Está a punto de comenzar la semana de las decisiones. Traducido: la hora de que Rúben Amorim determine los descartes en una plantilla excesivamente numerosa y, al mismo tiempo, con carencias evidentes. Un paradoja que ilustra a la perfección las enormes dificultades del club rossonero para dar salida a aquellos futbolistas que —al menos para este curso— no entran en el proyecto técnico.
El problema es que si hubiera que decidir basándose únicamente en lo visto en este encuentro —por fortuna no es el caso—, los jugadores con la continuidad garantizada en Milanello no alcanzarían los dedos de las dos manos. En Yakarta, tras haber mostrado luces y sombras en los dos test anteriores, no funcionó prácticamente nada: fase ofensiva desaparecida y una endeblez defensiva que recordó pasajes aciagos del pasado reciente.
A Amorim solo le resta un último examen antes del debut liguero: el choque contra el Manchester United el fin de semana de Ferragosto. Un compromiso sobre el que esta contundente derrota por 3-0 proyecta alargadas sombras, aunque el preparador portugués mantenga la calma:
“Sabíamos que nos tocaría sufrir, pero queremos proponer este tipo de exigencia a nuestros futbolistas. Ellos saben defender en bloque, batirse en el uno contra uno y presionar alto. Quiero exponer a los jugadores con más recursos en el duelo individual y empujarlos a presionar arriba. Si pensáramos únicamente en los puntos a la hora de medirnos a un rival como el Chelsea, nunca presionaríamos de este modo, hombre a hombre. Contábamos además con muchos jóvenes en la citación; estamos recorriendo el camino correcto para poner al equipo en condiciones de ganar el primer envite oficial”.
“¿Será la próxima la semana de las elecciones? Sí, desde luego, las tomaremos. Estas dos semanas han resultado muy positivas, pero la plantilla es amplia; debemos seleccionar a determinados futbolistas y tomaremos esas decisiones a lo largo de los próximos días”.
El duelo ante los Red Devils servirá como ensayo general con vistas al estreno ante el Torino: “Afrontaremos ese encuentro, al ser el último, como si fuera un partido normal de competición, como si ya nos midiéramos al Torino. Lógicamente, no mantendremos esta dinámica de dar entrada a tantos jóvenes de golpe, porque el momento exige otra cosa y contra el Manchester United seremos un equipo mejor”.
“Debo decir que me encuentro francamente satisfecho. Sé que resulta complejo afirmarlo tras encajar un 3-0, pero estoy muy contento con el trabajo de todos. Están intentando asimilar un modelo diferente, aunque queda mucho por hacer. Necesitamos evolucionar en la gestión del balón: ya lo señalé tras medirnos al Inter y hoy ha quedado todavía más claro. Pero insisto: nos quedan tres semanas de trabajo por delante. Varios futbolistas apenas suman dos partidos y una sesión con el grupo. Vamos a mejorar; en el primer partido de la temporada seremos un bloque fuerte. Prefiero que suframos ahora a que lo hagamos durante el campeonato”.
Asimismo, Amorim quiso restar dramatismo a la necesidad de acudir al mercado de fichajes: “Seremos competitivos ante el Torino con esta plantilla. Desconozco qué ocurrirá en el mercado, pero no voy a presentarme aquí tras una derrota a exigir más incorporaciones. Estoy muy satisfecho con los que tengo. Solicité dos refuerzos y la directiva hizo todo lo posible por traerlos con celeridad. Contamos con muy buenos futbolistas, jóvenes con un potencial enorme, y estaremos preparados para el debut”.
“Siento que este club es una gran familia, y para mí eso es lo verdaderamente crucial; por esa razón no estoy pidiendo nuevos fichajes. No sé qué sucederá de aquí al cierre de la ventana, pero todos los integrantes de este club tienen un margen de mejora gigante. Somos una familia cuando ganamos, cuando jugamos bien y cuando jugamos mal. Lo repito una vez más: seremos muy competitivos esta temporada”.
LAS NOTAS DEL MILAN ANTE EL CHELSEA
MILAN 5 – Ordenado primer tiempo, segundo tiempo desastroso y dura derrota. Una pretemporada sin victorias.
Torriani 5,5 – Primer tiempo de 6,5, con dos paradas sobre Joao Pedro y sobre todo Pedro Neto. Complicado segundo tiempo: en el 2-0 no sale en el área pequeña y recibe un gol evitable, en el tercero podría haber apretado algo más, pero la parada ante el remate de Caicedo es una proeza.
F. Terracciano 5,5 – Actúa por el lado derecho y no es una tarea fácil. Se desempeña y limita los dos aunque el inicio de la segunda parte que pierde a Joao Pedro que hace el doblete.
De Winter 5 – Guía a los tres atrás y remedia un error suyo que pudo haber costado caro. Genera juego y hace salir a la línea. Una lástima que en el 1-0 salte al vacío. Pases a la nada que debe eliminar.
PAVLOVIC 6,5 – Una subida balón al pie que acaba con un remate alto. Añade garra y atención en los duelos: hace notar su físico y no se distrae.
Chukwueze 5,5 – Tras el error en el derby, de nuevo toda la banda derecha para él. Tiene de frente a Palestra, un cliente nada fácil y se queda abajo. Pero así no aporta nada en la parte ofensiva que tanta falta hace.
Modric 6,5 – Baja para generar juego y no falla casi nunca. Su personalidad se hace sentir y guía bien al equipo. Lleva el brazalete de capitán: ¿un anticipo del futuro si Maignan deja el club?
Comotto 6 – Tiene 18 años y sin miedo a nada. Avanza para darle el mando a Modric, va decidido en los duelos de cabeza y sin miedo a gestionar el balon. Un remate peligroso desviado a córner por Caicedo.
