El 3-4-2-1 de Amorim necesita jugadores

Nos encontramos prácticamente a mitad de camino: llega la fase más delicada de la travesía del mercado de fichajes. El Milan, una vez reestructurada su cúpula directiva y elegido el nuevo entrenador, ha procedido a tachar dos casillas consideradas prioritarias: el delantero centro y el central. La columna vertebral de un equipo se sostiene, en efecto, en esas demarcaciones, con Gonçalo Ramos y Mario Gila uniéndose a las certezas que ya existían en la plantilla, como Mike Maignan y Adrien Rabiot.

Sabemos que también se están realizando evaluaciones para la zona de tres cuartos; actualmente son varios los perfiles sondeados tras no haber concretado las opciones de Mattia Liberali y Konstantinos Karetsas. Sin embargo, resulta algo preocupante la falta de movimientos en lo relativo a los carrileros.

El lema de «Amorim debe evaluar» es un arma de doble filo. Por un lado, es lógico y adecuado que el técnico analice a fondo todo el material a su disposición antes de tomar una decisión definitiva, del mismo modo que es cierto que futbolistas como Alexis Saelemaekers se han reincorporado a los entrenamientos tan solo en las últimas horas. Por el otro, se corre el riesgo de tener que resolver demasiadas operaciones en un espacio de tiempo excesivamente reducido.

El amistoso contra el Celtic ofreció un primer anticipo de lo que ya se atisbaba como una prioridad urgente: la nómina de carrileros se perfila ahora mismo como un punto potencialmente débil en el dibujo del Milan. La gran actuación de Samuel Chukwueze no debe llevar a engaño, entre otras cosas porque es difícil pensar que una variante tan marcadamente ofensiva como la del nigeriano sea sostenible los 365 días del año, contra cualquier rival y en todo tipo de escenarios.

El secreto para hacer funcionar los esquemas con defensa de tres —más allá de contar con automatismos muy trabajados para liberar el juego por fuera— reside en disponer de especialistas en las bandas «de dos en dos». Puede que con características complementarias, pero siempre ofreciendo un nivel físico y un rendimiento homogéneos. El Inter, al que el Milan se enfrentará este miércoles en partido amistoso, ha edificado gran parte de sus éxitos entre la etapa de Simone Inzaghi y la actual de Cristian Chivu sobre la potencia de sus carrileros.

En estos momentos, ni Pervis Estupiñán, ni Davide Bartesaghi, ni Zachary Athekame parecen ofrecer ese tipo de garantías. Distinto es el caso de Chukwueze y Saelemaekers, pero sobre el papel representarían solo dos de los cuatro efectivos necesarios para afrontar un curso con Serie A, Coppa Italia y Europa League.

Está bien probar, rectificar y juzgar en pretemporada, pero conviene recordar que la Serie A arranca en apenas 20 días. Si finalmente se decide acudir al mercado para reforzar las bandas, habrá que computar además el periodo de adaptación e integración que requerirán los nuevos fichajes.

El Milan se encuentra a mitad del río y, hasta la fecha, el trayecto ha ido razonablemente bien. Sin embargo, no hay que perder la concentración de cara a la segunda mitad del recorrido.

MUSAH OFRECIDO AL BESIKTAS

Yunus Musah y el Milan, ensayo de despedida. El centrocampista estadounidense está en la rampa de salida del club rossonero: no ha terminado de convencer a Rúben Amorim y la competencia en la medular es demasiado elevada y de un nivel superior. Ese es el motivo por el cual la entidad milanista lo ha incluido formalmente en la lista de descartes.

Según informa el periodista turco Ertan Süzgün, Musah ha sido ofrecido al Besiktas de Vincenzo Italiano. Se trata de una vía que podría coger fuerza a lo largo de los próximos días. El Milan también había ofrecido al centrocampista norteamericano a la Lazio, pero las pretensiones económicas y los costes de la operación fueron considerados excesivamente altos por el conjunto capitolino.

CISSÉ QUIERE QUEDARSE EN EL PRIMER EQUIPO

Tras las buenas sensaciones dejadas en el amistoso de la semana pasada frente al Celtic, Alphadjo Cissé dispondrá de una nueva oportunidad para exhibirse en el derbi de Perth contra el Inter. El joven talento de la quinta de 2006, llegado desde el Catanzaro, afrontó sin complejos su primer test internacional con la camiseta rossonera, mostrando personalidad, calidad técnica, ambición para dejar huella y, sobre todo, la evidencia de haber dejado atrás la lesión que lastró la segunda mitad de la pasada campaña.

Rúben Amorim tiene previsto concederle minutos de nuevo: ya sean pocos o muchos, dependerá del chaval transformarlos en otro mensaje convincente. En la zona de tres cuartos, el Milan cuenta ya con numerosas alternativas y hacerse con un sitio fijo no resultará en absoluto sencillo. Sin embargo, Cissé puede jugar sus cartas sin la obligación de quemar etapas precipitadamente. La gira veraniega sirve precisamente para esto, en especial para jóvenes como él: medirse a rivales de nivel, asimilar las exigencias del nuevo entrenador y demostrar que puede sostener el ritmo y la presión del primer equipo.

Con motivo del derbi de este miércoles frente al Inter, Cissé deberá intentar refrendar todo lo bueno mostrado en los minutos de los que dispuso en Glasgow, especialmente su capacidad para recibir entre líneas y generar superioridad con sus incursiones partiendo desde la banda. Un derbi que, aun siendo estival, representa un escaparate de enorme valor para el atacante nacido en 2006.

Amorim ha demostrado a lo largo de su carrera que no le tiembla la mano a la hora de dar responsabilidad a los jóvenes cuando percibe en ellos calidad y cultura de trabajo. Cissé no necesita convertirse de inmediato en titular, pero convencer al técnico portugués significaría ya garantizarse un puesto en las rotaciones y transformarse en una alternativa de garantías durante un curso largo, en el que el Milan estará compitiendo en varios frentes, tanto nacionales como continentales.

El talento está ahí y la oportunidad también. Tras haber despertado la curiosidad contra el Celtic, Cissé busca ahora dar un paso más. Perth no repartirá puntos en juego, pero para su futuro inmediato puede valer muchísimo más.