El plan del Milan empieza con el Pisa

Mirar la clasificación actual alimenta los sueños nerazzurri, con una ventaja de +8 sobre la competencia rossonera. Pero Rabiot se ha encargado de hacer sonar la alarma: «Gracias al Milan, el campeonato sigue abierto». Esta vez, incluso las matemáticas son opinables: Allegri ha jugado un partido menos que Chivu y las cuentas volverán a equilibrarse (más o menos) solo después del Milan-Como del miércoles 18. El Inter, en cualquier caso, jugará más partidos que Max, debido a sus compromisos en los playoffs de la Champions que llevarán a los nerazzurri primero a Bodo, más allá del círculo polar ártico, y luego a San Siro para el partido de vuelta.

Son compromisos internacionales que el Milan quiere volver a poner en su calendario ya desde la próxima temporada; mientras tanto, descansar entre semana puede permitirle intentar la escalada en la clasificación de la Serie A con los músculos más ligeros. Allegri y el equipo deben retomar la subida mañana mismo en Pisa y luego seguir apuntando a la cima: el objetivo es acortar distancias con un Inter que escala en solitario, para después pensar en un posible adelantamiento el día del derbi, programado para el segundo fin de semana de marzo.

Sin apuntar demasiado alto, el Milan debe primero vencer al Pisa en el tercer desplazamiento consecutivo de la serie. Solo así podrá aprovechar el calendario que, simultáneamente, propone un Inter-Juve y un Napoli-Roma. Duelos directos para seguir por televisión: San Siro abrirá el sábado por la noche, cuando el resultado rossonero en la Toscana ya se conocerá desde hace veinticuatro horas.

Si el viernes Allegri se pone a -5, podrá esperar un empate en el derbi de Italia. También Napoli y Roma se restarán puntos entre sí: otra ventaja clave en la carrera por la Champions. El presupuesto de partida sigue siendo el mismo: el Milan debe sumar tres a su propia clasificación antes de mirar otras posiciones.

Y no es algo que se dé por sentado: el Pisa es uno de los equipos pequeños que ha resultado ser una gran amenaza. En la ida, fueron los rossoneri quienes rescataron el empate en el final. Un ejemplo de la “marcha lenta” contra los equipos de la parte baja de la tabla que debe corregirse en la fase decisiva de la temporada: es ahora cuando Max pide acelerar.

El margen de distancia sería aún más recortable poco después: el miércoles 18, mientras el Inter busca la gloria en Noruega, el Milan recuperará el partido de liga contra el Como, aplazado el pasado fin de semana por los compromisos olímpicos de San Siro. Un duelo directo por la Champions que puede reabrir la puerta del Scudetto, mantenida voluntariamente cerrada hasta ahora. El mismo presupuesto base: el Milan debe seguir escalando posiciones, en este caso dejando a Cesc Fábregas cada vez más atrás.

Una tarea nada sencilla, como demostró el partido de ida: a los virtuosismos del Como, Allegri opuso un gran sentido práctico y la estrategia resultó ganadora. Antes del derbi de marzo, el Milan tendrá otros dos compromisos teóricamente fáciles: Parma en casa y Cremonese fuera. La realidad fue distinta en los dos precedentes mencionados: el Parma remontó la doble ventaja rossonera en el Tardini fijando el empate, y la Cremonese ha sido hasta ahora el único equipo capaz de batir al “Diavolo” en su debut en la Serie A, al que siguió la racha de 22 resultados útiles consecutivos. Sin embargo, perseverar sería… diabólico: el Milan debe demostrar que sabe ganar los partidos “sencillos”.

Para el derbi faltan cuatro partidos, divididos equitativamente entre casa y fuera. Ninguno de los grandes torneos europeos tiene hoy a dos equipos de la misma ciudad entre el primer y segundo puesto. La Liga está dividida entre los favoritos Barcelona y Real Madrid, la Premier entre Londres (Arsenal) y Manchester (City), la Bundesliga entre Bayern y Dortmund y la Ligue 1 entre el habitual PSG y el Lens.

El Milan-Inter será en un San Siro rossonero y el precedente ahora es favorable: en la ida 0-1 firmado por Pulisic. El derbi de febrero de 2022, con el doblete decisivo de Giroud al Inter de Inzaghi, fue clave para recortar distancias en la cima y lanzar el sprint por el Scudetto del Milan de Pioli. Allegri, sin embargo, sigue siendo de otra opinión, o casi: «El objetivo es volver a estar entre los cuatro primeros».

LA SITUACIÓN PARA MAÑANA

Su regreso al grupo estaba previsto y no ha habido sorpresas negativas: ayer por la mañana Christian Pulisic trabajó con sus compañeros y, si en la sesión de hoy (tras la rueda de prensa de Allegri a las 12:00) no hay malas noticias, el atacante será incluido con toda probabilidad en la convocatoria para el partido de mañana por la noche en Pisa.

Comenzará inicialmente en el banquillo, ya que la bursitis en el iliopsoas le ha hecho perder varios días de entrenamiento con el grupo, pero para el técnico de Livorno es, en cualquier caso, una noticia importante de cara al final de temporada. Pulisic en este 2026 todavía no ha marcado ningún gol y el “Diavolo” lo necesita para mantenerse en lo alto de la tabla.

No hay nada que hacer, en cambio, para Saelemaekers, que espera volver a estar disponible contra el Como, en el partido recuperado del miércoles. Ayer Allegri no realizó pruebas tácticas, sino solo ejercicios y partidos en campo reducido. Sin embargo, la actuación del pasado martes en Bolonia le gustó mucho y es probable que cambie lo menos posible en la formación titular: es por eso que Loftus-Cheek, utilizado como delantero centro en el 3-5-2, espera ser confirmado. A su lado puede tener de nuevo a Nkunku, aunque Leão está mejorando de su pubalgia. No obstante, con tres compromisos en diez días, el portugués tendrá que ser gestionado.

La indisponibilidad de Saelemaekers llevará a Athekame a ser confirmado en la banda derecha, con Bartesaghi en la banda opuesta; en el medio, Fofana (o Ricci) además de Modrić y Rabiot. En defensa, Tomori puede recuperar su puesto de titular para dar descanso a De Winter (titular en siete de los últimos ocho partidos) o a Gabbia.