútbol: con cuarenta años sigue teniendo la curiosidad de aprender y mejorar”.

“Jamás le he oído decir a un técnico: ‘No estoy de acuerdo, prefiero hacerlo de esta otra forma’. Nunca se coloca por encima de los demás y me parece una lección humana increíble: si no lo hace él con su trayectoria, no lo puede hacer nadie. Eleva exponencialmente el nivel del vestuario y nos aportará muchísimo”.

CARLO PELLEGATTI HABLA SOBRE SOULÉ

“La noticia más curiosa del día gira en torno a Matías Soulé. El atacante argentino ha sido ofrecido al Milan, un club que busca activamente una figura de sus características para actuar junto a Christian Pulisic, justo por detrás del referente ofensivo Gonçalo Ramos”.

“Sin embargo, la intención del conjunto giallorosso va un paso más allá: la Roma pretendería intentar un auténtico golpe de efecto ofreciendo a Soulé e intentando incluir en la negociación a Christopher Nkunku, un futbolista enormemente del agrado de Gian Piero Gasperini”.

“Por el momento, la postura de la entidad rossonera respecto al atacante francés ha sido tajante, declarándolo un jugador intransferible. Aun así, habrá que seguir de cerca la evolución de los acontecimientos para ver cómo evalúa el Milan la propuesta por Soulé y si la considera una opción apetecible o de verdadero interés para su proyecto”.