El Milan de Allegri vuela con los nuevos

El mercado de fichajes juega a menudo su propio campeonato: grandes contrataciones que fracasan y golpes de bajo coste que resultan tener un gran impacto. En el Milan, los negocios y la clasificación han avanzado a la misma velocidad. Desde el inicio marcado por la llegada de Füllkrug, hasta el gran final entre los nervios por el “caso Mateta” y el contundente éxito sobre el Bolonia.

Gracias a las últimas incorporaciones, el equipo ha metido una marcha más para escalar a la cima: las inversiones han dado sus frutos en puntos y confianza. Pero no en todos los casos: como toda regla, hay una excepción. Si este nuevo Milan se ha renovado en mentalidad y juego, gran mérito es del estratega Allegri, quien ha revalorizado el material técnico a su disposición.

El giro de Nkunku

En la explosión de Nkunku está la insistencia del técnico: «Para quien viene de fuera puede hacer falta tiempo… Nkunku finalmente está creciendo». Tras una primera parte de la temporada en la sombra, se encendió la luz: cinco goles en los últimos seis partidos, tantos como los realizados en sus anteriores 48 encuentros entre Serie A y Premier League. Pagado 37 millones al Chelsea, ahora sí responde a las expectativas como un delantero completo y un especialista infalible desde el punto de penalti.

Los líderes

Si el aporte se mide en goles y asistencias, Rabiot es casi único: es uno de los dos centrocampistas con al menos cuatro goles y cuatro asistencias en esta Serie A (junto a Nico Paz). Además, aporta un liderazgo difícil de cuantificar. El Milan lo encontró por apenas 5 millones, un coste inversamente proporcional a su altísimo rendimiento (6,73 de media en la Gazzetta). Lo mismo ocurre con Modric: llegó gratis y lidera el campeonato con una media de 6,8.

Esperando al resto

En los últimos ocho partidos, diez goles han llegado directamente de jugadores fichados recientemente. Mandan Nkunku (5) y Rabiot (3), pero se suman los zarpazos decisivos de Füllkrug y De Winter. El alemán ha sido valioso desde el banquillo (gol de tres puntos ante el Lecce) y su opción de compra de 5 millones parece un regalo. De Winter, por su parte, ha pasado de ser una reserva poco fiable a una alternativa sólida a Tomori y Pavlovic.

Athekame destacó en Bolonia con sus centros, mientras que Allegri elogia la inteligencia táctica de Ricci. La verdadera expectación recae en Jashari: el segundo fichaje más caro (30 millones del Brujas), limitado hasta ahora por una lesión. Por último, la excepción que confirma la regla es Estupiñán: 12 presencias y un rendimiento poco convincente, lo que ha permitido al Milan “descubrir” a Bartesaghi como si fuera un nuevo fichaje (2 goles en 18 partidos).


Los diablillos de Max Allegri

La lista de jugadores que Massimiliano Allegri ha lanzado en su carrera como entrenador sigue creciendo. En el fondo no es una novedad, sino una constante para el técnico de Livorno: prácticamente no hay temporada en la que no haya apostado por un joven y le haya permitido iniciar su carrera en la Serie A (Marchetti, Astori y Nainggolan en el Cagliari) o en un club top (Merkel, Cristante, Petagna y De Sciglio en el Milan; Kean, Soulé, Miretti o Barrenechea en la Juventus).

Este 2025-26 no es una excepción, con Davide Bartesaghi consolidado en el once inicial, Zachary Athekame ofreciendo actuaciones importantes y Koni De Winter demostrando ser titular en un grande. El próximo podría ser David Odogu, quien ya suma un par de apariciones.

La joya Bartesaghi

El talento nacido en Erba (2005) ya suma veinte partidos esta temporada, dieciséis de ellos como titular. De hecho, ha tomado el puesto del traspasado Theo Hernández y ha relegado al banquillo a Estupiñán, que llegó del Brighton para sustituir al francés. Bartesaghi ha alternado grandes actuaciones con algunos errores defensivos propios de su edad, y firmó su primer doblete rossonero el 14 de diciembre ante el Sassuolo. Ya es internacional Sub-21 y está bajo la lupa de Gattuso para la selección absoluta. El Milan le renovó hasta 2030 y pronto volverá a blindarlo con una mejora salarial. Como producto de la cantera, será clave para la lista UEFA del próximo año.

El salto de De Winter

Allegri ya conocía al defensa belga de su etapa en la Juventus. Tras pasar por Empoli y Genoa, dio el salto al Milan el pasado verano tras la venta de Thiaw. Pese a algunas dificultades iniciales y errores hasta diciembre (su punto más bajo fue la semifinal de la Supercopa), ha sido titular en siete de los últimos ocho partidos de liga. Ahora muestra una concentración que no tenía al llegar y la camiseta rossonera le pesa menos; ha demostrado ser un recambio de garantías para Tomori y Pavlovic.

