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Camarda seguirá en el Lecce

Un abrazo paterno, un beso en la mejilla, un saludo que suena mucho a “hasta la vista”: el futuro de Francesco Camarda, muy probablemente, será (todavía) en el Lecce. Tras el empate en el Via del Mare contra la Lazio, Eusebio Di Francesco se presentó ante las cámaras para la habitual entrevista post-partido, pero antes de empezar a hablar fue interrumpido por su pupilo.

“¡Adiós mister, te quiero!”. El joven de 17 años saludó así a su entrenador, quien luego explicó ante los micrófonos el origen de esa afectuosa escena: “Francesco y yo tenemos una relación especial, tipo padre e hijo. Tengo tres hijos y sé lo que significa tener la presión encima. Nos hemos abrazado porque ahora se quedará fuera un tiempo y volverá a casa”. De ahí surge la duda: ¿volverá a Milán o… al Milan? A día de hoy, no está previsto un regreso al club rossonero.

En las últimas semanas, los contactos entre el Lecce y el Milan se han vuelto cada vez más frecuentes, especialmente cuando los “giallorossi” establecieron su base en Novarello para preparar el doble compromiso en San Siro contra el Inter y el Milan. El objeto de las conversaciones, claramente, era el propio Camarda.

La lesión en el hombro ha resultado ser más grave de lo previsto: Francesco debe operarse y, en lugar de posponer la intervención hasta el final de la temporada, quiere hacerlo de inmediato para estar al máximo nivel durante la próxima pretemporada. El Milan, propietario de su ficha, habría preferido que el chico regresara a Milanello para ser monitorizado por el personal médico rossonero.

Por otro lado, el Lecce ha presionado para que Camarda permanezca en el club por razones técnicas… y económicas. Punto número uno: a pesar de la llegada de Cheddira, el joven de 17 años tiene características diferentes respecto a sus compañeros de ataque y, con vistas al final de la temporada, Di Francesco lo considera útil para la causa giallorossa. Punto número dos: el derecho de compra y recompra. Según los acuerdos alcanzados en verano, el Lecce podrá ejercer la opción de compra por Camarda al finalizar la temporada a un precio favorable, obteniendo cerca de un millón de euros en el momento en que el Milan ejerza la contra-opción (recompra).

Es evidente que, para ambos clubes, alcanzar un acuerdo para interrumpir la cesión en enero parece bastante difícil. Por ello, salvo sorpresas, Camarda regresará a Milán para recuperarse lo mejor posible, pero seguirá siendo a todos los efectos futbolista del Lecce. Y tal vez, si los plazos de recuperación le favorecen, tendrá la oportunidad de vestir de nuevo la camiseta giallorossa algunas veces más antes de que termine su cesión.


Maignan renueva hasta 2031

Mike Maignan y el Milan seguirán adelante juntos, mucho más allá del actual vencimiento de contrato fijado para el verano de 2026: ya está hecho el acuerdo para la renovación del portero francés hasta junio de 2031. Un trabajo diplomático que se ha prolongado durante semanas y que finalmente ha llegado a un paso del acuerdo: faltan los últimos detalles, sobre todo la firma y el anuncio, que podrían llegar en breve.

Las partes han alcanzado un entendimiento verbal, dado que las voluntades convergían desde hace tiempo. Mike quería seguir siendo rossonero y Allegri hizo todo lo posible para que se quedara. La sociedad, sobre todo, ha aceptado las peticiones del portero, que a sus treinta años tendrá un contrato con un sueldo prácticamente duplicado. También los agentes de Maignan habían votado en el último periodo por la permanencia en el club: las comisiones solicitadas eran uno de los últimos nudos y ya se ha desatado.

Mike podrá así aumentar su cuenta de partidos con el club y superar fácilmente la cifra de 200 encuentros con el Milan: hoy suma 187 partidos, todos ellos como titular. Encuentros y grandes paradas que le han permitido ganar el scudetto de 2022, en su primera temporada en Milán, y la Supercopa Italiana de 2025. El rendimiento de este año, del cual Allegri otorga el mérito al preparador de porteros Filippi, ha llevado a retomar la negociación para la prórroga y después, gracias a la voluntad común de las partes, a encontrar un acuerdo. Por tanto, ya estamos aquí: Maignan-Milan hasta 2031, pronto será oficial.

EL MILAN CERCA DE FICHAR A MALICK CISSÉ

El Milan está cerca de El Hadj Malick Cissé, defensa central senegalés nacido en 2008 que jugó el Mundial Sub-17 en Catar el pasado noviembre. Un fichaje interesante por varios motivos. El primero: Cissé juega todavía en Senegal y tiene talento; el Leipzig también se había interesado en él. El segundo: juega en la Be Sport Academy, que viste de rossonero pero tiene un vínculo con el Barcelona, que no por casualidad es otro de los clubes que seguían la pista de Malick. Cissé sería uno de los dos extracomunitarios que el Milan puede inscribir en esta sesión.

