Siempre es complicado ganar partidos en este campo y más si cabe se falla un penalty como el errado por Pulisic en la segunda parte más las ocasiones falladas por Leao, un punto que sabe algo a victoria y que hace que el Milan lleve cinco partidos consecutivos sin perder y se mantienen al rebufo del Nápoles que vuelve a ser el líder de la Serie A.
PRIMERA PARTE
La primera mitad en el Allianz Stadium dejó más intensidad táctica que emociones, con un Juventus–Milan cerrado, de pocas ocasiones claras y mucho estudio mutuo entre los dos equipos. Los primeros 45 minutos concluyeron con empate sin goles (0-0), reflejo fiel de lo que se vio sobre el terreno de juego: un duelo muy equilibrado, sin un dominador claro y con escasas llegadas a portería.
El encuentro comenzó con ambos conjuntos tratando de asentarse en el campo. A los dos minutos, Bartesaghi protagonizó la primera incursión rossonera por la izquierda, sirviendo un balón a Fofana que no logró dirigir bien a portería. La Juventus respondió de inmediato con McKennie, que en el minuto 3 no pudo aprovechar una buena asistencia de Jonathan David.
Durante los primeros quince minutos, el juego se mantuvo trabado en el centro del campo. La Vecchia Signora apostó por la circulación pausada y los cambios de orientación, mientras que el Milan intentó morder en la presión alta con Pulisic muy activo. En el minuto 11, McKennie volvió a tener una buena oportunidad tras un centro de Kalulu, pero el estadounidense tardó en definir y la ocasión se esfumó.
El Milan reclamó un posible penalti en el 18, cuando Fofana cayó en el área tras un leve contacto con Locatelli, aunque el árbitro acertó al dejar seguir la acción. Poco después, Pulisic protagonizó una jugada de entrega y esfuerzo: recuperó un balón en campo rival y se lanzó al ataque, pero terminó resbalando dentro del área en un mano a mano que prometía peligro. Incluso desde el suelo, el estadounidense intentó asistir a Fofana, pero la defensa juventina logró despejar.
El equipo de Allegri, bien posicionado, buscó generar peligro con balones largos hacia David y McKennie, mientras que los rossoneri confiaron en la movilidad de Giménez. En el minuto 28, Conceição realizó una gran acción individual por la derecha, dejando atrás a Bartesaghi y sirviendo para McKennie, cuyo toque de tacón hacia David no encontró destinatario.
Las ocasiones más claras llegaron en el tramo final. Rabiot probó suerte desde fuera del área (29’), sin acierto, y Giménez tuvo dos buenas oportunidades: primero en el 32’, con un disparo centrado que atrapó Di Gregorio, y luego en el 42’, con un cabezazo que rozó el palo. Entre medias, Jonathan David desperdició una opción muy clara al resbalar justo en el momento del disparo (33’).
El ritmo se mantuvo bajo, con un partido cada vez más táctico y con faltas constantes en el mediocampo. En el 44’, Fofana vio la primera tarjeta amarilla del encuentro tras una entrada sobre Locatelli, símbolo de la creciente tensión en el tramo final.
Sin mucho más que destacar, el árbitro añadió solo un minuto de descuento antes de señalar el final del primer tiempo. Así se cerró una primera parte gris, sin brillo y con más lucha que fútbol. Milan y Juventus se marcharon al descanso empatados 0-0, dejando todo abierto para una segunda mitad que promete más emociones.
SEGUNDA PARTE
El segundo tiempo comenzó con la misma alineación que cerró la primera mitad, pero el ritmo cambió desde el arranque. En el minuto 47, Gatti estuvo a punto de adelantar a la Juventus con un remate a quemarropa que obligó a Maignan a realizar una parada espectacular, manteniendo al Milan en el partido.
Pocos minutos después, llegó la gran oportunidad para los de Allegri: en el minuto 52, el árbitro señaló penalti a favor del Milan tras una falta de Kelly sobre Giménez dentro del área. Sin embargo, Christian Pulisic desaprovechó la ocasión, enviando el balón por encima del larguero. El error del estadounidense fue un golpe anímico para su equipo, aunque él mismo intentó redimirse de inmediato con un potente disparo desde la frontal (55’), bien controlado por Di Gregorio.
El Milan comenzó a dominar el juego, empujado por la necesidad de ganar. Fofana probó suerte desde larga distancia (58’), y poco después Allegri movió el banquillo para refrescar el ataque: Leao y Loftus-Cheek ingresaron por Fofana y Giménez (62’). La Juventus también respondió con una triple sustitución (68’), introduciendo a Openda, Thuram y Vlahovic para dar más dinamismo ofensivo.
El tramo central del segundo tiempo fue un vaivén constante. Leao, recién ingresado, rozó el gol con un intento espectacular desde su propio campo al ver adelantado a Di Gregorio (67’). Minutos más tarde, el portugués protagonizó la ocasión más clara del partido: en el 73’, con todo a favor dentro del área, desperdició un gol cantado al enviar el balón fuera. Fue un fallo que pudo cambiar el destino del encuentro.
Pulisic fue sustituido por Nkunku (74’), y Gatti recibió amarilla por frenar a Leao en carrera. La Juventus, por su parte, intentó reaccionar con disparos lejanos de Openda (75’) y Cambiaso (78’), ambos bien controlados por Maignan.
El final fue vibrante y tenso. En el minuto 90, Modric filtró un pase magistral para Leao, que volvió a errar en el mano a mano con Di Gregorio, sumando otro lamento para el conjunto rossonero. Con tres minutos de añadido, el Milan siguió buscando el gol hasta el último segundo, pero el marcador no se movió.
El árbitro señaló el final en el 93’, confirmando un empate sin goles que dejó a la Juventus satisfecha y al Milan lleno de remordimientos. Los de Allegri dominaron durante largos tramos del encuentro y generaron más peligro, pero la falta de acierto les impidió llevarse una victoria que merecieron por insistencia y claridad.
El 0-0 final refleja un partido donde ambos equipos mostraron solidez y disciplina táctica, pero solo uno —el Milan— se marchó con la sensación de haber perdido dos puntos más que haber ganado uno.
MI OPINIÓN
Estos empates a cero son un clásico ya (he perdido ya la cuenta de cuantos habré visto ya), se confió demasiado Pulisic en el penalty por querer colocarla en la escuadra, en lo que estaríamos hablando ahora de una nueva victoria, pero me quedo con que la Juventus apenas si tuvo ocasiones claras de gol, el Milan encaja poquísimos goles (uno en dos jornadas).
Noto raro a Leao en su vuelta al campo, es cierto que lleva poco desde su recuperación, pero le noto inseguro de cara a portería, como con falto de confianza en dos ocasiones claras que tuvo, parece que todavía tiene cierta aprensión a volver a lesionarse por la manera tan rara que tiene de rematar, pero el Milan no puede depender solo de los goles de Pulisic, es una de las cosas a mejorar esta temporada, viendo la sequía goleadora en liga de Giménez.
Ahora toca el parón liguero que le servirá a Leao para recuperar mejor presencia física y para Allegri viendo que ahora el 3-5-2 es inamovible, hacen falta ciertos ajustes para conseguir marcas en jugadas de estrategia o en saques de esquina, como resolvía Capello en 1994 cuando se ganó liga y Champions a la vez… ganando muchos partidos por 1-0 gracias a esas jugadas.