El momento de Athekame

Por último, el carrilero fichado del Young Boys suma dieciséis presenze. En Bolonia fue de los mejores gracias a sus centros desde la derecha. Fue una intuición del director deportivo Igli Tare para ser la alternativa a Saelemaekers. Ya ha marcado un gol (ante el Pisa) y ha sido convocado por la selección absoluta de Suiza.

PULISIC SE ENTRENA SOLO EN MILANELLO

Como sucede a menudo, Milanello permanece cerrado para el equipo pero abre sus puertas a quienes deben tratarse para recuperarse de una lesión. Ha ocurrido así también esta semana: Allegri, tras el éxito sobre el Bolonia, premió a los jugadores con tres días de descanso. Por lo tanto, no hubo esfuerzos en el centro deportivo rossonero excepto para quienes necesitan recuperar su mejor condición y alinearse con el resto del grupo.

Es lo que necesita Christian Pulisic, quien lleva tiempo lidiando con una molesta bursitis a la altura del iliopsoas, un problema físico que ha comprometido todo su inicio de 2026. Pulisic ni siquiera participó en el viaje a Bolonia, mientras que en la anterior visita a Roma comenzó entre los reservas para luego entrar en el tramo final. Del mismo modo había iniciado el nuevo año: banquillo y una parte final de partido en Cagliari; a mediados de enero, volvió a ser espectador contra el Como.

El Milan y Max tienen la necesidad de recuperar al máximo goleador del equipo, quien de hecho trabaja duro y en solitario para volver a la lista de disponibles para el próximo partido fuera de casa, el del viernes 13 contra el Pisa. No exactamente solo: junto a Pulisic también corría ayer Alexis Saelemaekers, cuya presencia es duda para el próximo duelo de liga y será reevaluado más adelante.


Las dos almas del Milan

“La solidez en la fase de no posesión que tanto gusta a Massimiliano Allegri. La fluidez de juego que un fuera de serie como Modric, pero también un centrocampista como Rabiot, prefieren. Las primeras veintitrés jornadas de campeonato han dicho que las dos almas en el Milan coexisten, aunque todavía no estén equilibradas. No hay contraposición, sino más bien una tranquila ‘convivencia’ gracias a la inteligencia del entrenador de Livorno, un auténtico fuera de serie a la hora de interpretar al adversario y la evolución de cada partido”.

El alma que prevalece en este momento es la de la compacidad en fase de no posesión, a costa de retrasar el centro de gravedad y defenderse con la línea de tres pegada a su propia área. La necesidad de recibir menos goles respecto a la temporada 2024-25 ha sido la tecla que Max ha pulsado con los jugadores y los medios desde el día de su regreso a Milanello. Por eso, superado ya el ecuador del torneo, solo dos equipos han encajado menos tantos que Maignan y compañía: la Roma y el Como.

El Diavolo, que busca encontrarse a sí mismo y recuperar sus certezas tras un año cerrado en el octavo puesto y sin clasificación para competiciones europeas, necesitaba más sustancia y menos apariencia. Más practicidad y menos adornos. Por eso Allegri, que fue un “10”, un centrocampista de pase largo y jugada refinada, se enfada cuando ve a uno de los suyos intentar un taconazo en una zona peligrosa. Y, por el contrario, aplaude una carrera defensiva de un delantero o del Balón de Oro Modric, que a menudo retrocede hasta su propia área para disputar un balón o tapar un centro.

Allegri entrena la resiliencia de los suyos, los empuja a sufrir sin balón para luego desatarse al contragolpe. Sabe que con la clase de Luka, Leão, Pulisic, Nkunku y los demás, tarde o temprano encontrará el gol. Por eso, a veces se cierra en la esquina, como los boxeadores que “agarran” al rival esperando encontrar en la guardia contraria el hueco para asestar el uproot (gancho) ganador.

Max no renuncia al juego; no es un “resultadista” y punto. Pero en el primer lugar pone la victoria y busca la mejor manera de alcanzarla. En su primera Juventus lo hizo a tramos con el 4-2-3-1, alineando (a veces) a todos los elementos ofensivos juntos. Antes de esa transformación, sin embargo, había apostado por la BBC (Barzagli, Bonucci, Chiellini). Pues bien, en este momento en el Milan estamos todavía en la primera fase, pero no se descarta que en el futuro lleguemos a la segunda.

Sin embargo, hay necesidad de futbolistas que se adapten al credo táctico de Allegri. Max espera que el próximo verano, quizás con la clasificación para la Champions ya conquistada, pueda indicar no solo las características de los jugadores que necesita, sino también los nombres. Por el momento, en cambio, hay que hacer de la necesidad virtud. Lo saben también sus… “caballeros”, desde Modric hasta Rabiot, gente acostumbrada a un fútbol de posesión que ahora se exprime con tal de defender la portería de Maignan.

