Cissé será de nuevo titular en Europa

Cumpleaños en Bournemouth. Dicho así, no suena como una perspectiva atractiva, especialmente para un joven de 20 años. Pero si el chico es Alphadjo Cisse, la cuestión cambia. El talentito del Milan soplará las velas en el Vitality Stadium, donde los rossoneri buscarán mañana puntos importantes para lograr la clasificación directa a octavos de Europa League. Y entonces Alpha querrá regalarse otra noche mágica como la de hace una semana en Salzburgo, cuando endosó a los austriacos nada menos que un triplete. El primero de su carrera.

Cisse fue celebrado por Ruben Amorim y, naturalmente, por toda la crítica. En el siguiente compromiso de liga —en San Siro contra el Atalanta—, sin embargo, no puso un pie en el campo. Casi como si el técnico portugués hubiera acogido la invitación de Fabio Capello a no poner demasiada presión al chiquillo de Treviso. Rara vez ocurre que el autor de un triplete se quede luego mirando a sus compañeros durante 90 minutos en un partido importante.

Pero ya se sabe, a los jóvenes hay que gestionarlos. Y además, los números hablan de un Cisse mucho más cómodo en las noches europeas. Cierto, el número de partidos es todavía demasiado exiguo para constituir una prueba. Estamos aún en los indicios, pero en dos partidos de Copa Alpha disparó más del doble de veces que en liga (3 a 1,4), marcando un gol cada 39 minutos (en la Serie A va a uno cada 121 minutos y medio).

La otra particularidad de Cisse es la distribución de sus goles. En sus primeros siete partidos con el Milan, el pequeño Alpha ha marcado cinco goles. Cero, sin embargo, en San Siro; todos lejos de casa. Por eso Amorim confía en él para el viaje a Bournemouth, sur de Inglaterra, contra un equipo que en la Premier está sufriendo, pero en Europa ha logrado dos victorias de dos y es uno de los candidatos a la victoria final también para las casas de apuestas. Pero ¿cómo se explica que en Copa y de visitante el rendimiento y la peligrosidad del ex del Catanzaro suban tanto de nivel? Una razón puede ser puramente táctica: el Milan encuentra más espacios fuera de casa, sobre todo contra rivales europeos, menos acostumbrados a cerrarse que los equipos italianos.

Sin duda tratará de hacer su partido también el Bournemouth de Marco Rose, que sobre todo en su propio estadio ama atacar, asumiendo riesgos. Cisse deberá estar listo para castigar la exhuberancia de los ingleses para festejar por todo lo alto el cumpleaños. Deberá hacerlo ante su homólogo brasileño, ese Rayan que el Milan había seguido en el pasado, antes de que las Cherries pusieran la oferta decisiva en enero. Curiosamente, más o menos en las mismas semanas en que el Diablo se aseguraba precisamente a Alpha del Verona, dejándolo de todos modos en el Catanzaro en préstamo por seis meses.

Rayan se impuso de inmediato en Inglaterra, conquistando también un billete para el Mundial con Brasil, mientras Cisse se lesionaba en la Serie B. Misma edad, caminos distintos. Hoy, sin embargo, el brasileño del Bournemouth no atraviesa un gran momento en la Premier (cero goles en siete jornadas), aunque en Europa lleva dos tantos en dos encuentros. Hombre de Copa él también, al que el Milan deberá prestar especial atención.

También Rose deberá prepararse para el duelo con Cisse, para quien el Diablo ya tiene listo un nuevo contrato con el justo ajuste de salario. Más allá del aspecto económico, sin embargo, Alpha tiene como misión la de convencer a Amorim hasta el fondo de considerarlo un titular imprescindible. Por ejemplo, el técnico portugués nunca ha empleado al nuevo as del Milan rossonero con Christian Pulisic desde el inicio por detrás de un delantero centro, casi como si los dos fueran por fuerza alternativos. Tarde o temprano llegará el momento de verlos en el campo simultáneamente, sobre todo si Cisse siguiera asombrando a todos. Empezando por mañana contra el Bournemouth.

OTRA SERIE DE ROTACIONES

Un martes insólito: a dos días del partido europeo, Amorim optó por conceder un día de descanso. Nada improvisado ni tampoco una elección dictada por el cansancio de las últimas horas: el programa ya era conocido a principios de semana. Continuará con el entrenamiento de esta mañana y con la salida rumbo a Bournemouth por la tarde. Allí el entrenador y Loftus-Cheek presentarán el desafío de mañana.

Amorim volverá a proponer el turn-over de copa: no había funcionado con el Benfica, pero había dado resultados excelentes en Salzburgo. Sin duda, las rotaciones son una necesidad: en defensa, con la sanción de Terracciano y la lesión de Gabbia, las únicas alternativas son Tomori y Diawara. El segundo debutó precisamente en el final del último partido internacional: verosímilmente, Fikayo podría dar el cambio a uno de los centrales o a Gila en la banda derecha. Lateral izquierdo, si será 4-3-3, podría ser Bartesaghi, otro jovencito de copa como Cisse.

En el centro del campo podría descansar Modric, con Jashari sustituyéndolo en la dirección. Loftus jugará, posibles horas extra para Rabiot para completar la medular. En ataque Ramos no soltará la camiseta, como sucedió en el estadio del Salzburgo donde también marcó entrando como suplente. Si se repite el relevo con Camarda, verá al portugués partir desde el inicio. En apoyo Cisse y uno entre Hutchinson y Chukwueze (favorito el primero) por el carril opuesto. Descansarían Moreira, Pulisic y Musah.