El brazalete de capitán del Milan, en los planes de Gerry Cardinale y de Rúben Amorim, no debe cambiar de dueño. Mike Maignan es y seguirá siendo, además del guardián indiscutible de la portería rossonera, el hombre encargado de liderar al equipo. Tanto en las oficinas de Via Aldo Rossi como en Milanello, el guardameta de la selección francesa es considerado una piedra angular del proyecto presente y futuro.
No ha habido ningún tipo de duda ni arrepentimiento tras la renovación de su contrato hasta junio de 2031, oficializada el pasado 31 de enero. Para Cardinale es sumamente difícil encontrar en el mercado un portero tan fiable como Magic Mike. Esta postura del propietario es plenamente compartida por el técnico portugués, quien, no por casualidad, la primera llamada telefónica que realizó al asumir oficialmente el cargo fue precisamente a Maignan. Si bien es habitual que un nuevo entrenador empiece presentándose al capitán, la elección de Rúben no se debió únicamente a la jerarquía del vestuario, sino sobre todo a la profunda estima profesional que siente por el arquero francés.
El pasado martes, Maignan también recibió otro mensaje de respaldo por parte del universo milanista. Zlatan Ibrahimović, según captaron las cámaras de Dazn tras la semifinal contra España, se encontró con el portero en las entrañas del estadio de Dallas. El sueco, que sigue ejerciendo como asesor estrecho de Cardinale, quiso hacer sentir la cercanía de la entidad —tanto a Mike como a Adrien Rabiot— en un momento complicado tras quedarse a las puertas de la final del Mundial.
Este sábado, Francia disputará el partido por el tercer y cuarto puesto. Una vez concluida la Copa del Mundo, tanto Maignan como Rabiot disfrutarán de tres semanas de vacaciones. Amorim los espera de vuelta en Milanello justo al término de la gira del equipo por Australia e Indonesia, coincidiendo con los tres días de descanso que tendrán los rossoneri antes de reanudar el trabajo en su ciudad deportiva.
Durante su estancia al otro lado del Atlántico, ambos futbolistas evitaron minuciosamente pronunciarse sobre su futuro, esquivando cualquier pregunta relacionada con el Milan para mantener el foco exclusivo en la cita mundialista. Sin embargo, a partir del domingo, ambos deberán volver a conectar con la realidad de la próxima temporada y mentalizarse en el nuevo rumbo técnico que liderará Amorim.
El entrenador luso tiene en alta estima a ambos y los considera titulares indiscutibles. Al estar vinculados al club con contratos de larga duración (hasta 2031 el guardameta y hasta 2028 el centrocampista), no hay margen para el debate. Además, Cardinale no tiene ninguna intención de desprenderse de dos de los futbolistas que mejor rendimiento ofrecieron la temporada pasada. Cualquier club que pretenda ficharlos tendrá que negociar obligatoriamente con el Milan y no encontrará facilidades de pago; a pesar de ser los últimos en incorporarse al grupo por sus compromisos internacionales, son piezas clave tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Cardinale y Amorim están totalmente alineados respecto a las ambiciones de este curso, en el que el Milan debe volver a levantar títulos. A diferencia de hace doce meses, cuando la meta era simplemente consolidarse entre los cuatro primeros, el listón se ha elevado sustancialmente: el gran objetivo es conquistar el Scudetto de la segunda estrella para recortar distancias con el Inter, que ya suma 21 títulos ligueros.
A Cardinale ya no le basta con ganar los derbis. Lo que realmente importan son los trofeos y, dado que bajo su gestión el club solo ha celebrado uno —la Supercoppa de Italia 2025—, confía en añadir una nueva copa a las vitrinas en la que es su primera temporada real liderando el club en primera persona. Con Maignan y Rabiot al máximo nivel, alcanzar este objetivo será mucho más factible. Es por ello que en San Siro miman y cuidan a sus dos baluartes franceses.
NKUNKU Y CHUKWUEZE EN BUEN ESTADO FÍSICO
De la pareja estelar formada por Christian Pulisic y Rafa Leão corre el riesgo de no quedar ni rastro, al menos en la cuenta de titulares para el inicio de la temporada. Con “Chris” todavía en el dique seco por lesión y el futuro de Rafa en el aire, se confirma que estamos ante un Milan totalmente nuevo. Los dos extremos titulares —adelantados al centro del área por Massimiliano Allegri el curso pasado— serán reemplazados de inicio por Christopher Nkunku y Samuel Chukwueze.
El primero ha regresado en una excelente condición física, listo para el esprint. Del segundo habló el propio Rúben Amorim el día de su presentación, siendo uno de los pocos nombres propios a los que el técnico dedicó palabras específicas: «Chukwueze se quedará con nosotros porque necesitamos jugadores con desborde en el uno contra uno. Además, tiene una gran calidad y nos ofrece alternativas».
A la espera de que lleguen más refuerzos y con Pulisic recuperándose de su fractura de peroné, más que una simple alternativa, “Samu” se perfila como uno de los principales recursos para el flanco derecho del ataque. De hecho, en los primeros entrenamientos ha sido probado incluso como carrilero diestro, una solución de emergencia añadida.