Es mejor pedir un fútbol atento y la máxima concentración en fase de no posesión para luego encontrarse en la lucha por el Scudetto bien pasada la mitad del torneo, que prometer un fútbol ofensivo y dominante (como Fonseca) y ser destituido al término de la primera vuelta. “Podríamos haber marcado más y haberlo hecho mejor técnicamente en el segundo tiempo”, dijo el más “allegriano” de los rossoneri, Adrien Rabiot, tras la victoria en Bolonia.

Por tanto, incluso el equipo siente la necesidad de hacer más en fase ofensiva, pero todos son conscientes de que este no es el momento de desequilibrarse. Después vendrán partidos en los que habrá más posesión y en los cuales se verá un Milan más “bello”. Paradójicamente, ya sucedió contra el Genoa, cuando sin embargo los rossoblù rozaron la victoria y fallaron un penalti en el tiempo de descuento.

Pero ahora, el alma que apuesta por la solidez prevalece sobre la… “joyista” (vistosista). Es una cuestión de oportunidad y de momento. Lo que importa es ganar y volver a la Champions. El “cómo” no es demasiado importante. Al menos para Max, sus hombres y un Milan cada vez más a la medida… de Allegri.


60 millones de los jugadores cedidos

Con la vista puesta en el verano —y termine como termine esta temporada— las arcas rossoneras tendrán motivos para sonreír. Se perfila en el horizonte un “tesoretto” de 60 millones de euros para el Diavolo. Este dinero proviene de las ventas que se van concretando de aquellos jugadores que el Milan envió cedidos y que ya no encajaban en los planes de Massimiliano Allegri.

Un tercio de este botín ya está prácticamente “en camino” hacia las oficinas de via Aldo Rossi. La próxima semana, el Bournemouth ejercerá el derecho de compra a su favor para transformar la ficha del lateral Alex Jiménez (clase 2005) de temporal a definitiva. Una operación de 20 millones de euros, que se suman a los 2 ya ingresados por el préstamo en agosto. Sin embargo, no todo el ingreso se quedará en Milán: el Real Madrid se llevará el 50% de la venta. Aun así, el Milan obtendrá una sólida plusvalía por un jugador al que Allegri descartó también por ciertos comportamientos fuera de lugar.

La venta de Jiménez representa solamente el aperitivo. Al primer punto que consiga el Bologna (desde hoy hasta el final del campeonato de la Serie A), madurarán otros 7 millones derivados de la venta de Tommaso Pobega al club rossoblù, que en verano había aceptado incluir la obligación de compra tras el primer resultado útil conseguido después del 2 de febrero. Paradójicamente, la victoria de la tropa de Allegri el martes por la noche en el Dall’Ara solo ha pospuesto la cuestión por unos pocos días. Nada mal.

Siguiendo este ritmo, el Diavolo recibirá también 10 millones del Genoa. El mérito es de Lorenzo Colombo, cuya obligación de compra estaba ligada incluso a tres condiciones, dos de las cuales ya se han cumplido. El delantero de Vimercate (Colombo), de hecho, debía marcar al menos 5 goles en el campeonato (meta alcanzada con mucha antelación hace ya algunas semanas), además de sumar al menos 22 presencias (ahora mismo está en 23). Para capitalizar la compra definitiva, hace falta que el Genoa alcance la permanencia matemática en la Serie A. Un objetivo que ahora mismo está totalmente a su alcance tras el «efecto De Rossi», que ha revitalizado por completo a la formación genovesa. En resumen, ya casi estamos ahí.

La partida sigue abierta también en el frente de Samuel Chukwueze, sobre el cual se registra un cauto optimismo. Paso a paso. El extremo ofensivo nigeriano está ganando cada vez más admiradores al otro lado del Canal de la Mancha, y en el Fulham parecen satisfechos con el impacto que ha tenido el ex del Villarreal en las filas londinenses. Motivo por el cual, en las oficinas de via Aldo Rossi, esperan recibir noticias pronto. Si los ingleses decidieran proceder con la compra definitiva al final de la temporada, como se filtra desde el entorno del jugador (clase 1999), el Milan ingresaría la cifra de 30 millones redondos. Nada mal para alguien que en el equipo rossonero ya era poco más que un descarte.

Dinero útil y valioso para rellenar y financiar la campaña de fichajes de verano, que verá al Diavolo en primera línea para fichar a un delantero de alto nivel y a un defensa central experimentado. Fichajes necesarios para elevar aún más el nivel de la plantilla con vistas al ya próximo regreso a la Champions League.


