Un abrazo paterno, un beso en la mejilla, un saludo que suena mucho a “hasta la vista”: el futuro de Francesco Camarda, muy probablemente, será (todavía) en el Lecce. Tras el empate en el Via del Mare contra la Lazio, Eusebio Di Francesco se presentó ante las cámaras para la habitual entrevista post-partido, pero antes de empezar a hablar fue interrumpido por su pupilo.
“¡Adiós mister, te quiero!”. El joven de 17 años saludó así a su entrenador, quien luego explicó ante los micrófonos el origen de esa afectuosa escena: “Francesco y yo tenemos una relación especial, tipo padre e hijo. Tengo tres hijos y sé lo que significa tener la presión encima. Nos hemos abrazado porque ahora se quedará fuera un tiempo y volverá a casa”. De ahí surge la duda: ¿volverá a Milán o… al Milan? A día de hoy, no está previsto un regreso al club rossonero.
En las últimas semanas, los contactos entre el Lecce y el Milan se han vuelto cada vez más frecuentes, especialmente cuando los “giallorossi” establecieron su base en Novarello para preparar el doble compromiso en San Siro contra el Inter y el Milan. El objeto de las conversaciones, claramente, era el propio Camarda.
La lesión en el hombro ha resultado ser más grave de lo previsto: Francesco debe operarse y, en lugar de posponer la intervención hasta el final de la temporada, quiere hacerlo de inmediato para estar al máximo nivel durante la próxima pretemporada. El Milan, propietario de su ficha, habría preferido que el chico regresara a Milanello para ser monitorizado por el personal médico rossonero.
Por otro lado, el Lecce ha presionado para que Camarda permanezca en el club por razones técnicas… y económicas. Punto número uno: a pesar de la llegada de Cheddira, el joven de 17 años tiene características diferentes respecto a sus compañeros de ataque y, con vistas al final de la temporada, Di Francesco lo considera útil para la causa giallorossa. Punto número dos: el derecho de compra y recompra. Según los acuerdos alcanzados en verano, el Lecce podrá ejercer la opción de compra por Camarda al finalizar la temporada a un precio favorable, obteniendo cerca de un millón de euros en el momento en que el Milan ejerza la contra-opción (recompra).
Es evidente que, para ambos clubes, alcanzar un acuerdo para interrumpir la cesión en enero parece bastante difícil. Por ello, salvo sorpresas, Camarda regresará a Milán para recuperarse lo mejor posible, pero seguirá siendo a todos los efectos futbolista del Lecce. Y tal vez, si los plazos de recuperación le favorecen, tendrá la oportunidad de vestir de nuevo la camiseta giallorossa algunas veces más antes de que termine su cesión.