Entrevista a Strahinja Pavlovic

El entrenamiento había terminado hacía un par de horas, pero anoche, antes de la cena, Strahinja Pavlović aún sentía el cansancio en el cuerpo como si acabara de salir de correr por los campos del Sam Kerr Football Center. Sentado en uno de los sillones del lujoso hotel rossonero con espectaculares vistas al skyline de Perth, el central serbio ha desgranado sus sueños y ambiciones para el nuevo curso. Una campaña que arranca con un nuevo técnico en el banquillo, el cuarto diferente desde que fuera traspasado desde el Salzburgo en 2024.

Strahinja tiene ganas de borrar el amargo desenlace del último campeonato, en el que por segunda vez consecutiva el Diavolo se quedó fuera de la Champions League. Está convencido de que esta vez la historia será diferente y valora muy positivamente la mentalidad ganadora mostrada tanto por el propietario Gerry Cardinale como por Rúben Amorim. El zaguero enfatiza la necesidad de ir partido a partido, el trabajo diario y una mentalidad competitiva que evite tropiezos ante rivales de zona media-baja. Al final, el ’31’ reveló su gran objetivo: conquistar el Scudetto. Palabras de líder de un grupo que, en su opinión, reforzado con Mario Gila, Gonçalo Ramos y la figura de Luka Modrić, está capacitado para aspirar a lo más alto.

Pavlović, inicia su tercera temporada en el Milan. ¿Cuáles son sus primeras impresiones con Amorim y el nuevo cuerpo técnico?

“Hasta ahora todo va por buen camino y estamos trabajando de la manera correcta. El Míster es una persona muy positiva. Veo multitud de ideas nuevas y confío en que la próxima temporada logremos hacer las cosas aún mejor que la anterior”.

Tácticamente, ¿qué ha cambiado respecto al pasado? ¿Veremos un fútbol más agresivo u ofensivo?

“No puedo desvelar todos nuestros matices tácticos (sonríe), pero hay muchos conceptos distintos. Como se pudo comprobar en el primer amistoso, estamos buscando jugar con la línea defensiva más adelantada y creo que esa será la principal diferencia. El entrenador quiere que presionemos mucho más arriba y mantengamos la posición de forma constante en campo contrario”.

El curso pasado se convirtió en uno de los grandes favoritos de la afición tras anotar cinco goles. ¿Siente ahora una mayor responsabilidad?

“Tenemos una hinchada increíble y siempre es una responsabilidad enorme jugar en el Milan y vestir esta camiseta. Lo mínimo que podemos hacer es dejar el cien por cien sobre el terreno de juego”.

¿Piensa todavía en la derrota contra el Cagliari del 24 de mayo que les privó de la Champions League?

“A decir verdad, ni siquiera he vuelto a ver ese partido. Normalmente, tras cada encuentro, suelo revisar los noventa minutos o al menos los goles, pero no he querido volver a pensar en aquel Milan-Cagliari porque es algo que duele demasiado”.

¿Qué impresión le han causado los nuevos fichajes, Mario Gila y Gonçalo Ramos?

“Hemos incorporado a dos futbolistas excelentes. Puedo hablar especialmente de Gila por ser defensa y porque el año pasado nos enfrentamos varias veces cuando jugaba en la Lazio: para mí siempre fue el mejor sobre el campo. Posee virtudes enormes y nos aportará muchísimo, sobre todo con la pelota en los pies. Además es un futbolista muy agresivo, por lo que encaja de forma perfecta en el Milan”.

Mantiene una relación muy cercana con Luka Modrić. ¿Cómo de satisfecho está con su continuidad?

“Es fabuloso saber que continuará con nosotros al menos una temporada más. O quizás más, ya veremos… Luka es una persona extraordinaria. Tener al lado a un campeón de este calibre te permite aprender constantemente: me saca bastantes años, pero cuando compartimos momentos juntos siento que tenemos la misma edad. Se puede hablar de todo con él porque es un gran ser humano”.

¿Hay alguna lección en particular que haya extraído de él?