El punto actual de la enfermería

Equipo que gana… descansa. Aprovechando el calendario, que mantendrá al Milan alejado del campo hasta el viernes 13 de febrero, Massimiliano Allegri ha decidido conceder —tras la sesión de ayer— nada menos que tres días libres a sus jugadores, que vienen del gran éxito por 3-0 sobre el Bolonia.

En Milanello se presentarán de todos modos, en los próximos días, los tocados Saelemaekers, Pulisic, Leão y Giménez, lidiando con problemas físicos de diversa naturaleza. El extremo belga, que había regresado contra la Roma pero tuvo que tirar la toalla en el descanso y se perdió por consiguiente el viaje a Bolonia, sigue siendo duda también para el próximo partido contra el Pisa. Tras la convincente actuación de Athekame en el Dall’Ara, su posible ausencia en Toscana genera, no obstante, menos ansiedad en el cuerpo técnico rossonero.

Más difícil es hacer previsiones sobre Pulisic y Leão: el estadounidense ni siquiera fue convocado contra el Bolonia por una bursitis a la altura del iliopsoas, mientras que Rafa sigue conviviendo con una molestia en un aductor y el martes por la noche en Emilia se quedó en el banquillo los 90 minutos. Giménez, finalmente, continúa con su trabajo de recuperación tras la operación en el tobillo derecho de diciembre.

Buenas noticias, en cambio, para Bartesaghi, que salió antes de tiempo por un dolor en el muslo izquierdo en la victoria del Dall’Ara: como reveló Allegri nada más terminar el partido, para el joven lateral se habría tratado solamente de un calambre.

  • Pulisic (Bursitis iliopsoas): Es una lesión traicionera porque afecta a la zona de la cadera/ingle, fundamental para el golpeo y la aceleración. El descanso de tres días es vital para que baje la inflamación.
  • Leão (Abductor): Allegri está siendo extremadamente conservador. Haberlo dejado en el banquillo contra el Bolonia es una señal de que no quieren arriesgarse a una rotura que lo aleje un mes de los campos.
  • El factor Athekame: Se confirma como la revelación del mercado de invierno interno. Su buen nivel le quita presión a Saelemaekers para forzar su regreso.
  • Giménez: Sigue su plan a largo plazo. Su vuelta será el verdadero “fichaje de primavera” para el ataque.

Un Milan de récord: 22 partidos imbatidos

Hay imágenes que para los milanistas se han vuelto felizmente familiares: el equipo celebrando frente a los aficionados, la gente rossonera aplaudiendo y los jugadores siguiendo el ritmo; Allegri, por el contrario, escabulléndose rápido hacia los vestuarios, con la cabeza baja y conteniendo la sonrisa; los mejores del partido saliendo con el premio en la mano grabando un saludo destinado al público de las redes sociales. Hace dos días fue Rabiot: «Hola, queridos aficionados rossoneri, ha sido una gran victoria». Adrien había firmado y cerrado con el 0-3 el éxito en Bolonia.

Toma los puntos y corre: partido cerrado al inicio del segundo tiempo, Max y los jugadores siendo los primeros en presentarse ante los micrófonos tras el encuentro, y luego directos hacia Milán para retomar el programa semanal: ayer entrenamiento, hoy y hasta el sábado descanso. El viernes 13, el equipo reiniciará el campeonato con otra salida más, a Pisa; la tercera consecutiva y la sexta en los últimos ocho partidos.

No importa: con siete victorias y cinco empates, el Milan 2025-26 se ha mantenido invicto en todos sus primeros doce partidos como visitante de la temporada por primera vez desde que la Serie A volvió a los 20 equipos (2004-05). Junto al Bayern de Múnich, es además uno de los dos únicos equipos que siguen invictos fuera de casa en las cinco grandes ligas europeas actuales.

La serie se puede ampliar y constituye el verdadero presupuesto de la fuerza de choque de un equipo que tiene el mérito, según Rabiot, de «mantener aún abierto el campeonato; sin nosotros, ya habría terminado». Así, el Milan, con 14 victorias y 8 empates, se ha mantenido invicto durante al menos 22 partidos seguidos en una sola temporada de Serie A por primera vez desde la 1992-93 (aquella racha fue de 23 partidos con Fabio Capello).

Aquel Milan estaba equipado para ganar en Italia y en Europa, a diferencia del actual, todavía en reconstrucción; sin embargo, se permiten algunas analogías:

  • Defensa: Aquella cerró como la menos goleada (1 gol por partido). El Milan de hoy tiene la tercera línea más sólida (detrás de Roma y Como) con una media de 0,7 goles por partido.
  • Goleadores: En aquel entonces fueron Van Basten y Papin (13 goles). El equipo de hoy no tiene un único “bomber”, pero sitúa arriba a Pulisic (8) y Leão (7).
  • El toque croata: En el lugar del joven Boban, hoy está su compatriota Modric, al final de su carrera pero siempre un campeón de clase infinita.