Estupinan 6 – Debe rescatarse tras la negativa prestación contra el Inter. Pedro Neto va alto y aprieta, pero el ecuatoriano lo limita. Un par de centros nada precisos, pero lucha y aguanta.
Loftus-Cheek 5,5 – Mediapunta por la parte derecha, nunca se ve en ataque. Va a ratos y cierra espacios. Es lícito esperar bastante más de un jugador como él.
Leao 5,5 – Durante media hora muestra voluntad, quizás para dejarse ver para uno de los grandes de la Premier… Baja para tocar balones, ataca la profundidad y balón al pie regatea, antes de ser parado. Luego baja el ritmo.
Camarda 5,5 – El duelo físico con Fofana es complicado. Intenta un par de despuntes en velocidad, lucha de cabeza y nunca desfigura porque trabaja en la presión. Una lástima que no consigue rematar y es poco buscado.
Vladimirov 5 – Entra en el 3-0 del Chelsea, en una situación objetivamente complicada porque el partido está acabado. Jackson lo deja en su sitio con un regate y remata al palo.
Gabbia 5,5 – También en dificultades por la devastadora segunda parte de los Blues. Le cuesta mantener el barco a flote aunque no tiene grandes culpas en los goles recibidos y de cabeza rechaza los ataques.
Diawara 6 – Debut con el Milan. Complicado inicio, con dos goles encajados en seis minutos. Limita los daños con un rechace sobre Quenda.
Saelemaekers 5 – No va tan bien como en el derby porque el Milan está con el agua al cuello tras los dos tantos encajados al empezar el segundo parte. No lo hace mal por la derecha, no aprieta y ante Palestra le queda solo perseguirlo.
Jashari 5,5 – Fue mejor ante el Inter. Intenta poner orden estando bajo como Modric en la primera parte y juega algunos interesantes balones. Pero le falta ritmo sobre el campo y algo de responsabilidad la tiene él también.
Musah 5 – Empieza por el centro pero luego, con Ricci al puesto de Loftus, avanza su radio de acción. No es un mediapunta para el 3-4-2-1 y acaba por correr, pero no aporta calidad.
Bartesaghi 5 – Por su lado llega el segundo tanto de Joao Pedro. En la parte ofensiva hace poco para hacerse perdonar.
Ricci 5,5 – Entra con el partido virtualmente acabado y aporta poco. Un remate alto y mucha carrera.
Nkunku 5,5 – Empieza como mediapunta zurdo, luego hace de segunda punta: mal en ambos casos. No despunta de manera notable y cuando recibe el balón es parado. Físicamente está bien, el problema parece técnico-táctico.
Ramos 5 – No se deja ver: cero remates y cero peligro creado. Poco eficaces sus movimientos. Hay que esperarle, pero debe jugar más porque el Milan lo necesita al top en breve.
Amorim 5 – Empieza poniendo muchos jugadores “bajo examen” y las respuestas a nivel de equipo no son malas. Terrible segundo tiempo con dos goles encajados y nula reacción.
EXISTE EL RIESGO DE MALVENDER A LOS JUGADORES
El mercado de fichajes del Milan hasta el momento ha sido ciertamente singular, tal vez hijo de la revolución absoluta acometida por Gerry Cardinale al término del pasado curso. Comenzó con un golpe sobre la mesa, tras un mes invertido en elegir entrenador y dirección deportiva no sin dar algún que otro paso en falso: desembarcaron por más de 100 millones de euros Gonçalo Ramos y Mario Gila, el delantero y el central que constituían las prioridades absolutas.
A partir de ese instante, al margen de la llegada de Diawara como apuesta de futuro, el panorama ha entrado en un punto muerto. Tanto en el apartado de incorporaciones como en el de salidas. A escasas dos semanas de que eche a andar el campeonato, el Milan se ve obligado a correr a contrarreloj.
Bien sea porque el club se haya visto frenado o porque Rúben Amorim exigiera tiempo para evaluar a la plantilla de cerca, el motivo es lo de menos: el Milan debe condensar todo su mercado en apenas tres semanas (dos si se toma como referencia el debut oficial). Los amistosos disputados hasta la fecha, especialmente el varapalo de ayer frente al Chelsea, han dejado en evidencia que el ciclo de varios futbolistas en San Siro ha llegado a su fin. La lista de jugadores en rampa de salida es abultada, pero el club se enfrenta a dos grandes escollos: la acuciante falta de tiempo y la necesidad de encontrar recambios funcionales para el libreto de Amorim.
Dos factores interconectados que acorralan a la entidad rossonera: tal y como subraya Tuttosport, existe un riesgo real de tener que malvender a ciertos futbolistas con tal de aligerar el vestuario y obtener liquidez de forma inmediata. Las primeras pistas sobre los descartes se vislumbraron en Yakarta, con varios nombres que ni siquiera saltaron a calentar sobre el césped: Fikayo Tomori, Youssouf Fofana, Zacharie Athekame, Emanuel Odogu y el joven Alphadjo Cissè tienen muchos números para salir, los dos últimos probablemente mediante una cesión. Por el central inglés y el centrocampista galo existen cantos de sirena procedentes de la zona media de la Premier League y de la liga turca.
Asimismo, la continuidad de un amplio bloque de futbolistas permanece en el aire: Samuele Ricci, Pervis Estupiñán, Santi Giménez, Yunus Musah o Ruben Loftus-Cheek se encuentran en la cuerda floja. Capítulo aparte merece, lógicamente, la situación de Rafael Leão: Gerry Cardinale se mantiene inflexible en sus pretensiones y no contempla dejar salir al portugués por una cifra inferior a los 50 millones de euros.