Cissé comenzaría a jugar con los adultos en el Milan Futuro, como es inevitable, pero su fichaje debe leerse a medio-largo plazo. La idea es partir de sus dotes naturales —mide 1,85 m y tiene una buena estructura física— para que se adapte paso a paso al fútbol europeo. Ah, una curiosidad: con Senegal ha sido lanzador de penaltis y en su perfil de Instagram se puede encontrar el vídeo de un penalti lanzado “estilo Pogba”, con esos pasos pequeños y lentísimos antes de acercarse al balón.


El derby de Francia: Rabiot-Koné

Es el Estadio Olímpico de Roma, pero podría ser la Île-de-France: Manu Koné y Adrien Rabiot se encontrarán mañana en el campo y podrían cruzarse después en los alrededores de París. El jugador giallorosso nacido en Colombes, el rossonero originario de Saint-Maurice. Los separan seis años y unos veinte kilómetros, uno al norte y otro al sur de la capital francesa. La selección nacional une lo que el Roma-Milan divide: han jugado juntos seis veces por deseo del seleccionador Deschamps, la primera precisamente en el Italia-Francia (1-3) de noviembre de 2024, con doblete de Adrien.

Se jugaba en San Siro, la que solo después se convertiría en la casa de Rabiot. Hoy es un insustituible del Milan, el referente del centro del campo rossonero. Con él, el Milan nunca pierde: la única caída de Max en Serie A fue en el debut liguero contra la Cremonese. Después, pidió que fuera precisamente Rabiot —a principios de temporada en el Marsella— quien tomara al equipo de la mano y lo condujera hasta donde está hoy. Con Adrien como titular, el Milan ha jugado trece partidos: diez victorias y tres empates. El punto obtenido en Florencia se logró solo una vez que el “12” rossonero entró al campo.

El impacto del francés en los resultados del equipo no es casual: aporta calidad, músculo y, sobre todo, liderazgo. Rabiot es el segundo después de Modric en media de votos de la Gazzetta (6,65 frente a 6,78) y en trofeos conquistados en su carrera (21 Adrien, 34 Luka). Pivote o llegador, clase y físico: contra el Como elevó su cuenta a tres goles esta temporada.

A propósito de números: al Milan le costó cinco millones y hoy, a sus treinta años, tiene un valor casi triplicado. Una estimación puramente teórica: con Allegri y Rabiot, el club quiere reconstruir un futuro ganador. Y ciertos caminos pasan por Roma, por desafíos como el de mañana por la noche: el cuarto clasificado recibe al segundo, con los equilibrios de la zona Champions en juego. Y en el centro del desafío están ellos, Rabiot y Koné.

También Manu Koné tiene ganas de tomar a la Roma de la mano y llevarla aún más alto. Porque el centrocampista francés de la Roma sabe bien que vencer al Milan permitiría a su equipo cambiar totalmente de perspectiva, asaltando incluso el segundo puesto. Además, desde que está en Italia, Koné solo ha ganado una vez de cuatro enfrentamientos contra los rossoneri, sin lograr nunca influir particularmente. Incluso en la ida, en un partido en el que la Roma brilló durante mucho tiempo, Koné no es que echara chispas.

La ocasión propicia llega precisamente mañana, considerando que últimamente el francés ha crecido también en la fase realizadora frente a portería, uno de los aspectos que más le penalizó en su aventura giallorossa. Por el contrario, en las últimas tres semanas ha marcado dos goles, anotando primero ante el Genoa y luego también ante el Sassuolo. Síntoma de que Koné está creciendo también en autoestima y personalidad, aspectos que lo han convertido en un pilar de la gestión de Gasperini.

Quedan lejos los días del pasado verano, cuando Koné estuvo cerca de ser traspasado al Inter. Este, con el Milan, de hecho podría haber sido su nuevo derbi. En cambio, sigue siendo un desafío que puede relanzar hasta horizontes infinitos las expectativas giallorossas. Koné esta vez quiere dejar huella y, si después tiene que despedirse de todos al final de temporada por exigencias de balance, paciencia. Lo importante será haberlo hecho dejando un buen recuerdo. Y ganando mañana, la posibilidad es aún mayor…


Saelemaekers sigue siendo duda

Veintiún partidos como titular de 21 posibles (con 2 goles): Alexis Saelemaekers es claramente un insustituible del Milan. El pasado domingo, sin embargo, contra el Lecce, salió antes del final tras haber acusado una molestia en los aductores. Nada serio, pero sobre su disponibilidad para el desplazamiento al Olímpico queda la duda: el belga (que la temporada pasada estuvo precisamente en la Roma, con 7 goles) se entrenó aparte también ayer.