El Milan de los grandes números también se refleja en otras cifras: solo por tercera vez en la era de los tres puntos por victoria —tras la 2003-04 (58) y la 1995-96 (50)— el Milan ha alcanzado los 50 puntos en la jornada 23. Son ya 15 puntos más respecto al mismo periodo de la temporada pasada. Para ampliar el margen, el Milan debe corregir su rendimiento ante los equipos de perfil bajo, empezando por el Pisa, que en la ida logró arrancar un empate en San Siro.


Bologna-Milan: la opinión de Capello

Más que un “corto muso”… Esta vez, en Bolonia, el Milan se ha permitido una noche ganadora de “lungo muso”. El 3-0 del Dall’Ara mostró un equipo que jugó con gran personalidad, sin problemas en defensa e inmune a cualquier ocasión por parte del Bolonia.

Los rossoneri hicieron gala de una evidente tranquilidad que a veces incluso pareció suficiencia, para un resultado que podría haber sido todavía más amplio, visto el dominio en el plano del juego. Anoche me impresionó la facilidad con la que los rossoneri lograron llegar a portería; desde luego, frente a una defensa rival demasiado desordenada y fácil de batir. Y me parece ver también una cierta convicción en las jugadas, algo que debe ser subrayado.

La racha de 22 partidos de Serie A sin conocer la derrota, además, significa que la defensa sabe hacer su trabajo, que el portero dirige bien —sabemos lo grande que es Maignan— y que el Milan cuenta también con una excelente dirección en el centro del campo. A este respecto, me ha gustado el buen diálogo que he vislumbrado en un par de ocasiones entre Rabiot y Modric: no es casualidad que sean tan importantes para este grupo. Cuando funcionan ellos, funciona todo el equipo.

Allegri seguirá diciendo que es importante terminar entre los cuatro que se clasifican para la Champions, y estoy de acuerdo con él, pero viendo cómo están madurando los resultados de los rossoneri… El Inter está por delante, por supuesto, pero ¿por qué no apuntar al primer puesto? Sigue siendo posible tener como objetivo la clasificación a la Champions sabiendo, sin embargo, que hay algo más arriba: sería de necios no considerarlo. Más aún teniendo en cuenta que solo queda el campeonato en el calendario rossonero. Mientras los resultados lleguen… El Inter tiene la fuerza de una gran plantilla y es más difícil que sufra bajones notables, es cierto, pero en el grupo de Allegri hay ganas y determinación.

Poco más allá de la mitad de la temporada, este equipo ha alcanzado una cierta madurez: ayer defendió la ventaja moviendo el balón y sin permitir nunca que el peligro creciera. Significa que hay una cierta mentalidad y una forma de pensar ganadora. El primer tiempo, en particular, ayer por la noche fue aplastante. El Bolonia empezó bien, pero fue realmente demasiado elemental.

Permitió al Milan cruzar la mitad del campo y llegar a portería cada vez que entraba en posesión del balón: ya antes de la ventaja, los rossoneri habían logrado plantarse ante la portería tres veces. Y además, una defensa absolutamente inconsistente y sin equilibrio por parte de los rossoblù, con jugadas demasiado elementales en ataque. Intentaron mover el balón, pero nunca un regate y siempre poco peso en el área.

Toda otra historia el Milan, que siempre encontró la posibilidad de ser peligroso incluso encontrándose en superioridad numérica en algunas ocasiones. Sobre el papel no era un partido sencillo de preparar para Allegri, pero si Maignan en todo el primer tiempo no tuvo que hacer ni una parada… Max alineó a un equipo convencido de lo que hace y capaz de usar de modo inteligente las bandas, síntoma de una excelente preparación.

Pero añado: ¿qué le pasa al Bolonia? Es un equipo que está siempre preocupado, ya no está tranquilo como nos tenían acostumbrados las formaciones de Italiano. Y eso que entre los milanistas faltaban Leão y Pulisic: aun así, la defensa del Bolonia logró poner en evidencia a cualquier futbolista rival que se encontrara atacando.

He aquí que, si realmente hay que buscar un margen de mejora en el Milan, ayer por la noche los rossoneri se presentaron al menos tres veces ante el portero sin aprovechar la ocasión: hace falta que el Milan marque más, que aproveche mejor las oportunidades. Más ‘longos musos’, en definitiva.


Milan Futuro pesca a Idrissi y Dalpiaz

De los centros deportivos hipertecnológicos del Chelsea y del Bayern de Múnich a los campos de la Serie D italiana, donde a menudo lo que marca la diferencia no son los sensores, sino las botas embarradas: el cambio es drástico, pero no por ello imposible.