“Ante todo, su forma de concebir el fútbol. Es un profesional modélico y tengo la sensación de que cada minuto que pasa en Milanello tiene un propósito prefijado: desde su rutina previa al entrenamiento hasta cómo cuida su físico. Con 41 años jamás lo ves fatigado en el campo ni da la impresión de no querer hacer un esfuerzo: siempre es el primero en correr y lo hace con una sonrisa. Para mí es increíble ver que conserve intacta esa pasión por el fútbol”.

¿Dónde se imagina usted a su edad?

“¿Yo? No lo sé. Ojalá pueda llegar en sus mismas condiciones”.

Esta campaña disputarán la Europa League. Aunque la preferencia era la Champions, ¿puede ser la segunda competición europea un objetivo de peso teniendo en cuenta que el club nunca la ha ganado?

“Para todos habría sido infinitamente mejor ganar el último partido de liga y estar en la Champions League, pero la Europa League es un torneo de enorme prestigio. El objetivo es pelear por alzarse con el título y me motiva enormemente intentarlo. En mi opinión, es mucho mejor competir cada tres o cuatro días que disputar únicamente la Serie A y pasar toda la semana entrenando”.

Cardinale y Amorim manifestaron abiertamente su ambición de ganar y buscar la segunda estrella. A diferencia del año pasado, cuando la meta era el ‘top 4’, ¿le agrada esta exigencia?

“Considero que para alcanzar metas volantes hacen falta objetivos ambiciosos. Me agrada esta mentalidad y lo repetí en numerosas ocasiones la pasada campaña: debemos centrarnos en nosotros mismos y avanzar paso a paso. Es correcto tener la ambición de conquistar títulos y aspirar al máximo, pero debemos gestionarlo con inteligencia, partido a partido, intentando sumar la victoria en cada compromiso. Si actuamos así, estoy convencido de que lograremos grandes cosas”.

En la 2025-26 se dejaron muchos puntos ante rivales de la zona media-baja. ¿Han analizado los motivos?

“Creo que fue ante todo un factor psicológico. Frente a los equipos de la zona media-baja no salimos con la misma mentalidad que exhibíamos, por ejemplo, en los derbis o en los grandes choques. En aquellos partidos donde partíamos como claros favoritos nos faltó esa voracidad por amarrar los tres puntos que sí mostramos en los duelos directos. No es concebible vencer a Inter, Napoli y al resto de rivales de la zona alta para luego ceder puntos ante oponentes a los que sobre el papel debías superar. Por eso estoy convencido de que fue un problema mental, no le encuentro otra explicación”.

¿Cómo ha reencontrado a Rafael Leão?

“Le he dejado descansar y no he tenido ocasión de hablar demasiado con él. Ya tendremos tiempo de hacerlo”.

¿Confía en que Rafa continúe en el Milan?

“Es un futbolista fuera de serie y me encantaría que siguiera aquí con nosotros”.

En los entrenamientos le ha tocado emparejarse con Camarda. ¿Qué sensaciones le transmite? ¿Puede ser la sorpresa del curso?

“Solo puedo decir palabras positivas sobre él. Creo que ha evolucionado una barbaridad respecto a la primera vez que lo vi (en la 2024-25) y ha dado un salto físico muy importante. Sigue siendo muy joven y considero que esta puede ser una temporada crucial para su desarrollo. Posee registros sensacionales de cara a gol y, a medida que gane experiencia, va a dar un rendimiento excelente en el Milan”.

¿Qué otro canterano le ha impresionado durante este staged de pretemporada?

“Al margen de Camarda, me ha sorprendido gratamente Kostić. No resulta sencillo dar el salto desde la liga serbia a un club de la Serie A, y menos aún al Milan. Comotto también me ha dejado una gran impresión: es muy joven y tiene un margen de mejora enorme, pero lo que más me fascina de él es que juega con la soltura de quien acumula un centenar de partidos en la élite. Esa es una virtud descomunal”.

¿Cuál es su gran sueño para esta temporada?

“¿Mi sueño? Es muy sencillo… Sueño con ganar el Scudetto”.