Mucho dependerá de las sensaciones del propio jugador y de la respuesta en los entrenamientos: sería una señal positiva verlo hoy con el grupo, confirmando una recuperación relámpago. Por el contrario, si continúa con los entrenamientos individuales, será difícil pensar que pueda estar en el campo ya el domingo. En su lugar entraría Athekame.

Se volverá a ver, en cambio, a Pavlovic: lesionado contra la Fiorentina tras un choque aéreo con Comuzzo, se perdió el partido ante el Como y estuvo en el banquillo el pasado domingo. Ahora está listo para volver y la herida en la cabeza, que requirió 9 puntos de sutura y sobre la cual incluso Cardinale bromeó el miércoles, será probablemente protegida por un casco (estilo Petr Čech).

Según informa Peppe Di Stefano, enviado de Sky Sport 24 desde Milanello, Massimiliano Allegri tiene al menos dos dudas en la formación a falta de un día, a la espera de conocer las condiciones de Alexis Saelemaekers: la primera se refiere a la defensa y, en particular, a Koni De Winter: es uno de los jugadores más en forma del momento y Allegri estaría pensando o bien en dar un poco más de descanso a Pavlovic (que regresa de su lesión en la cabeza) o bien en introducir al belga en lugar de Tomori. También están al alza las probabilidades de Samuele Ricci tras sus actuaciones de las últimas semanas: el ex del Toro podría imponerse en el “duelo a tres” con Fofana y Loftus-Cheek por un puesto junto a Modric y Rabiot.

EL ASTON VILLA PRESIONA POR LOFTUS-CHEEK

Según informa Orazio Accomando en SportMediaset (Italia Uno), la negociación para la renovación de Mike Maignan con el Milan está cerca de cerrarse. La firma del francés, cuyo contrato expira el 30 de junio de 2026, debería producirse en un plazo de diez días, entre la próxima semana y los primeros días del mes de febrero. El acuerdo entre las partes se ha alcanzado para un contrato hasta 2030 con opción hasta 2031.

En cuanto al mercado de enero del Milan, el Aston Villa está ejerciendo una fuerte presión por Ruben Loftus-Cheek, que hoy cumple 30 años. Los ingleses buscan un nuevo centrocampista tras la lesión de Boubacar Kamara, y entre los primeros nombres de la lista de objetivos potenciales figura precisamente el jugador inglés del “Diavolo”.


Capello: “Dos partidos clave para el Milan”

Soñar es posible. El Milan está a tres puntos del Inter y tiene una ventaja considerable sobre la Juventus, quinta en la tabla (+7). Massimiliano Allegri sigue hablando del objetivo Champions, también para proteger al entorno de una excesiva euforia, pero la clasificación dice que el “Diavolo” está ahí, a un tiro de piedra de la cima.

«Es normal que Max juegue al escondite: es demasiado experto para no conocer los riesgos de pronunciar la palabra scudetto en público. Cuando subes muy alto, si dejas de volar y caes, puedes hacerte mucho más daño. Por eso se mantiene agazapado y habla de tablas, hace cálculos», explica sonriendo Fabio Capello, alguien que se acostumbró durante años al vértigo de la parte alta de la tabla.

Mientras tanto, Allegri, con la victoria sobre el Lecce, ha extendido a 20 su racha de resultados útiles consecutivos en Serie A.

«Un gran resultado, fruto precisamente del trabajo psicológico del entrenador sobre el grupo. El Milan hoy tiene un espíritu; por eso logra recuperar incluso esos partidos en los que no lo hace muy bien desde el punto de vista del juego o se queda atrás en el marcador. Creo que Max ha trabajado mucho en este aspecto y la única derrota contra la Cremonese en la primera jornada de 21 es la prueba».

Contra el Lecce se vio, al menos en el segundo tiempo, un Milan dominante: 13 tiros a 2, con el 71% de posesión. ¿Sirvieron las críticas sobre el juego tras la victoria en Como?

«No, ni mucho menos creo que Allegri se preocupe por lo que digan fuera. Él también sabe que el equipo puede y debe mejorar en el juego. En la primera parte, por ejemplo, no vi un gran Milan. La circulación de la pelota era lenta, a los centrocampistas les costaba acompañar la acción y en el área a menudo solo había un jugador rossonero contra tres defensas del Lecce. Así marcar gol se vuelve complicado».

¿También porque Pulisic y Leão no son delanteros puros?

«Exacto. Son atacantes a los que les gusta moverse, retroceder o abrirse para recibir el balón y crear. Pulisic sabe moverse un poco mejor en el área, mientras que Leão está aprendiendo ahora. Ninguno de los dos es, sin embargo, Lautaro, y se nota…».