Yahya Idrissi y Magnus Dalpiaz son los dos jóvenes en los que el Milan ha decidido invertir en la sesión invernal. Una sesión fuertemente orientada al futuro, ese con “F” mayúscula (en referencia al Milan Futuro) pero también en sentido amplio. Ambos son del 2007, uno ataca y el otro defiende: entrarán en el proyecto Milan Futuro con el objetivo de crecer lejos de los grandes focos, absorbiendo el “fútbol de verdad” antes de apuntar más alto. Un camino silencioso, pero con San Siro en el horizonte. Descubrámoslos.

Idrissi es un mediapunta marroquí que proviene del Chelsea. Hasta ahora ha jugado poco: apenas una presencia con el equipo Sub-18 de los Blues. La tarea de Oddo será hacer que recupere el ritmo de partido. El Milan estaba en su destino: en una publicación de Instagram hay una foto en la que se ve la cara de Idrissi de niño con el escudo rossonero encima.

Criado en las categorías inferiores del West Ham, en 2021 entró en la cantera del Chelsea, realizando todo el recorrido hasta el Sub-18. Sobre él estaban también el Manchester United y el Newcastle aquel año. Idrissi es un trequartista (mediapunta), de baja estatura y fibras rápidas, que puede jugar también como extremo izquierdo o segunda punta.

Es rápido en el corto y juega con las medias bajadas, al más puro estilo de los años 70. En definitiva, agradable de ver. Nacido en Watford (Inglaterra), siempre se ha mantenido fiel a sus orígenes, representando a Marruecos. Desde hace un par de años está patrocinado por Nike; ahora, sin embargo, vestirá Puma. El Milan lo ha fichado a título definitivo.

Dalpiaz es un austriaco nacido en Innsbruck en 2007. Es un lateral derecho, corpulento (185 centímetros), rápido y con buena técnica de base. En esta primera parte de la temporada ha jugado en el segundo equipo del Bayern de Múnich en la Regionalliga, la cuarta división del fútbol alemán. Diecisiete apariciones, a las que se suman otras cinco en la Youth League con el equipo Primavera.

Oddo podrá contar con la polivalencia del chico: Dalpiaz puede jugar tanto de lateral izquierdo como de defensa central, posición que ocupa en la selección. Es diestro natural; llegó al Bayern en 2019, realizando todo el recorrido en las distintas categorías inferiores.

Con el primer equipo de Kompany ya tuvo la oportunidad de jugar en un amistoso de pretemporada contra el Grasshoppers. Curiosidad: es hijo del ex-portero de la selección austriaca de hockey sobre hielo, Claus Dalpiaz. Al Milan ha llegado cedido con derecho a compra. El Bayern tendrá una cláusula de recompra.


Un gran Milan golea al Bolonia

MASSIMILIANO ALLEGRI

¿Por qué hoy han sido también bellos estéticamente?

“No lo sé. Hemos hecho un buen partido técnicamente, hemos defendido bien, podríamos haberlo hecho mejor en algunas situaciones de juego. Tenemos 50 puntos, no bastan para nada, no vas a ninguna parte con eso. Debemos disfrutar esta victoria, pensar en el parón, que es muy importante para recuperar a Pulisic y Leão, que han sufrido físicamente en esta primera parte de la temporada”.

“Lo bonito del equipo es que todos, tanto los titulares como los que entran, han hecho un buen partido. Es normal, pero difícil, dejar a jugadores fuera; con un partido a la semana alguien se queda un poco más sacrificado. El objetivo sigue siendo la Champions”.

¿Cómo está Leão?

“Leão y Pulisic veremos si estarán en Pisa. Creo que sí. Esta noche, visto el resultado, he preferido dar descanso a Leão, así quizás acortamos su recuperación”.

¿Cómo está Saelemaekers?

“Veremos, Athekame ha hecho un buen partido”.

¿Bartesaghi?

“Molestias, pero nada importante. Calambres”.

¿Rabiot?

“De vez en cuando me hace enfadar un poco, pero ha crecido mucho respecto a cuando estaba en la Juve. En ellos, en él y en Modric, se apoyan los compañeros”.

¿Analogías con los años en la Juve?

“Es difícil hacer comparaciones. Era importante ganar esta noche por la clasificación y para celebrar la renovación de Maignan”.

50 puntos tras 23 jornadas: las otras dos veces, el Milan ganó el Scudetto

“Eh, habría que ver cuántos Scudettos ha ganado el Inter después de estar con 55 puntos en 23 jornadas. Nosotros pensamos en la Roma”.

Hoy gran partido de los delanteros. ¿Qué teclas ha tocado?

“Son jugadores de óptima calidad. Era un partido para tomárselo en serio, por detrás se nos habían acercado mucho. Enésimo partido fuera de casa contra un Bolonia peligroso; los chicos han estado muy bien en ambas fases”.

