Existe el “cortomusismo” extendido —2-1, 3-2 y así sucesivamente—, y luego está el de estado puro. Aquel del que se originó el término: el 1-0, es decir, el minimalismo del resultado aplicado al máximo del objetivo. Mientras tanto, no viene mal un pequeño repaso: el copyright del término “corto muso” —no en sentido absoluto, sino trasladado al fútbol— fue depositado en la oficina de patentes por Massimiliano Allegri en abril de 2019, cuando entrenaba a la Juve, tras una derrota por 2-1 contra la Spal que había pospuesto la fiesta del scudetto:
“En los caballos basta con poner el hociquito delante, no hace falta que sea por 100 metros. Foto, corto muso; el que pierde por un corto muso es segundo, el que gana así es primero”.
Se trata, por tanto, de un término de la jerga hípica. Trasladado al balón, significa precisamente ganar por la mínima, mejor si es 1-0. Para Max es una verdadera filosofía, que algunos expertos y parte de la afición le reprochan como un defecto y que él, en cambio, defiende con serenidad y convicción.

Las victorias por la mínima, además, traen consigo el contrapunto entre giochisti (estetas del juego) y risultatisti (pragmáticos del resultado), mundos opuestos destinados a mirarse con hostilidad por la eternidad, donde Max, obviamente, habita en el de los consagrados al resultado. El intercambio dialéctico con Fábregas aún está fresco en el aire. Pero mientras tanto, el técnico rossonero se mantiene en la estela del scudetto del Inter gracias también a los corti musi.
El del Lecce es solo el último de la serie. En lo que va de temporada ya había coleccionado cinco: Bologna, Roma, Inter, Lazio y Cagliari. Hay una cierta democracia: en esta lista hay equipos de alto copete, de buen nivel y otros que solo buscan salvarse. Que luego, entendámonos: el 1-0 en la cabeza de Allegri no es el plan de partido elegido científicamente ante la pizarra táctica. Puede ser, en todo caso, una consecuencia de su filosofía de juego en su conjunto, que prevé la espera (attendismo) —independientemente del rival— sin tener que avergonzarse por ello.

En realidad, las variables son múltiples. Por ejemplo, el Milan de este año destaca bastante por sus numerosos errores ante la portería. Un festival del desperdicio en el que el “Diavolo” ha participado varias veces. También contra el Lecce: basta con volver a ver los errores de Pulisic (muy bien Falcone, pero el estadounidense pudo hacerlo mejor), Loftus-Cheek y Nkunku.
En resumen, los corti musi podrían incluso ser menos, pero básicamente siguen siendo la especialidad de la casa cuando Max está a los fogones. Nos hemos dado el gusto de examinar los números de todos los entrenadores que en los últimos veinte años (desde la temporada 2006-07) han obtenido en Serie A al menos 10 victorias por 1-0. ¿Qué ha salido de ahí? Exacto: ninguna sorpresa.
Allegri lidera esta clasificación particular con nada menos que 83 uno a cero, pero el número en sí, por muy alto que sea, es obviamente relativo sin la incidencia real. Lo que cuenta de verdad es el porcentaje de este resultado específico respecto al total de partidos. Pero también aquí, nada que no se esperase: Max está por delante de todos —hemos considerado a 43 entrenadores— con un 15,7%.

Llegados a este punto, resulta interesante comprobar quién viene justo después de él. En un contexto así, es difícil que los números mientan. No hay sorpresas de época. Medalla de plata para Conte (14,9% de “1-0” en relación con los partidos jugados), bronce para Prandelli (14,2%). En el cuarto puesto Ancelotti (13,8%) —a quien quizá no se esperaba tan arriba—, en el quinto Ranieri (13,7%), después Mourinho (13,4%), Corini (13,2%), Mancini y Tudor (12,8%), con Palladino (11,9%) en el décimo lugar.
El top ten de los “cortomusistas” de las últimas dos décadas es este, mientras que en el fondo de la clasificación encontramos a Nicola (5,3%), D’Aversa (5,4%), De Zerbi (6,5%), Ventura (6,9%) y Di Carlo (7%). La situación cambia si consideramos, en cambio, la incidencia de los “uno a cero” respecto al total de victorias.
Aquí manda Corini (46,2%), seguido de Gotti (41,9%), Zanetti (40,7%), Baroni (35,6%) y Prandelli (33,7%). Allegri, en este caso, ocupa solo el 18º lugar con un 26,3%. Pero para Max el corto muso no contempla un único resultado: además de los seis 1-0 de este año, ha ganado otras tres veces por un solo gol de diferencia. Al fin y al cabo, es una cuestión de propensión.