Glasner más cerca – Pendiente el caso de Rangnick

Arriba y abajo, como un columpio. Diecisiete días después del desmantelamiento de la directiva rossonera, el Milan que vendrá aún no tiene certezas, solo nombres más o menos cercanos a teñirse de rojo y negro. Todavía no hay un consejero delegado (amministratore delegato), un director técnico, un director deportivo ni un entrenador. No es que Gerry Cardinale y sus hombres sean perezosos o poco sensibles al asunto. Desde hace más de dos semanas encadenan reuniones y videollamadas a repetición, porque la intención es crear un equipo destinado a perdurar en el tiempo, con una planificación muy bien definida.

El último contacto ha sido con Rúben Amorim, técnico portugués que viene de una infeliz experiencia en el Manchester United. ¿Es un candidato? Como tantos otros —Mauricio Pochettino, por poner un ejemplo, ya ha sido escuchado en dos ocasiones por los hombres de RedBird—, pero no se encuentra en la primerísima fila. De entre la multitud de contactos, no obstante, queda un claro favorito para el banquillo: aquel Oliver Glasner que, por primera vez desde su adiós al Crystal Palace, ha roto el silencio en una entrevista concedida a dos periódicos austriacos, Kronen Zeitung y Oberösterreichischen Nachrichten.

«Es muy bonito que, desde que anuncié el final de mi contrato con el Crystal Palace, los medios de comunicación me hayan vinculado con casi todos los clubes —afirmó el entrenador austriaco—. Nunca he comentado estos rumores y tampoco quiero hacerlo ahora. Cuando llegue el momento, lo anunciaré. Y para estar finalmente listo para un nuevo club, todo debe ser perfecto. Es necesario tener una buena sensación: si no existe, no se hace nada».

En realidad, en la cabeza de Glasner ya hay un equipo, y es precisamente el Milan. Solo que el casting rossonero aún no se ha completado. Rumores de pasillo dejan entrever que el Diavolo no llegará a una decisión definitiva antes del fin de semana, si bien mañana podría ser una jornada importante para reanudar los contactos con los candidatos preferidos. Entre ellos se encuentra el propio Glasner, con quien ya se ha alcanzado una suerte de entendimiento para un contrato bienal con opción a un tercero a razón de 3,5 millones de euros por temporada.

La línea del Milan sigue siendo, sin embargo, la de nombrar primero a un director del área técnica y únicamente después al entrenador. Ralf Rangnick es el nombre fuerte para el cargo desde hace ya un tiempo, pero tras la reunión mantenida con Cardinale, Calvelli e Ibrahimović hace nueve días en Viena, todavía no se ha llegado a un acuerdo definitivo. Al contrario, ambas partes se encuentran actualmente estancadas en ese punto.

El Milan alberga algunas dudas sobre los tiempos (el alemán es el seleccionador de una Austria comprometida en el Mundial y, durante al menos un mes, estaría operativo solo a medio servicio desde América) y sobre la línea poco flexible del «Profesor», como le llaman en su patria. Por su parte, Rangnick —acostumbrado a mandar en prácticamente todos los aspectos deportivos de un club— teme injerencias en su trabajo y promesas incumplidas. Así, el matrimonio no es tan evidente como parecía hace unos días, a pesar de que sigue siendo la candidatura más vigorosa de entre las surgidas.

Rangnick, además, ya tiene sobre la mesa la oferta de la federación austriaca para permanecer en el banquillo de la selección nacional. «Lo queremos, él conoce los puntos clave de la oferta de renovación. Esperamos su decisión en los próximos días o semanas. Soy muy optimista sobre el hecho de que elegirá a Austria», ha explicado Josef Pröll, presidente de la Federación Austriaca de Fútbol. «Él y yo sabemos que podemos contar el uno con el otro porque nos comunicamos de forma muy abierta». Píldoras de optimismo que pueden asustar a los aficionados de Rangnick en Italia. El Milan reflexiona todavía, porque, en cualquier caso, el tándem austro-alemán con Glasner en el banquillo y el «viejo» Ralf detrás del escritorio garantizaría una comunión de intenciones y visiones similares sobre la manera de relanzar un club que se ha quedado fuera de la Champions por dos años consecutivos. Un binomio con el que intentar abrir un nuevo ciclo, sin la pretensión de ganar de inmediato, sino con la idea, más bien, de devolver la filosofía futbolística adecuada al Milan.

MODRIC NO HA DECIDIDO SU FUTURO

Luka Modrić y el Milan: una decisión que el campeón croata aún no ha tomado de forma definitiva. El dilema es de los que son rotundos: continuar jugando un año más con la camiseta rossonera activando la cláusula de extensión de su contrato (dicha opción es ejercible única y exclusivamente por Luka) o bien poner fin a su carrera como jugador para emprender la de dirigente, con el Real Madrid dispuesto a acogerle de buen grado bajo nuevas funciones. Algunas señales, incluso recientes, apuntarían al hecho de que Modrić podría no jugar más, pero todavía queda un paso que debe dar para que pueda tomar la decisión definitiva.

Modrić, de hecho, quiere conocer primero al que será el nuevo entrenador del Milan y también deseará hablar con él para comprender sus intenciones desde el punto de vista de la identidad técnico-táctica que el sustituto de Massimiliano Allegri pretenda dar al equipo. Tras este careo, llegará entonces la decisión definitiva por parte del campiternísimo croata, uno de los jugadores más destruidos la noche del Milan-Cagliari, aquella en la que el equipo no logró la clasificación para la Champions League, echando por tierra el trabajo de todo un año. Un resultado que también llevó a Gerry Cardinale a un desmantelamiento total de los cargos directivos, con el despido de Furlani, Moncada, Allegri y de aquel Igli Tare que había pilotado en primera persona la negociación para traer a Modrić al Milan.

Parece por tanto evidente que la decisión que Modrić deba tomar ocurrirá durante la Copa del Mundo. El candidato fuerte para la sustitución de Allegri es Oliver Glasner, quien ha convencido a todos con independencia de la llegada al Milan de Ralf Rangnick, este último también muy cerca de la sentencia final sobre convertirse o no en el nuevo director técnico del club.

HOY EMPIEZA EL MUNDIAL: MÉXICO-SUDÁFRICA

Aunque sinceramente no veo nunca las fases finales de estas competiciones (por descanso personal de fútbol), hoy da comienzo un nuevo Mundial, con México como una de las sedes inaugurales que debuta ante Sudáfrica, con el todavía jugador rossonero Santi Giménez que dice que será el máximo goleador del Mundial, lo gracioso que de momento hoy empieza como suplente… cada día al menos en las noticias iré poniendo los partidos que se disputen con las alineaciones, para quien quiera seguirlo.