La fase ofensiva del equipo

“Esta noche ha sido un buen partido, pero según mi opinión podríamos haberlo hecho aún mejor. Se debe trabajar en estas situaciones de gestión de balón. Más que gestión, de jugadas precisas y determinantes. Esta noche hemos jugado mejor y bien porque Loftus y Nkunku han estado bien arriba. Encontrábamos salida delante tanto en profundidad como con el balón al pie”.

¿Es esta la base que quiere ver del Milan?

“Ha sido una buena actuación, era importante llegar a 50 puntos. Nuestro objetivo, repito, es permanecer entre los cuatro primeros y será difícil porque el camino todavía es largo. Con el 3-0 los chicos se mantuvieron concentrados como equipo y defendieron bien: no encajar goles siempre viene bien”.

¿Es más importante estar a +7 de la Roma o volver a -5 del Inter?

“Es más importante mirar hacia atrás porque el campeonato es todavía largo, hay muchos puntos por conseguir para volver a la Champions. Hay que dar un pasito a la vez. Disfrutemos de este parón, porque el domingo no jugamos, y por tanto hay que recuperar un poco de energías pero sobre todo a jugadores como Leão y Pulisic que nos echarán una mano. Sería bonito que a la vuelta, el próximo viernes contra el Pisa, tuviéramos a todos los jugadores a disposición”.

Al final realmente no querías encajar gol…

“Era importante. Tenemos jugadores jóvenes, con pocos partidos, y se dejan llevar un poco de más por el entusiasmo. Pavlovic se iba un poco por todo el campo, y luego en esas situaciones llevas el balón, te arriesgas a hacerte daño, a perder duelos… En ese momento solo debes gestionar el balón, si es posible en la mitad del campo rival”.

“Los que han entrado lo han hecho muy bien; al final Jashari, Füllkrug, Ricci, Estupiñán, Tomori… Hay que estar contentos, pero después, a partir del domingo cuando retomemos los entrenamientos, debemos pensar en el Pisa y en el tramo final del campeonato”.

¿Puede aprovechar el hecho de jugar menos que los rivales?

“Esta pregunta siempre me la han hecho. A mí me gustaría jugar muchos partidos, lamentablemente este año no podemos jugarlos. Intentaremos aprovechar al máximo el tiempo para poder preparar los partidos con el objetivo de uno de los primeros cuatro puestos, porque el año que viene hay que jugar la Champions”.

YOUSSUF FOFANA

¿Cómo estás? Esta noche se te ha visto con mucha pierna (mucha energía)…

“Esta noche me evalúo bastante bien a nivel táctico; era un partido un poco difícil contra un equipo que juega uno contra uno. Teníamos que ser un poco agresivos y jugar con madurez. A nivel personal me sentía bien, también a nivel físico. Pero con el balón siempre puedo hacer más”.

¿Qué tan importante es esta alma francesa del Milan? Rabiot, el gran partido de Nkunku, Maignan… ¿Qué tan importante es esta unión en el vestuario?

“No somos solo nosotros cuatro, somos todo el equipo unido. Siempre es bueno dar un abrazo a quien lo ha hecho bien, como Adri (Rabiot) esta noche o Nkunku, que empezó despacio pero ahora es un futbolista de alto nivel. Estamos todos unidos, quédate tranquilo (ríe, n.d.r.)”.

En el vestuario, ¿se sueña con algo más allá de la Champions?

“¿Sincero? El objetivo es hacerlo mejor que el año pasado”.

¿Es una noche perfecta?

“Una noche que queríamos desde el principio. Queríamos también el clean sheet (portería a cero) después de los últimos partidos. Luego los 3 goles, así que sí, noche perfecta”.

Gol de Rabiot, de un centrocampista, justo como pide el míster…

“Ahora ya no nos pide demasiados goles a nosotros los centrocampistas, pero sabemos que tenemos que encontrar el gol”.

12 días sin partidos: qué tan importante será recuperarse y mantenerse concentrados

“Será importante parar un poco, hacer algo diferente al fútbol, dejar respirar la cabeza, pero volver bien y listos para atacar esta parte de la temporada que será decisiva”.

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Bologna 0 – 3 Milan

Curioso que hoy los delanteros fueron Loftus-Cheek y Nkunku y marcaron los dos en la primera parte (el francés de penalty) al que luego se unió Rabiot nada más empezar la segunda parte, en una goleada fuera de casa que sorprende un poco por las bajas que tenía Allegri hoy (sin Saelemaekers, Pulisic y Leao) que les mantiene en la segunda posición de la liga. Bartesaghi también acabó lesionado en la parte final del partido…

PRIMERA PARTE

El encuentro en el Dall’Ara comenzó con un ritmo frenético y ocasiones para ambos bandos desde los primeros compases. El Bologna avisó primero con un centro peligroso de Zortea y un cabezazo de Heggem que se marchó por encima del travesaño de Maignan. El Milan respondió rápidamente mediante Loftus-Cheek, quien desperdició un mano a mano clarísimo ante Ravaglia al intentar regatearlo sin éxito en el área pequeña.