Leão tampoco está muy bien físicamente

«Se notaba. No conseguía cambiar de ritmo. Cuando tuvo la posibilidad de ir en profundidad, como le gusta a él, iba a la misma velocidad que los adversarios. Inusual en Leão».

Y luego Max sacó a Füllkrug de la chistera

«Un nueve de verdad, que sabe aprovechar la mínima distracción de la defensa, como sucedió en el gol. La sacudida, sin embargo, la dio una vez más Rabiot, que en el segundo tiempo subió de nivel».

¿Podremos ver un Milan con tridente de ataque tarde o temprano?

«Depende siempre de la forma y de la disponibilidad que den los futbolistas. Pero hoy en día, con las cinco sustituciones, puedes cambiar el traje táctico del equipo incluso, y sobre todo, durante el partido. Si además en el banquillo hay un entrenador despierto como Max, es todavía más fácil que ocurra».

En un momento dado, con 0-0, vimos un Milan con tres centrales pese a que el Lecce no tenía un punta de área: ¿no es demasiado?

«Allegri explicó que los dos centrales laterales (braccetti) le servían para las vigilancias defensivas y aumentar la presión. ¡Pues yo digo que ya era hora! Porque muy a menudo el Milan tiene tendencia a recular y meter a los rivales en su área, sobre todo contra los pequeños. En cambio, de vez en cuando debes ir a presionar, defender hacia adelante y no hacia atrás».

Con el Lecce se vieron progresos de algunos secundarios: Jashari, por ejemplo, ¿le convenció?

«Sí, lo hizo mejor que en sus últimas apariciones. Pero, déjenme decirlo, cuando entró Modric se notó la diferencia. ¿Queremos hablar del pase que deja solo a Nkunku? Cosa de fenómenos».

Seguro que Modric volverá de inicio el domingo en el gran partido contra la Roma

«Las visitas al Olímpico y luego a Bolonia nos dirán de verdad a dónde puede llegar el Milan, sobre todo porque llegan mientras el Inter se enfrentará a Pisa y Cremonese. El riesgo de perder terreno existe. Por eso creo que son decisivas: el Milan debe quedarse ahí, a un partido de distancia. Contra Gasperini será un gran duelo de Champions; la Roma con Malen ha añadido peligrosidad a su ataque. Pero si los rossoneri logran ganar también en la capital, entonces sería difícil seguir escondiéndose para el scudetto».

Roma y Bolonia se enfrentarán al Diavolo tras sus compromisos en Europa, donde también juegan Inter, Napoli, Juventus…

«Poder concentrarse en el campeonato es una ventaja para Allegri, indudablemente. Pero el Inter tendrá que frenar con algún pequeño, si no, la remontada es difícil. Chivu (técnico del Inter) ya ha guardado una buena cantidad de trigo para hacer el pan».

MUY CERCA LA RENOVACIÓN DE MAIGNAN

A pequeños pasos hacia la meta. Mike Maignan y el Milan se quieren, han olvidado algunas incomprensiones del pasado y ahora están listos para seguir adelante juntos. ¿Qué falta? La firma en el nuevo contrato, del cual las dos partes están discutiendo también en estos días. Quedan apenas algunos detalles, pero ahora tanto el club como el jugador (y sobre todo los agentes) reman todos en la misma dirección, que lleva a la tan ansiada renovación.

Incluso el nudo de las comisiones al representante —el último obstáculo surgido en las semanas pasadas— parece ahora dar menos miedo, tanto que ya en los próximos días, tras el viaje a Roma, está previsto un encuentro decisivo con Jonathan Kebe, a quien ya se vio en Milán tras la victoria en Como: la sensación es que esta vez la reunión pueda concluir con fumata blanca.

Un escenario completamente cambiado respecto al inicio de la temporada, cuando “Magic Mike” se había quedado en el Milan pese a que en verano básicamente había dado el “sí” al Chelsea, antes de que en vía Aldo Rossi respondieran «no, gracias» a la oferta de los Blues. Una permanencia temporal, se pensaba, hasta el vencimiento del acuerdo actual (el 30 de junio de este año), debido sobre todo a lo sucedido a principios de 2025, cuando el “Diavolo” dio marcha atrás en la propuesta de renovación tras algunos errores de más del francés.

El director deportivo Igli Tare, respaldado por el consejero delegado Giorgio Furlani, Max Allegri y el staff técnico, tuvo desde el principio la “loca idea” de hacer cambiar de opinión a Maignan, convencerle de que el futuro podía ser todavía de color rossonero. El entusiasmo por los buenos resultados, las actuaciones excelentes del portero y el feeling de Mike no solo con Allegri y su segundo, Landucci (no por casualidad ex portero de Serie A…), sino también con el nuevo preparador de porteros, Claudio Filippi, ha hecho el resto. Así hemos llegado al día de hoy, cuando a Maignan le han vuelto unas ganas locas de Milan.

