Navidad en familia, lo que significa fiesta con los seres queridos, el Milan y el fútbol: Rafa Leão tiene un programa cargado para los próximos días, en los que encontrará tiempo para todo. Hoy estará en Milanello, mañana no (el centro deportivo rossonero estará cerrado), pero el trabajo no faltará: Rafa se lo llevará a casa para continuar con su plan de recuperación personalizado. Leão, por tanto, está llamado a hacer un esfuerzo extra pensando en un 2026 extraordinario.
Y también en un final de año vibrante: el trabajo está orientado a regresar al campo el domingo contra el Verona, una vez superadas las molestias en los aductores que lo habían frenado hace más de dos semanas ante el Torino, impidiéndole jugar contra el Sassuolo en San Siro y en Arabia Saudí durante la Supercopa Italiana. De regreso de Riad, Leão continuó sin pausa con entrenamientos específicos y ese compromiso ha sido finalmente recompensado: volvió a trabajar con el grupo hace dos días y lo hará también hoy y en los días previos al próximo partido de liga.
A pesar de una temporada condicionada por un doble contratiempo físico —antes de los aductores, fue baja por el gemelo derecho—, con un total de seis partidos perdidos de dieciocho, es decir, un tercio entre liga y Copa Italia, Rafa ha sido igualmente decisivo. De los partidos disputados, solo diez lo vieron partir como titular: los seis goles totales le dan así un excelente promedio goleador, prácticamente más de uno cada dos titularidades.
Si se cuentan los minutos jugados, un gol cada 127’. Rafa solo ha marcado cuando ha salido de inicio, sin lograr incidir como suplente. Con Leão desde el primer minuto, Allegri apunta a recomponer la pareja con Pulisic. Chris y Rafa son la pareja designada, pero casi a mitad de temporada solo han jugado juntos desde el inicio en dos partidos: el debut en Copa Italia ante el Bari, cuando Leão se lesionó tras menos de un cuarto de hora, y luego el derbi ganado de la primera vuelta. Por lo demás, entre un problema físico y otro, se han ido alternando. Para cerrar el año por todo lo alto hace falta el mejor Milan, y Pulisic–Leão son los dos atacantes más prolíficos del equipo, con Chris a solo un gol de la doble cifra: siete en liga y dos en Copa Italia.
Lo demuestran los números de goles y asistencias: en los partidos en casa en los que Rafa ha sido titular, siempre ha incidido. Doblete en casa ante la Fiorentina, gol al Pisa, asistencia contra la Roma, gol decisivo frente a la Lazio. También marcó ante el Bari en el debut copero de agosto. Los datos dicen además otra cosa: que en su nuevo rol de delantero centro, Leão marca diferencias. Fue Allegri quien quiso centrarlo, y Rafa aceptó de inmediato salir de su zona de confort en la izquierda.
Como atacante sabe igualmente asociarse con el equipo y participar en el juego. Puede aspirar a ser líder técnico como en la temporada del Scudetto 2021/22 (11 goles en 34 partidos y el premio a mejor jugador del torneo) o incluso superar su mejor campaña goleadora, la siguiente, con 15 tantos en 35 partidos de liga. Después llegaron dos temporadas bastante más grises, en las que Rafa ni siquiera alcanzó la doble cifra: la última con Pioli (9 goles en Serie A) y la pasada, pese a la doble gestión portuguesa de Fonseca y Conceição (8 goles).
En 2026 Rafa cumplirá 27 años, plena madurez futbolística. Füllkrug no lo desbancará del puesto de delantero centro titular, pero es necesario que juegue como un “10”, como indica el dorsal de su camiseta, y que lo haga con continuidad. Los objetivos están claros: un gran final de temporada y un nuevo año como protagonista con el Milan, además de un verano destacado también con Portugal. Son 43 las presencias y cinco los goles de Leão con la selección, con la que ganó la Nations League 2025, disputando tres partidos en la fase final, aunque sin marcar.
Será su segundo Mundial, tras el de Catar 2022: dos goles en cinco partidos, pero nunca como titular. En definitiva, el mundo aún debe descubrirlo. La oportunidad que se presenta es buena y con el Milan puede tomar impulso.
TUTTOSPORT: KOSTIC AHORA, VLAHOVIC EN VERANO
Tras cerrar el fichaje de Niclas Füllkrug, que ayer pasó el reconocimiento médico y hoy por primera vez cruzará las puertas de Milanello para conocer a Massimiliano Allegri y a sus nuevos compañeros, el Milan está cerca de definir otro refuerzo en ataque: Andrej Kostic, delantero clase 2007 del Partizan de Belgrado. El acuerdo entre los dos clubes todavía debe ultimarse, mientras que el pacto entre el jugador y el club rossonero es prácticamente un hecho.
Así lo informa esta mañana Tuttosport, que explica que se trata de una operación con doble proyección de futuro: por un lado porque se trata de un jugador muy joven y, por otro, porque su agente es Darko Ristic, conocido representante que también gestiona los intereses de Dušan Vlahović. No es ningún secreto que en verano Allegri mencionó a menudo su nombre en la sede de Via Aldo Rossi, pero el Milan nunca dio el paso definitivo porque la Juventus seguía pidiendo mucho dinero, a pesar de que el delantero serbio solo tenía un año más de contrato. Al final de esta temporada, el exjugador de la Fiorentina quedará libre y podrá marcharse a coste cero.
El Milan, por tanto, sigue atento a la situación de Vlahović, y no se puede descartar que durante las reuniones por Kostic entre el club rossonero y Ristic también se haya hablado de Dušan. En verano, sobre todo si el Milan logra clasificarse para la Champions League, los directivos deberán ampliar la plantilla a disposición de Allegri y será necesario otro delantero centro, incluso en caso de que se ejecute la opción de compra de Füllkrug. Veremos qué sucede: por ahora, Kostic está listo para llegar, un atacante de rol… y quizá también un primer paso hacia algo más.