Tras un aviso de Fofana que rozó el poste, el conjunto de Allegri logró romper la igualdad en el minuto 20 de juego. Tras una intervención milagrosa de Ravaglia ante un disparo de Nkunku, Loftus-Cheek aprovechó el rebote para marcar a placer tras una asistencia de Rabiot. El gol premió la insistencia de un “Diavolo” que supo castigar en el momento justo tras unos minutos de dominio alterno.

El Bologna no bajó los brazos y buscó el empate a través de la posesión, obligando a la defensa milanista a emplearse a fondo. Pavlovic salvó un gol cantado con una estirada providencial ante un disparo a quemarropa de Odgaard, mientras Bartesaghi despejaba el peligro aéreo local. Sin embargo, cuando mejor estaban los rossoblù, un error de Ravaglia al derribar a Nkunku terminó en un penalti inevitable para los visitantes.

Christopher Nkunku no perdonó desde los once metros, engañando por completo al portero para poner el 0-2 en el minuto 38 y sumar su quinto gol liguero. En el descuento, Odgaard volvió a intentar recortar distancias con un remate potente que se fue alto por muy poco. El Milan se marcha al descanso con una ventaja sólida y efectiva tras una primera parte marcada por la alta intensidad y el acierto en las áreas.

SEGUNDA PARTE

La segunda mitad arrancó con un golpe definitivo del Milan que terminó por hundir las esperanzas locales. Apenas en el minuto 47, Adrien Rabiot dio una exhibición de lectura de juego al interceptar un pase de Miranda y lanzarse en una progresión imparable hacia el área. El centrocampista francés definió con clase ante Ravaglia para poner el 0-3, sentenciando prácticamente el encuentro en los primeros compases del complemento.

El Bologna intentó reaccionar mediante cambios ofensivos, incluyendo la entrada de Bernardeschi y Dallinga, pero la puntería no estuvo de su lado. La ocasión más clara para los rossoblù la tuvo Casale en el minuto 55, quien inexplicablemente falló su remate estando solo dentro del área pequeña. El equipo de Vincenzo Italiano mantuvo una posesión estéril que no logró inquietar la seguridad de un Maignan muy atento en las salidas.

Massimiliano Allegri aprovechó la ventaja para refrescar al equipo, dando entrada a piezas como Fullkrug, Jashari y los centrales Tomori y Gabbia para blindar el resultado. El delantero alemán tuvo varias oportunidades para ampliar la goleada, pero se mostró impreciso en el regate individual frente a Ravaglia. La única nota negativa para el Milan fue la retirada por lesión de Bartesaghi, sustituido por Estupiñán debido a problemas físicos en el flexor.

En el tramo final, Ravaglia se erigió como el salvador del Bologna para evitar una derrota mucho más abultada, sacando manos imposibles ante los intentos de Fofana y el propio Fullkrug. El pitido final confirmó un triunfo contundente por 0-3 que permite al Milan responder con autoridad a las victorias de Inter, Napoli y Juventus. Los “rossoneri” cierran así una noche redonda donde convencieron tanto en el juego como en la efectividad goleadora.

MI OPINIÓN

El Milan de esta noche en el Dall’Ara ha enviado un mensaje de autoridad a sus rivales directos por el Scudetto. No solo se trató de una victoria necesaria tras los triunfos de Inter y Juve, sino de una exhibición de eficiencia clínica en las áreas. Mientras que el Bologna pecó de falta de contundencia en sus momentos de dominio, el equipo de Allegri supo castigar cada error local con una pegada demoledora que sentenció el choque antes de la hora de juego.

La sociedad entre la veteranía de Modric y la energía de Rabiot y Nkunku ha dotado al Diavolo de una identidad muy marcada: un equipo que sabe sufrir y que muerde cuando recupera. Es reconfortante para el aficionado ver a un Milan que, a pesar de las bajas o rotaciones, no pierde la cara al partido y mantiene una solidez defensiva envidiable. El nivel de Pavlovic y la seguridad de Maignan son los cimientos sobre los que se construye este liderato moral.

Queda la preocupación por la lesión de Bartesaghi, un joven que estaba ganando peso y cuyo físico dio un aviso en el tramo final. Sin embargo, la profundidad de banquillo con la entrada de jugadores como Fullkrug o Estupiñán demuestra que este Milan está diseñado para aguantar el ritmo de la temporada. Si el equipo mantiene este nivel de concentración y pegada, será muy difícil bajarlo de la pelea por el título, a pesar de la distancia que todavía tiene el Inter.