La oferta rossonera está ahí sobre la mesa, esperando solamente ser ratificada. Sueldo base de 5 millones de euros netos a los que añadir bonus más o menos fáciles, de tal manera que hagan aumentar la ficha aproximadamente a la altura de Rafa Leão, el mejor pagado de la plantilla; sin cláusula de rescisión; un vínculo que se extendería hasta el 30 de junio de 2031. Maignan tiene prácticamente la pluma en la mano, solo debe apoyarla sobre el papel.


¿La plantilla sigue siendo corta o no?

Entonces, hay vida más allá de los sospechosos habituales. El Milan de Pulisic, Leão, Modric y Rabiot, por supuesto: existe y existirá porque los muros de carga de una casa no se pueden mover. Pero es reconfortante, sobre todo para el entrenador, saber que en una plantilla que sigue siendo bastante corta incluso tras la llegada de Füllkrug, existen soluciones alternativas utilizables con buen provecho no solo durante el partido, sino también desde el primer minuto. El Milan-Lecce lo ha demostrado.

En la víspera, Allegri había subrayado acertadamente la importancia de los cambios, volviendo con la mente al guion del partido de Como. En el fútbol de hoy, los cinco cambios dan realmente la posibilidad de transformar un partido cuando se aciertan. El Milan que se mantiene en la confortable estela del Inter, por ejemplo, hizo caer al Lecce gracias al gol de un reserva (pero, ¿reserva por cuánto tiempo más, con este Leao a medio servicio?), es decir, Füllkrug.

Y la aportación desde el banquillo se materializó a la perfección. Es más, habría podido ser incluso más cuantiosa si Loftus-Cheek no hubiera fallado increíblemente un balón —se estaba todavía con cero a cero— a medio centímetro de la línea de meta, y Nkunku no se hubiera dejado bloquear dos veces en el final, cuando cerrar el encuentro con el segundo gol habría garantizado más serenidad en los últimos suspiros del partido.

Pero Christopher, en cualquier caso, ya había cumplido con su parte en Como, devolviendo al “Diavolo” a la superficie al transformar un penalti cuando el balón pesaba como una esfera de plomo. Así pues, Nkunku y Füllkrug son las respuestas a las carencias goleadoras de los últimos tiempos de Pulisic y Leão, a quienes, por otra parte, no se les puede reprochar absolutamente nada: quince goles sumados entre dos jugadores que no son delanteros centro es un botín más que suficiente a mitad de temporada.

A pesar de algunos errores de más, está claro. Falcone hizo un medio milagro, pero ese derechazo al rincón —estábamos a la hora de juego— normalmente Pulisic logra colocarlo mejor. Unos metros más allá, fue casi doloroso para los ojos presenciar el evidente sufrimiento de Leão con un aductor que lo está limitando de forma importante. He aquí la clave: cuando los sospechosos habituales, por diversos motivos, faltan a la cita, es ahí donde se vuelve importante poder contar con quienes no gozan de tanta notoriedad.

Lo mismo sucede en la zona medular, pero en este caso no se trata de sustituciones providenciales, sino de santificar una titularidad que hasta este momento el entrenador había otorgado a cuentagotas. Es el caso de Ricci y Jashari. Titulares desde el primer minuto en lugar de Fofana/Loftus y, sobre todo, de Su Majestad Modric. El suizo [Jashari], a pesar de tener un par de balones perdidos peligrosos sobre su conciencia, ofreció una prueba de solidez y un mensaje bastante claro al mundo rossonero: cuanto más aumenta su tiempo de juego, más aumenta su eficacia.

Doble fase garantizada, al igual que para Ricci, cuyo trabajo es a menudo tan oscuro como eficaz: las jugadas espectaculares se las deja serenamente a los demás; él aporta la sustancia. Un “corta y confecección” (taglia e cuci) precioso. Todos estos son efectos y consecuencias de las rotaciones que Allegri ha tenido que poner en práctica en dos semanas donde ha habido muchos partidos seguidos. Ah, nota táctica: Ricci y Jashari pueden jugar ambos tanto delante de la defensa como de interiores. No es un detalle menor. Sí, hay vida en Milanello más allá de los sospechosos habituales.


La duda ante la Roma es Saelemaekers

Vuelve el Milan tipo. O casi. La etapa en Roma contra un rival directo es, como diría Massimiliano Allegri, el punto de inflexión del campeonato. Vale, el técnico de Livorno lo ha dicho otras veces, pero la sensación es que el desafío del Olímpico es realmente uno de esos cruces capaces de cambiar los puntos de vista. Max sigue predicando calma, manteniendo el ojo en el quinto clasificado y repitiendo el mantra del regreso a la Champions.

