Las coordenadas de mercado en las que trabaja la directiva rossonera son múltiples y, entre las diversas parcelas del campo implicadas, en los últimos días ha llegado una confirmación: el Milan aún no ha concluido el trabajo de reforzamiento en la línea defensiva.
Incluso tras la incorporación de Mario Gila, desde el club ha filtrado la clara intención de proceder con un segundo fichaje para la zaga, aunque este movimiento estará estrictamente subordinado a una salida. En concreto, a la de Fikayo Tomori, sobre la cual se sigue trabajando de cara a un posible regreso a Inglaterra.
Es por ello que en las últimas horas había vuelto a la palestra el nombre de Antonio Silva (antes de que el Bournemouth irrumpiera con fuerza en la escena), mientras que la opción de Gonçalo Inácio nunca se ha terminado de descartar. El Milan busca realizar una remodelación bastante profunda en la retaguardia, dictada en particular por las exigencias específicas de Rúben Amorim.
El técnico portugués necesita centrales con la capacidad de gestionar el balón con sabiduría y de iniciar la construcción del juego con criterios muy precisos. Mientras el Diavolo se mueve de manera autónoma con los objetivos que ya tiene identificados, el mercado —consciente de estas necesidades— también empieza a ofrecer alternativas.
Este es el caso de Jhon Lucumí, el central colombiano de 28 años que milita en el Bologna desde 2022. Aunque viene de desempeñarse habitualmente en una defensa de cuatro, está plenamente capacitado para actuar en una línea de tres, ocupando el puesto de central zurdo por el carril izquierdo.
Este escenario se vuelve factible debido al estancamiento total en las negociaciones entre el jugador y el club rossoblù: su contrato, que expira en 2027, no será renovado, por lo que el Bologna tiene la necesidad imperiosa de hacer caja este mismo verano para evitar perderlo a coste cero el próximo año.
El colombiano estaba blindado por una cláusula de rescisión de 28 millones de euros que acaba de expirar, lo que permite al club emiliano tasar su traspaso ahora en torno a los 25 millones de euros. Hasta la fecha, el equipo italiano que se ha acercado a él con intenciones más serias es la Juventus (sin olvidar el persistente interés de clubes ingleses como Bournemouth y Nottingham Forest).
Tampoco se descarta que la hipótesis de acabar en el Milan sirva para que los bianconeri aceleren la operación; no obstante, las peticiones de Amorim son claras y la directiva las tiene muy presentes. Lucumí destaca por su precisión en el pase y por saber sacar el balón jugado de forma limpia, por lo que nada impide que este primer acercamiento pueda transformarse rápidamente en algo más concreto.

ESTUPIÑÁN A UN PASO DEL BIRMINGHAM
Cuando un entrenador cree firmemente en las cualidades de un futbolista, siempre es un motivo de peso para volver a trabajar juntos. Esto es precisamente lo que habrá pensado Pervis Estupiñán en las últimas horas tras mantener un contacto telefónico directo con el técnico del Aston Villa. Unai Emery lo llamó personalmente y lo convenció para sumarse a su proyecto en Birmingham, dejando el resto del trabajo en manos de su agencia de representación. Jorge Mendes se puso manos a la obra y no tardó en alcanzar un acuerdo verbal con la entidad británica.
De este modo, el carrilero del Milan ha tomado la decisión de volver a ponerse a las órdenes del entrenador con el que ya coincidió durante su etapa en España, cuando militaba en el Villarreal. Ambos se conocen a la perfección tras haber compartido vestuario entre 2020 y 2022, un periodo en el que el ecuatoriano acumuló un total de 74 partidos oficiales entre Liga y competiciones europeas, a pesar de no ser un titular indiscutible debido a sus constantes rotaciones con Alfonso Pedraza. La guinda del pastel de aquella etapa llegó en la Europa League, competición que conquistaron juntos tras vencer en la tanda de penaltis al Manchester United en la temporada 2020/21.
La operación que supondrá el regreso de Estupiñán a la Premier League se encuentra muy cerca de completarse. Con el acuerdo ya cerrado entre el lateral izquierdo y el Aston Villa, solo resta que ambos clubes acerquen posturas de forma definitiva. En las próximas horas, la directiva del Milan contactará con los despachos de Birmingham para certificar el traspaso a título definitivo.
Aunque los rossoneri partían inicialmente de unas pretensiones económicas situadas entre los 18 y 20 millones de euros, el trato podría cerrarse por una cantidad ligeramente inferior. Cabe recordar que el umbral mínimo que necesita percibir el Milan para evitar una pérdida contable (minusvalía) en sus balances financieros se sitúa en los 13,6 millones de euros; por lo tanto, cualquier cifra que supere ese límite se traducirá automáticamente en una plusvalía neta para el club de San Siro.
Estupiñán se dispone a abandonar el fútbol italiano tras haber completado una única temporada, en la que será recordado por encadenar bastantes errores defensivos, pero también por haberle dado al Milan la victoria en el derbi de la Madonnina contra el Inter gracias a un gol decisivo. El internacional ecuatoriano será el primero en salir de la plantilla, pero no el único, ya que a la dirección deportiva le espera una intensa labor de aligeramiento de descartes durante los próximos días.
NADIE QUIERE FICHAR A RAFA LEAO
Situación de absoluto estancamiento en torno al futuro de Rafael Leão, quien había comenzado el verano con el acelerador a fondo, declarando prácticamente en cada oportunidad su firme intención de abandonar el Milan en este mercado de fichajes. Su paso por el Mundial fue fiel al estilo Leão: destellos individuales de muchísima calidad en medio de una selección de Portugal bastante gris que, además, no le concedió demasiado protagonismo en el once titular.
Este flojo papel internacional, sumado a un rendimiento con más sombras que luces durante la pasada temporada en San Siro, ha provocado que el mercado se enfríe notablemente. A día de hoy, sobre la mesa del extremo luso solo reposan dos propuestas formales: una del Galatasaray y otra del Fenerbahçe. Fin de la lista. No hay rastros de la Premier League, ni de LaLiga española, ni tampoco de la millonaria liga de Arabia Saudí.
Ante este panorama, el dorsal 10 rossonero ha decidido contemporizar. Leão no tiene ninguna intención de recalar en el fútbol turco en este punto de su carrera; su deseo sigue siendo esperar a ver cómo evolucionan los movimientos del mercado internacional para comprobar si finalmente se abre alguna ventana en los campeonatos que realmente son de su agrado: el inglés y el español.
Sin embargo, los plazos empiezan a agotarse. De no mediar un giro radical en las próximas semanas, la realidad dicta que Leão tendrá que incorporarse a la disciplina de Rúben Amorim a finales de julio, uniéndose directamente a la expedición del grupo rossonero en Perth durante la gira por Australia.