A toda velocidad hacia la titularidad: desde ayer por la tarde, Leao ha comenzado su preparación personal para el partido contra la Fiorentina. Para Rafa, es mejor hablar de una carrera: ha empezado con fuerza tras regresar de Portugal, se ha presentado en Milanello (ayer solo estaban él y el joven Cheveyo Balentien) y parecía especialmente dedicado a la causa. El estado de ánimo de Leao es variable, pero Rafa también sabe que es en el campo donde debe demostrar continuidad.
El programa acordado con la selección portuguesa, debido a los problemas musculares sufridos a principios de temporada, preveía la disponibilidad de Rafa para el primer partido contra Irlanda y luego el regreso anticipado a Milán, dejando a sus compañeros la tarea de vencer a Hungría y conseguir el pase al Mundial. Todo ello con el acuerdo de Leao, que ahora también corre para recuperar posiciones en el Rossonero: ayer realizó una sesión de entrenamiento personalizada, hoy se reunirá con Allegri y se unirá al grupo, o al menos a los compañeros que ya estarán en el centro deportivo.
La remontada contra la Fiorentina dirá mucho: sobre la capacidad del equipo para reorganizarse tras el parón, sobre su habilidad para concentrarse en pocos días en el estudio del rival y también sobre las jerarquías del ataque. La respuesta llegará solo al final de la semana, una vez que el grupo se haya reintegrado con el regreso de todos los internacionales, pero mientras tanto surge la pregunta: ¿jugará Leao desde el principio o seguirá siendo el hombre de la última media hora?
Los acuerdos con Portugal satisfacían las necesidades de todos: las de la selección nacional, que necesitaba comprobar directamente el estado físico del delantero, y las del Milan, que volvió a acoger a Rafa el lunes. Es solo la segunda vez que ocurre desde el inicio del campeonato: tras la lesión sufrida en el debut en la Copa de Italia, a mediados de agosto, Leao se vio obligado a estar un mes y medio de baja. Volvió a San Siro el pasado 28 de septiembre, contra el Nápoles: la disponibilidad de Rafa había sido el tema de la semana, y la duda no se resolvió hasta el viernes, dos días antes del partido, con su regreso al trabajo con el grupo.
Un trabajo que le valió una participación parcial: veintiún minutos contra Conte. Solo en la semana siguiente, de cara al partido contra la Juventus, Leao se entrenó con constancia: debido también a su forma física, que no era óptima, Rafa salió desde el banquillo. Su entrada en el campo no fue precisamente alentadora: dos ocasiones fallidas más por pereza que por imprecisión. Ese fue el motivo de la ira de Allegri y de la tensión que llevó al enfrentamiento en el vestuario del Stadium.
Max y Rafa se reencuentran hoy. Con nuevas conciencias. Y diferentes condiciones físicas: tras una semana completa de trabajo, Leao puede considerarse totalmente recuperado. Si todo va como debe ir, estará listo para jugar como titular. Al menos en teoría. En la práctica, la camiseta hay que ganársela. La carrera ya ha comenzado y Rafa parte con ventaja: ha empezado a trabajar antes que los demás, ha probado las jugadas contra la Fiorentina antes que sus compañeros y tendrá más tiempo que la competencia para convencer a Max. Pulisic y Giménez no volverán hasta el viernes, después del partido de mañana por la noche en Italia, y la lesión de tobillo de Christian aún está por evaluar. Nkunku se espera para el miércoles: ayer marcó un golazo con Francia.
Los titulares elegidos hasta ahora han sido los dos primeros: Pulisic por su calidad y Santi por su generosidad. Rafa debe jugar con ellos: con Christian, el duelo es a base de talento, y Leao podría, paradójicamente, verse favorecido por su condición física. Con Giménez, el reto es ver quién puede ser más útil para el equipo, y aquí Rafa debe demostrar que ha aprendido la lección.
Por primera vez en años, la competencia en ataque es grande: Nkunku, un comodín ofensivo muy adaptable, también amenaza a Leao. Con la excusa de que su forma física podría no aguantar más, para Rafa es todo o nada. Si juega, por primera vez como titular en la Serie A, habrá restablecido la jerarquía en ataque. Si queda fuera, podría ser, por primera vez, por decisión técnica.
BALANCE DE NUEVO POSITIVO: +3 MILLONES
A la espera de redimirse en el campo y recuperar protagonismo tras los reveses deportivos de la pasada temporada, el Milan continúa su virtuosa trayectoria en el ámbito financiero. El consejo de administración rossonero ha aprobado un balance consolidado que, entre otras cosas, ofrece datos alentadores. El ejercicio cerrado el pasado 30 de junio vuelve a registrar un saldo positivo de 3 millones de euros. Así pues, se continúa por la senda de una gestión activa, tras la de 22-23 (+6) y la de 23-24 (+4).