Sin embargo, ganar contra Gasperini (técnico de la Roma) no sería solo un enorme paso adelante hacia el regreso a la Europa que cuenta; más bien, daría combustible al sueño del scudetto. Scudetto, palabra considerada tabú en las declaraciones públicas, pero muy viva en la intimidad del vestuario. Así pues, en la capital se volverá a ver al Milan tipo, imprevistos mediante, tras las rotaciones contra el Lecce. Y, obviamente, en la dirección se situará de nuevo él, Luka Modric, aunque Jashari haya causado una buena impresión.

En defensa, regresa Strahinja Pavlovic. El central serbio no juega desde el empate con la Fiorentina, cuando fue obligado a abandonar el campo por un fuerte golpe en la cabeza. A pesar de los nueve puntos de sutura en la sien, Pavlovic habría querido estar ya contra el Como y el Lecce, pero el sentido común sugirió la vía de la prudencia. Así, contra los salentinos fue solo al banquillo, tras haberse perdido el desplazamiento al lago en casa de Fábregas.

Ahora el serbio está listo para volver contra la Roma en el estadio donde marcó su primer gol con la camiseta del Milan. Se habla de hace un año y medio y el rival era la Lazio, pero también los giallorossi probaron en la ida las dotes del guerrero rossonero. Pavlovic, de hecho, decidió el partido de ida, que Allegri se llevó con el más clásico de los 1-0, a pesar de las múltiples ocasiones en ambas porterías. Con el ex del Salzburgo desde el primer minuto, vuelve el trío titular en defensa: Tomori-Gabbia-Pavlovic. Aunque el crecimiento de De Winter en estas semanas no excluye totalmente sorpresas. En ese caso, el belga desplazaría a Tomori al banquillo.

Ayer en Milanello el equipo empezó a trabajar con la vista puesta en el viaje a Roma. Aparte estuvo solo Alexis Saelemaekers, que salió renqueante del partido contra el Lecce. El belga sufre una molestia en el aductor izquierdo y hoy también debería realizar una sesión personalizada. Sobre su participación o no en el Olímpico, se sabrá algo más en el entrenamiento del viernes. Saelemaekers, ex del partido, marcó un gol fundamental en el Roma-Milan de 2022-23, empatando al final el gol de Abraham. Si no estuviera el domingo, se abriría el casting para su sustituto: por rol natural sería Athekame, pero ojo a soluciones alternativas como Loftus-Cheek en la banda derecha.

El inglés es una opción —al igual que Ricci— también como interior, aunque es probable el regreso desde el inicio de Fofana para formar de nuevo el trío completado por Modric y Rabiot. Del mismo modo, en la izquierda Bartesaghi relevará a Estupiñán, a menos que haya sorpresas. ¿Y en ataque? Por primera vez en la temporada, Pulisic y Leão deberían ser titulares por dos partidos seguidos, con Füllkrug y Nkunku listos para entrar desde el banquillo. Porque, como repite Allegri y confirmó la victoria sobre el Lecce, los cambios son siempre fundamentales.


Cardinale visitó hoy Milanello

Gerry Cardinale ha vuelto a Milán. Por la mañana, el fundador de RedBird estuvo en Milanello, donde se reunió con Giorgio Furlani y Zlatan Ibrahimovic, conversó con Massimiliano Allegri y saludó al equipo. El despacho y el campo. Cerca de la hora del almuerzo, se trasladó a Casa Milan, donde se encontró con Paolo Scaroni, presidente del Milan, Stefano Cocirio (Director Financiero) y Maikel Oettle (Responsable de Ingresos). Almorzó en el restaurante de la sede rossonera con Zlatan Ibrahimovic y Cocirio. Poco después de las 13:30, partió de nuevo.

Cardinale se encuentra en Milán como parte de una serie de encuentros en Europa, los últimos ocurridos en Inglaterra: en los días pasados fue ponente oficial en la reunión organizada por la NBA en Londres para el proyecto NBA Europe. Lo de Milanello, en definitiva, no es un encuentro extraordinario, sino una forma de volver a vivir también en persona el mundo Milan.

Cardinale faltaba, al menos oficialmente, en Milán y en Italia desde hace meses. Su último partido en San Siro se remonta a septiembre de 2024: Milan-Venezia 4-0. Algo inusual para un propietario. Poco después, en noviembre, estuvo en el Real Madrid-Milan. En abril de 2025 se habló de un encuentro suyo en Milanello con los directivos. A Milanello, por el contrario, no acudía desde el verano de 2024.