En sus 70 partidos como rossonero, el nigeriano sumó 8 goles y 7 asistencias, una aportación que resultó insuficiente a la sombra de Leão y Pulisic y que propició su cesión al Fulham inglés, donde firmó 3 goles y 4 asistencias en 25 partidos. De vuelta en Milán, es uno de esos perfiles que Amorim tiene el firme propósito de estudiar y revalorizar. Son pocos los integrantes de la plantilla a los que el entrenador ha retirado públicamente del mercado de fichajes, y Samu es uno de ellos.
Por el contrario, Rafa Leão se autoexcluyó recientemente en una entrevista televisiva en Portugal que no tardó en resonar con fuerza en Milán. El extremo luso manifestó su deseo de experimentar una nueva aventura en otra liga. Mientras su entorno le busca acomodo en el mercado, es Nkunku quien arranca en la pole para ocupar la banda izquierda.
El ex-Chelsea se ejercitó con dureza antes de presentarse a la pretemporada con la intención de arrancar con fuerza. Hace un año llegó a Milán al límite del cierre del mercado tras un verano como “apartado” en Londres, lo que comprometió seriamente su preparación física; de hecho, no fue titular hasta el mes de noviembre. Sus goles se concentraron entre diciembre y febrero, antes de volver a ver puerta en mayo, siendo uno de los últimos en rendirse ante la no clasificación para la Champions League.
Nkunku será de la partida en los amistosos internacionales de pretemporada, empezando por el derbi en Australia de principios de agosto. Por su parte, Leão —salvo sorpresa mayúscula en el mercado— no se unirá al grupo hasta el 29 de julio. Esta situación condicionará el inicio del campeonato: incluso si llegan caras nuevas o si Rafa termina encontrando una salida de su agrado, Nkunku ya partirá con la ventaja de estar integrado en los esquemas tácticos de Amorim.
El rol natural de ambos en el nuevo sistema sería el de mediapuntas por detrás de Gonçalo Ramos. Se trata de una demarcación en la que Leão ya se ha desempeñado con éxito en la selección portuguesa, pero que difícilmente repetirá en San Siro. Distinto es el caso de Christian Pulisic. Para Gerry Cardinale, el norteamericano es una pieza intocable dentro del club, y no solo por compartir nacionalidad estadounidense.
Tanto la propiedad como la directiva y el propio Amorim sienten una enorme estima profesional por él. El técnico portugués fue contundente al respecto: «Es perfecto para el fútbol italiano, puede marcar la diferencia. Tengo las ideas clarísimas sobre cómo quiero verle jugar». Por desgracia, Amorim dispondrá de bastante tiempo para madurar esa idea en la pizarra, el necesario para que Pulisic se recupere de la lesión sufrida con su selección.
Entretanto, disuelta la dupla con Leão, emerge una nueva sociedad inédita en las bandas: la formada por Nkunku y Chukwueze. Con roles similares pero características distintas, aportarán una versión mucho más física, dinámica y explosiva al ataque. El tiempo y el terreno de juego establecerán las jerarquías definitivas, mientras el mercado añade nuevos competidores. Por ahora, el camino es de ellos y tienen la oportunidad de tomar ventaja.
LA CONGELADA RENOVACIÓN PARA PULISIC
Tras una segunda mitad de temporada muy decepcionante con la camiseta del Milan, en la que no logró anotar ningún gol en lo que va de 2026, Christian Pulisic confiaba en reencontrarse con su mejor versión en el Mundial. Sin embargo, su rendimiento con la selección de Estados Unidos también estuvo muy por debajo de las expectativas: no marcó ningún gol y recibió numerosas críticas en su país. Para colmo de males, sufrió una lesión de cierta gravedad en el último partido de EE.UU. frente a Bélgica que lo mantendrá alejado de los terrenos de juego durante varias semanas.
Según informa esta mañana el diario Corriere dello Sport, tras disfrutar de sus vacaciones, el atacante estadounidense deberá parar un par de semanas más por prescripción médica, lo que pone en serio riesgo su presencia en el debut liguero del Diavolo frente al Torino. Una verdadera lástima para un Rúben Amorim que lo considera una pieza fundamental en su esquema. Durante su rueda de prensa de presentación, el técnico portugués dedicó grandes elogios a Pulisic e incluso desveló cuál será su rol sobre el césped:
“Pulisic es realmente un futbolista con muchísimo talento. Se lesionó en el Mundial, habrá que ver cómo evoluciona. Pero es perfecto para cómo es el fútbol en Italia, con equipos que se defienden muy bien: puede marcar la diferencia con mayúsculas. Tengo las ideas muy claras de dónde quiero verle jugar. Con el pie derecho por la banda izquierda, pero también en el otro costado. Aunque lo que de verdad quiero es verle jugar entre líneas, no con los pies pegados a la línea de cal. Es un jugador muy querido en el club y todo el equipo le respalda para que rinda al máximo. Para nosotros es clave”.
Pulisic no solo es crucial para el libreto táctico de Amorim, sino también para los planes del propietario Gerry Cardinale, que aspira a blindarlo lo antes posible con una ampliación de contrato. Sin embargo, en estos momentos todo este asunto está completamente congelado. Desde su entorno no ha llegado ninguna respuesta a las propuestas del Milan para sentarse a negociar, como tampoco se percibe predisposición para alcanzar un nuevo acuerdo a corto plazo.
A día de hoy, las conversaciones se encuentran en ‘stand-by’: el futbolista norteamericano prefiere reflexionar sobre su futuro mientras se recupera, con la mente puesta en volver a los entrenamientos y conocer de primera mano el nuevo proyecto deportivo de Amorim.