El diablo es Rabiot: el insustituible

El insustituible está listo para seguir así hasta el final de la temporada: es decir, (casi) siempre titular, nunca sustituido y con un rendimiento altísimo. Como atestigua su promedio de calificación (6,64 según la Gazzetta dello Sport), en la Serie A, entre quienes tienen al menos cinco partidos, solo es inferior al de su compañero de equipo Luka Modric (6,76). Adrien Rabiot empuja con fuerza para la remontada por el título del Milan. Lo hace en el vestuario, pero sobre todo en el campo, donde en este inicio de 2026 ha elevado aún más su nivel, remontando casi en solitario al Como (doblete más un penalti provocado) y permitiendo al Diavolo llevarse tres puntos pesadísimos en un duelo directo por la Champions.

Allegri fue su primer valedor: lo pidió como refuerzo antes de firmar su contrato con el club de via Aldo Rossi (en junio, Adrien era considerado intransferible por el Marsella) y volvió a la carga tras la derrota contra la Cremonese, ya que su pupilo había sido apartado del equipo por el Olympique tras un altercado en el vestuario con Rowe. Furlani y Tare cerraron la operación rápido y Max hizo… el resto: lo puso en la formación titular y no lo volvió a quitar, a excepción de la visita a Florencia, cuando entró en la segunda parte debido a una molestia en un pie.

“El Duque” es insustituible porque traslada al campo el “pensamiento Allegri”: con sus arrancadas eleva el centro de gravedad del equipo y nunca se olvida de correr hacia atrás para cerrar espacios. En resumen, es el más… allegriano de los rossoneri y, no por casualidad, fue uno de sus capitanes cuando ambos estaban en Turín, en la Juventus, y ganaron la Copa Italia 2023/24. Rabiot llegó a Milán al final del mercado, es decir, después de que se hubieran disputado las dos primeras jornadas de liga, y se perdió otros cinco encuentros por la lesión en la pantorrilla sufrida con Francia.

¿Los demás partidos? Siempre fue titular, salvo el paréntesis de Florencia, donde fue preservado los primeros 60 minutos. Con él en el campo, el Diavolo nunca ha perdido. Al menos en la Serie A. Porque Rabiot también ha hecho horas extra en la Coppa Italia y en la Supercopa italiana: otras tres apariciones con otro pleno de minutos. Solo que en las copas perdió dos veces, arruinando su imbatibilidad liguera.

Ayer, Rabiot estuvo con el grupo en el entrenamiento que el equipo realizó en Milanello a última mañana (sesión de vídeo por la tarde) y en el Dall’Ara, el martes, liderará de nuevo la medular con el objetivo de mejorar su registro goleador. Hasta ahora ha marcado tres goles, todos fuera de casa: uno en Turín contra el equipo granata y dos en Como. Al inicio de su aventura rossonera soñaba con mejorar su récord estacional que se remonta a la 2022/23, cuando con Allegri en el banquillo batió 11 veces al portero rival.

La meta está lejos porque no se estrenó hasta diciembre y porque hace tres temporadas en la Juventus también disponía de competiciones europeas. Quizás lo logre el próximo año, si el Milan está de nuevo en Champions y ha alcanzado, por tanto, el objetivo fijado por el club. Ese ingreso entre los cuatro primeros que Max no da en absoluto por sentado.

Rabiot escucha al maestro, o mejor dicho, a su padre futbolístico, y ciertamente no se fija una meta diferente, pero él ha vuelto a Italia para ganar. El campeonato celebrado bajo la Mole con Sarri queda lejos (2019/20). La “segunda estrella” con el Diavolo guiado por Allegri tendría un sabor más dulce e inolvidable.

TUTTOSPORT: SE BUSCA NUEVO CENTRAL

El final de la campaña de fichajes de invierno de 2026 está cada vez más cerca y la sensación es que el Milan no realizará más operaciones tras haber fichado a principios de enero a Niclas Füllkrug. Pero el mercado, como se sabe, es imprevisible, sobre todo en los últimos días, y por tanto, si existe la posibilidad y surgiera alguna ocasión interesante, el Diavolo se encontrará preparado.

Así lo informa esta mañana Tuttosport, que explica que de aquí al 2 de febrero no es imposible que algún futbolista pida el traspaso para irse a jugar con continuidad a otra parte. No es un misterio que el Milan esté atento en este momento, en particular, a encontrar alguna oportunidad para reforzar la línea defensiva. Y el último nombre surgido en estas horas es el de Nathan Aké, defensa nacido en 1995 del Manchester City, cuyos agentes habrían mantenido conversaciones con los directivos rossoneri.

Pep Guardiola, técnico de los Citizens, dadas las diversas lesiones que están diezmando su retaguardia, no querría dejarlo marchar, pero no se descarta que pueda ser el propio jugador quien pida la salida para jugar más con vistas al Mundial (el seleccionador neerlandés Koeman le ha dicho hace tiempo que debe jugar más si quiere aspirar a la convocatoria).

Otro nombre vinculado con insistencia al Milan en los últimos días es el de Radu Dragusin, quien está de salida del Tottenham donde no está encontrando espacio. El ex del Genoa y la Juventus, si los Spurs se abrieran a la cesión con derecho de compra, podría ser una interesante oportunidad de último minuto. Pero atención también a un hipotético “Mister X”, es decir, un descarte de algún club grande que pida ser traspasado en estas últimas horas del mercado invernal.