¿Qué ha dicho esta vez? Ha felicitado por los resultados de estos meses, ha reiterado su deseo de ganar y ha aclarado que su compromiso con el club es a largo plazo. En estos meses, Cardinale siempre ha mantenido el contacto con la sociedad, en una relación constante y serena con la gerencia. Por ello, el encuentro cordial con Furlani de estas horas se puede leer en clave de continuidad, en los días en que RedBird está perfeccionando la operación de refinanciación con Comvest, que según los planes del club debería cerrarse antes de marzo. Elliott, si todo sale según lo previsto, saldría de escena.

El Milan, en este contexto, se encuentra claramente en una fase de evolución. El club, dentro del ecosistema de RedBird, es importante y para Cardinale se confirma como un activo a poner en valor a medio y largo plazo, gracias sobre todo a la operación del estadio, que en los últimos meses —con la aprobación del Ayuntamiento de Milán— ha traído el giro más esperado.

Por tanto, el encuentro con Allegri es significativo. El Milan, tras una temporada compleja como la 2024-25, ha vuelto a rendir en el campo, haciendo soñar a los aficionados con repetir el scudetto de 2022, que fue el momento de entrada de Cardinale en el mundo rossonero. Es probable que Cardinale y Allegri hayan hablado de esto, tal vez del mercado de enero, y seguramente del objetivo Champions, que para el club es siempre prioritario. No por casualidad, es el mantra de Allegri en cada rueda de prensa.


Leao se entrena en el día de reposo

Milanello, cerrado por el descanso semanal, abrió sus puertas a los lesionados: dentro Giménez, ocupando en su largo tratamiento de la rodilla operada, y Saelemaekers, en el intento de recuperarlo lo antes posible tras el problema en los aductores sufrido el pasado domingo.

Al trabajo en el día de relax del grupo también se presentó Rafa Leão, que no entra en la categoría de los indisponibles, sino en la de los “stakhanovistas” (trabajadores incansables). Un rol, el de profesional escrupuloso dedicado al cuidado del cuerpo, en el que se ha sumergido a la perfección; al igual que en el campo se ha hecho cargo de las tareas del delantero centro: Rafa ha sido a menudo decisivo en el partido y atento fuera, pero nunca con tanta dedicación.

Si para los lesionados certificados (Saelemaekers será evaluado durante la semana de cara al duelo como ex en el Olímpico contra la Roma) la presencia ayer en Milanello era necesaria, para Leão fue una elección: quería estar allí. Para él, terapias y un trabajo individual con el staff orientado a recuperar su mejor forma. Rafa aguantó 87 minutos incluso en el último partido contra el Lecce, pero su condición, tras la lesión del 8 de diciembre en el campo del Torino, aún no es óptima. Tiene un dolor en los aductores constantemente monitorizado para que no derive en pubalgia: antes incluso de su gestión personal, Leão pone el empeño y el sacrificio por el equipo.

Todo queda demostrado por los hechos: tras haberse perdido dos partidos, Rafa dio el visto bueno para volver. Y desde ahí, marcó en Cagliari el gol decisivo para el éxito rossonero, repitió contra el Genoa para remontar la desventaja inicial. Entró contra la Fiorentina: media hora en el campo y el Milan encontró el empate. Sirvió a Rabiot el balón decisivo para el segundo gol en Como y contra el Lecce puso a Pulisic frente a portería con un espléndido toque de primera: asistencia que no aparece en las estadísticas porque Chris desperdició la gran ocasión. La única distracción sigue siendo la moda: estos días participó como invitado en los desfiles de la Milano Fashion Week, en compañía de su colega de ataque Kean.

Es un Leão diferente: no solo en el estilo de juego. Ya no hay cabalgadas por la izquierda para destacar en el rol de extremo zurdo; hoy Rafa es un delantero centro que ataca la profundidad, menos espectacular pero más eficaz. Allegri lo ha reconocido también públicamente: «Hace movimientos de delantero maravillosos sin estar todavía del todo bien». Diferente también porque ya no está concentrado en su propio rol o en hacer lo que, hasta ahora, pensaba que se le daba mejor (desbordar en banda y poner el balón al centro para quien ocupara el área): Rafa ha aceptado un encargo diferente, hoy es él quien debe ocupar el centro del área de penalti.

Lo hace a su manera: con todavía más generosidad, intentando ser en primer lugar útil para el equipo. El sacrificio, sin embargo, le recompensa: 7 goles en 15 partidos de liga jugados hasta ahora, de los cuales 12 como titular. Tiene una media goleadora considerable: un gol cada 143 minutos. En la temporada 2022-23, la más prolífica a nivel personal, marcó 15 veces en 2430 minutos de Serie A, una media de un gol cada 162’.

Lo hace mejor este año, aunque el físico aún no le apoye plenamente. En el partido está claro: Rafa corre y se lanza, pero en otras ocasiones todavía se ve obligado a limitar los esprints. Leão marca tendencia también así: Allegri no renuncia a él. Y Rafa ha tomado impulso para Roma incluso antes que los demás.


