Amorim quiere estar en el centro del Milan, y es casi una necesidad física. Durante el primer ejercicio de la temporada, el lunes por la tarde, se situó en medio del campo —su antigua demarcación como futbolista— e instintivamente buscaba el balón, se lo robaba a Mario Gila o casi saltaba a disputar los saques en largo del guardameta. En un vídeo que circula de la sesión, se le ve participar en un rondo con los jugadores con un entusiasmo desbordante. Un poco por broma, un poco por ganas de involucrarse.
Al verlo de cerca, da la impresión de ser un hombre en busca de la alegría de entrenar, de recuperar ese fuego interno que el Manchester United —esos otros “diablos”— termina apagando a tantos. Además, resulta imposible no percatarse de cómo Amorim, en ciertas situaciones, representa el polo opuesto a Massimiliano Allegri.
- El papel del staff: Allegri delegaba buena parte del entrenamiento en su amplio cuerpo técnico —ampliado para la ocasión el verano pasado— e intervenía en momentos muy específicos. Amorim no: cuenta con un staff mucho menos numeroso y se mueve y actúa a menudo en primera persona.
- El idioma: Mientras que Allegri se dirigía a la plantilla en italiano, Amorim todavía no lo hace: utiliza el inglés. Ayer ofreció un breve discurso al grupo, se mantuvo siempre cerca de los futbolistas y se detuvo a dialogar y reflexionar largamente, sobre todo, con Mario Gila.
La sensación es que el técnico portugués busca establecer con los jugadores una relación familiar pero directa y sincera. “Para cualquier cosa que podáis necesitar, estoy aquí, estoy a vuestra disposición. En cualquier discusión os defenderé… siempre que tengáis razón”, afirmó en su charla previa al entrenamiento.
Ese matiz (“siempre que tengáis razón”, no de forma incondicional) es un detalle de honestidad que otros no habrían explicitado. Aunque en este primer día Amorim no se centró de manera particular en los jóvenes de la cantera, lo hará muy pronto y sin duda dará oportunidades a alguno de ellos, tal como hizo en su día Allegri con Davide Bartesaghi. De hecho, su capacidad para promocionar talento joven fue uno de los motivos clave de su elección.
Sobre el terreno de juego ya se ha apreciado una línea de trabajo muy clara, aunque sería absurdo sacar conclusiones definitivas tras solo dos o tres sesiones. Amorim dibuja al equipo bajo un esquema 3-4-2-1, prioriza la circulación fluida del balón, realiza todas las tareas con la pelota como protagonista y exige reiniciar la jugada desde la defensa si un ejercicio no sale como es debido.
En el primer partidillo táctico alternó dos equipos que entraban y salían del campo para dar descanso a los jugadores y mantener el ritmo alto. Muy pronto comenzará a estructurar los mecanismos de presión tras pérdida, otro de los grandes pilares de su libreto. Si este será un Milan ganador, el tiempo lo dirá; que es un Milan completamente diferente, ya es una evidencia.

SIGUEN LOS RUMORES POR ZANIOLO
En el entorno del Udinese sigue acaparando toda la atención el caso de Nicolò Zaniolo. El ambiente entre ambas partes continúa siendo de máxima tensión, especialmente tras la decisión del futbolista de no presentarse a los entrenamientos del club friulano. En las próximas horas está prevista una reunión entre el representante del atacante, Claudio Vigorelli, y la directiva del Udinese para intentar alcanzar un acuerdo sobre su nuevo contrato, aunque la distancia económica actual no es nada fácil de salvar.
Según informa sportmediaset.it detallando el punto exacto de la negociación, el Udinese se mantiene firme en su propuesta de 1,5 millones de euros netos por temporada. Por su parte, el exjugador de la Roma aspira a percibir entre 400.000 y 500.000 euros más al año como recompensa a su gran rendimiento el curso pasado y a su rol de absoluto protagonista en el equipo. Al no existir un punto de encuentro, el escenario de una venta este mismo verano gana mucha fuerza.
Varios clubes de primera línea permanecen al acecho y observan con detenimiento cómo se desarrollan los acontecimientos. Entre ellos destaca el Milan, que durante la noche de ayer, martes 14 de julio, mantuvo una reunión con el agente de Zaniolo. En dicha cumbre, el representante trasladó a la directiva rossonera las condiciones necesarias para acometer el fichaje del futbolista, quien encajaría de forma ideal como mediapunta en el esquema 3-4-2-1 de Rúben Amorim. De acuerdo con la citada fuente, el Milan se sitúa en estos momentos un paso por delante de la Juventus y el Bologna, clubes que también siguen muy de cerca los pasos del internacional italiano.
Mientras tanto, la tensión entre Nicoló Zaniolo y el Udinese continúan sin descanso. La renovación del ex-Roma está cuesta arriba: la estructura económica del acuerdo no está definida entre las partes, sobre todo el nuevo salario de 1,8 millones de euros por temporada. Una parte de ese salario (cerca de 1/6) está unida a determinados bonus, pero el jugador italiano no está convencido de la solución propuesta por el club friuliano.
Al mismo tiempo, el director general del Udinese Franco Collavino habló antes de la presentación de la nueva camiseta del Udinese, tocando también el argumento de Zaniolo: “Las partes están dialogando, hay que tener un poco de paciencia todavía. No se ha levantado ningún muro, hay un diálogo abierto, pero en este momento es mejor no hacer más comentarios para no alimentar especulaciones. Dejemos que las partes negocien con tranquilidad; creo que se puede llegar a una solución positiva en un plazo de tiempo bastante breve”.