Con el regreso de Estupiñán a Inglaterra cada vez más encarrilado, el Milan comenzará a abrir la caja de salida. Tras haber desembolsado importantes sumas en los primeros grandes fichajes del verano, ahora toca recuperar la inversión. Los próximos anuncios oficiales apuntarán a las salidas, una necesidad que no es solo económica, sino también técnica: el club necesita vender para aligerar la plantilla y deshacerse de los jugadores que no encajan en el nuevo ciclo.
Por suerte para los rossoneri, en la rampa de salida hay varios nombres de peso por los que se puede hacer caja. En total, el club aspira a recaudar cerca de 150 millones de euros. La lista de transferibles la encabeza Rafa Leão, cuya tasación ronda los 60 millones de euros, aunque de momento se ha fijado el precio pero falta encontrar al comprador.
Salvo cambios de última hora en la planificación, Rafa Leão se unirá a la expedición del equipo el próximo 29 de julio directamente en Perth, Australia. Su cláusula de rescisión de 175 millones de euros está totalmente fuera de mercado, por lo que la directiva asume una valoración real de al menos 60 millones de euros. Todo el entorno del jugador, entre agentes y abogados, ya trabaja activamente en la búsqueda de ofertas. Leão ha sido ofrecido al Tottenham y vinculado a otros clubes de la Premier League como el Manchester United, pero las conversaciones no han prosperado. Las opciones más viables a día de hoy provienen de Arabia Saudí o Turquía, destinos que, sin embargo, el extremo portugués considera de segundo nivel.
Una situación similar de dificultad para encontrar acomodo vive Santi Giménez, cuyo caso es aún más complejo debido a su lesión de tobillo. Fichado hace solo un año y medio procedente del Feyenoord por 28,5 millones de euros más variables, el Milan tiene la necesidad financiera de ingresar al menos 21 millones por su traspaso. Su fe rossonera y sus ganas de revancha no bastarán para retenerlo esta vez: el puesto de delantero centro titular está reservado para Gonçalo Ramos, y el mexicano necesita buscar un nuevo destino. Su representante, Rafaela Pimenta, ya se encuentra manos a la obra.

El centro del campo del Milan está destinado a sufrir un profundo proceso de adelgazamiento:
- Youssouf Fofana: Sus características de juego no terminan de encajar con el perfil que busca Rúben Amorim para su sistema táctico, por lo que el club lo ha tasado en 20 millones de euros.
- Ruben Loftus-Cheek: Las esperanzas de obtener una gran suma por el inglés chocan de frente con su situación contractual, ya que su vinculación con el Milan expira en un año.
- Warren Bondo: El joven centrocampista ya se ejercita al margen del grupo, lo que confirma su inminente salida. Entre él y Loftus-Cheek, el Milan espera ingresar una cantidad cercana a los 15 millones de euros.
En la línea defensiva, el Milan prevé ingresar la mitad de lo estimado para el mediocampo mediante una doble salida:
- Pervis Estupiñán: Su traspaso al Aston Villa podría cerrarse finalmente en 15 millones de euros (pese a que la exigencia inicial del Milan era de 20 millones).
- Fikayo Tomori: El central inglés saldrá por una cifra similar de 15 millones de euros. Al igual que ocurre con otros descartes, el hecho de que su contrato expire en junio de 2027 abarata notablemente su precio de salida en este mercado.

MODRIC RENOVARÁ POR UNA TEMPORADA MÁS
El enigma en torno al futuro de Luka Modrić está muy cerca de resolverse. El crack croata, que estos días se encuentra de vacaciones en Turquía junto a su familia —según informa La Gazzetta dello Sport—, está a un paso de confirmar su continuidad en el Milan para la próxima temporada. La llamada del terreno de juego y de Milán, donde se ha adaptado de maravilla tanto a la ciudad como a sus compañeros, ha sido demasiado fuerte: no colgará las botas y buscará lograr lo que no se pudo conseguir el curso pasado: ganar.
Las declaraciones de hace una semana del técnico Rúben Amorim ya invitaban al optimismo. El entrenador portugués afirmó que la intención del Milan era retener a Modrić y que él mismo estaba dispuesto a hacer todo lo posible para convencerle. En efecto, las sensaciones de los últimos días apuntan a que el matrimonio entre Luka y el Diavolo seguirá adelante.
Ahora tocará redactar un nuevo acuerdo, dado que la opción automática de renovación por un año ya ha expirado, pero esto es el menor de los problemas, al igual que el salario (que el año pasado era de 3,5 millones de euros). En casos así, solo cuenta la voluntad del futbolista, especialmente cuando se trata de uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol y que el próximo 9 de septiembre cumplirá 41 años.
Más allá de la edad y de las sensaciones físicas —que el croata también quería evaluar durante el Mundial—, un factor decisivo para la permanencia de Luka Modrić en San Siro es el proyecto deportivo que propone el Milan. Para Modrić, dolido como todo el entorno por la no clasificación para la Champions League y por la ausencia de títulos en las vitrinas, era fundamental que el nuevo rumbo del club estuviera marcado por una sola palabra: ganar. Y tal vez no sea casualidad que Gerry Cardinale la haya pronunciado a menudo recientemente.
Según detalla el periódico italiano, Luka Modrić está muy satisfecho con los movimientos realizados por el club hasta el momento: desde las charlas con el técnico Amorim hasta la incorporación del delantero Gonçalo Ramos y el fichaje del defensor Mario Gila. En resumen, las bases están puestas; ahora solo falta materializarlas sobre el césped.
RENOVACIÓN PARA COMOTTO Y CAMARDA
Dentro del grupo de jugadores que ya se ha puesto a las órdenes de Rúben Amorim, además del nuevo fichaje Mario Gila y del regresado Samuel Chukwueze, los jóvenes de la cantera están despertando una gran expectación. Christian Comotto y Francesco Camarda son dos de los talentos emergentes mejor valorados, no solo en Milán, sino en todo el panorama del fútbol italiano.
Para blindar a ambos y protegerlos de las posibles ofertas que puedan llegar de otros clubes, la directiva milanista quiere prolongar sus contratos —actualmente con vencimiento en junio de 2028— hasta el verano de 2031. Este reconocimiento y voto de confianza va de la mano con la alta valoración técnica que tiene Amorim sobre ellos.
Para el entrenador portugués, Comotto es uno de los centrocampistas con perfil para formar parte de la dinámica de la primera plantilla. Tras regresar de su cesión en la Serie B con el Spezia, donde disputó 30 partidos que aprovechó al máximo para desarrollarse físicamente y ganar experiencia, el joven mediocentro se considera preparado para dar el salto definitivo.
El propio Camarda, que a pesar de su juventud ya acumula 33 partidos en la Serie A (12 con la camiseta rossonera y 21 durante su etapa en el Lecce), también podría entrar en los planes del técnico luso. No obstante, dado que los espacios en el área estarán ocupados principalmente por Gonçalo Ramos, no se descarta una nueva salida en calidad de cedido para el delantero —que hasta ahora suma un gol en la máxima categoría, anotado con el club giallorosso—, ya sea en un equipo de Serie A o de Serie B, para que continúe con su progresión.