Y no solo eso: es la primera vez en la historia del club que se registran tres ejercicios consecutivos con beneficios (para que se entienda: en 2019-20 se estaba en -195 millones y en 2021-22 en -66). El dato es importante en el contexto de una temporada que no reportará ingresos de la UEFA, aunque no hay duda de que en este último ejercicio ha contribuido la venta de Reijnders. Sin embargo, el +3 no es la única buena noticia. Hay otra partida, a la que dan mucha importancia en la cuarta planta de Casa Milan, que sigue mejorando.
Y es la de los ingresos: alcanzados los 495 millones de euros, es decir, un +10 % con respecto a 2023-24, nuevo récord absoluto para el club rossonero (la cifra también incluye el mercado de fichajes). También ha aumentado el patrimonio neto, que pasa de 196,3 millones a 199. Los ingresos, subraya el club, se reinvierten dando prioridad al proyecto deportivo: en los dos últimos ejercicios se han invertido más de 250 millones de euros brutos en futbolistas.
Sin olvidar Milan Futuro y el estadio. El nuevo San Siro, pero también la zona de San Donato, donde se han adquirido terrenos y se ha iniciado un proyecto de más de 40 millones (ya asignados y presupuestados). El objetivo del club sigue siendo valorizar la inversión y contribuir a la remodelación de la zona, en colaboración con el Ayuntamiento.

PRIMERA TITULARIDAD PARA ATHEKAME
Nada de Saelemaekers. El problema en el flexor derecho que le surgió en la selección obligará al belga del Milan a perderse el partido contra la Fiorentina el domingo por la noche. La lesión está confirmada, aunque es leve. Saelemaekers será reexaminado a principios de la próxima semana para evaluar su disponibilidad para el partido contra el Pisa y los siguientes. En el peor de los casos, el lateral derecho volvería a jugar o en el partido entre semana contra el Atalanta el 28 de octubre o el 2 de noviembre en el Milán-Roma. La pregunta es obvia: ¿quién ocupará su lugar?
En la plantilla rossonera, la alternativa natural a Saelemaekers es Zachary Athekame, que llegó en verano procedente del Young Boys. Nacido en 2004, Massimiliano Allegri solo lo ha utilizado esta temporada durante los partidos: 9 minutos en Udine el 20 de septiembre, 29 minutos en la Coppa Italia contra el Lecce y 21 minutos, con el Milan con diez hombres, en el gran partido contra el Nápoles. Athekame nunca ha sido titular, pero el motivo no hay que buscarlo tanto en él como en la estima que Max tiene por Saelemaekers, considerado el intérprete perfecto en el papel de extremo de su 3-5-2.
Sin el belga, Allegri podría alinear por primera vez al suizo, que ayer estuvo 90 minutos en el banquillo con su selección en el partido contra Eslovenia (era su primera convocatoria con la selección absoluta, tras ascender de la sub-21). El técnico de Livorno ya aprecia la velocidad y la iniciativa de Athekame, aunque sabe muy bien que, desde el punto de vista táctico, aún necesita tiempo para adaptarse a la Serie A. Por otra parte, esta es su primera experiencia en una liga de primer nivel y acaba de empezar.
Contra la Fiorentina, sin embargo, debería ser él quien jugara. También porque, con 15 jugadores de la plantilla comprometidos con sus respectivas selecciones nacionales, es poco probable que Allegri quiera revolucionar su 3-5-2, que ha devuelto al Milan la solidez y el equilibrio tras el caos de la temporada pasada. Además, parece que hay muy poco tiempo para experimentar con cambios repentinos de posición.
Si la ausencia de Saelemaekers se prolongara y Athekame no diera las garantías necesarias con la Fiorentina, la situación cambiaría. En una versión ultraofensiva, Max podría alinear como falso extremo derecho a Pulisic o Nkunku, transformando de hecho el 3-5-2 en una especie de 4-3-3 (Estupinan, o Bartesaghi, bajaría como lateral).
Del mismo modo, en una configuración más defensiva, el técnico podría subir a Tomori o De Winter como laterales. Sin embargo, todas estas soluciones deberían probarse en los entrenamientos antes de lanzarlas en un partido oficial. Por eso Allegri las tendrá en cuenta durante el partido o para futuros compromisos. Esperemos que Saelemaekers no esté fuera mucho tiempo.