Allegri es el rey del 1-0

Existe el “cortomusismo” extendido —2-1, 3-2 y así sucesivamente—, y luego está el de estado puro. Aquel del que se originó el término: el 1-0, es decir, el minimalismo del resultado aplicado al máximo del objetivo. Mientras tanto, no viene mal un pequeño repaso: el copyright del término “corto muso” —no en sentido absoluto, sino trasladado al fútbol— fue depositado en la oficina de patentes por Massimiliano Allegri en abril de 2019, cuando entrenaba a la Juve, tras una derrota por 2-1 contra la Spal que había pospuesto la fiesta del scudetto:

“En los caballos basta con poner el hociquito delante, no hace falta que sea por 100 metros. Foto, corto muso; el que pierde por un corto muso es segundo, el que gana así es primero”.

Se trata, por tanto, de un término de la jerga hípica. Trasladado al balón, significa precisamente ganar por la mínima, mejor si es 1-0. Para Max es una verdadera filosofía, que algunos expertos y parte de la afición le reprochan como un defecto y que él, en cambio, defiende con serenidad y convicción.

Las victorias por la mínima, además, traen consigo el contrapunto entre giochisti (estetas del juego) y risultatisti (pragmáticos del resultado), mundos opuestos destinados a mirarse con hostilidad por la eternidad, donde Max, obviamente, habita en el de los consagrados al resultado. El intercambio dialéctico con Fábregas aún está fresco en el aire. Pero mientras tanto, el técnico rossonero se mantiene en la estela del scudetto del Inter gracias también a los corti musi.

El del Lecce es solo el último de la serie. En lo que va de temporada ya había coleccionado cinco: Bologna, Roma, Inter, Lazio y Cagliari. Hay una cierta democracia: en esta lista hay equipos de alto copete, de buen nivel y otros que solo buscan salvarse. Que luego, entendámonos: el 1-0 en la cabeza de Allegri no es el plan de partido elegido científicamente ante la pizarra táctica. Puede ser, en todo caso, una consecuencia de su filosofía de juego en su conjunto, que prevé la espera (attendismo) —independientemente del rival— sin tener que avergonzarse por ello.

En realidad, las variables son múltiples. Por ejemplo, el Milan de este año destaca bastante por sus numerosos errores ante la portería. Un festival del desperdicio en el que el “Diavolo” ha participado varias veces. También contra el Lecce: basta con volver a ver los errores de Pulisic (muy bien Falcone, pero el estadounidense pudo hacerlo mejor), Loftus-Cheek y Nkunku.

En resumen, los corti musi podrían incluso ser menos, pero básicamente siguen siendo la especialidad de la casa cuando Max está a los fogones. Nos hemos dado el gusto de examinar los números de todos los entrenadores que en los últimos veinte años (desde la temporada 2006-07) han obtenido en Serie A al menos 10 victorias por 1-0. ¿Qué ha salido de ahí? Exacto: ninguna sorpresa.

Allegri lidera esta clasificación particular con nada menos que 83 uno a cero, pero el número en sí, por muy alto que sea, es obviamente relativo sin la incidencia real. Lo que cuenta de verdad es el porcentaje de este resultado específico respecto al total de partidos. Pero también aquí, nada que no se esperase: Max está por delante de todos —hemos considerado a 43 entrenadores— con un 15,7%.

Llegados a este punto, resulta interesante comprobar quién viene justo después de él. En un contexto así, es difícil que los números mientan. No hay sorpresas de época. Medalla de plata para Conte (14,9% de “1-0” en relación con los partidos jugados), bronce para Prandelli (14,2%). En el cuarto puesto Ancelotti (13,8%) —a quien quizá no se esperaba tan arriba—, en el quinto Ranieri (13,7%), después Mourinho (13,4%), Corini (13,2%), Mancini y Tudor (12,8%), con Palladino (11,9%) en el décimo lugar.

El top ten de los “cortomusistas” de las últimas dos décadas es este, mientras que en el fondo de la clasificación encontramos a Nicola (5,3%), D’Aversa (5,4%), De Zerbi (6,5%), Ventura (6,9%) y Di Carlo (7%). La situación cambia si consideramos, en cambio, la incidencia de los “uno a cero” respecto al total de victorias.

Aquí manda Corini (46,2%), seguido de Gotti (41,9%), Zanetti (40,7%), Baroni (35,6%) y Prandelli (33,7%). Allegri, en este caso, ocupa solo el 18º lugar con un 26,3%. Pero para Max el corto muso no contempla un único resultado: además de los seis 1-0 de este año, ha ganado otras tres veces por un solo gol de diferencia. Al fin y al cabo, es una cuestión de propensión.